Sonrisas y lágrimas / La novicia rebelde. 50 aniversario

CAP

Cincuenta años se cumplen hoy, 2 de marzo, del estreno de la película The Sound of Music (Sonrisas y lágrimas en España, La novicia rebelde en Latinoamérica), que tuvo lugar en el Rivoli Theatre de Nueva York en 1965. Una semana después se presentaba al público de Los Ángeles y a finales de dicho año se había estrenado ya, además de en Estados Unidos, en Gran Bretaña, Australia, Brasil, Japón, Hong Kong, México, Argentina, Suecia, Finlandia, Dinamarca, España, Alemania e Italia.

El Rivoli Theatre el día del estreno de la película (2 de marzo de 1965)

El Rivoli Theatre el día del estreno de la película (2 de marzo de 1965)

En su día dedicamos una entrada a esta exitosa película (adaptación a la gran pantalla del musical de Rodgers y Hammerstein The Sound of Music), de historia puede que algo cursi y almibarada, pero con unos números musicales que, por sí solos, la acreditan como lo que ha pasado a ser: uno de los grandes clásicos de la historia del cine. Aquella entrada compaginaba números de la versión teatral y de la cinematográfica, pero el cincuenta aniversario es de la película, no del musical, que es de 1959. De ahí esta nueva entrada, pues hoy nos ocuparemos solo del filme. Obviamente, por la naturaleza de Música de Comedia y Cabaret, únicamente de las secuencias de los números musicales.

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No todo el merito del éxito de la película es de su director, Robert Wise, aunque consiguió el Oscar al Mejor director por ella como ya hiciera con la espléndida West Side Story, que había rodado en 1961. Tampoco de la acertada interpretación de esa gran actriz que es Julie Andrews, que se quedó a las puertas del Oscar a la Mejor actriz (se lo llevó Julie Christie por Darling). Sonrisas y lágrimas se alzó también con el Oscar a la Mejor película en la ceremonia de entrega de dichos galardones en 1966 y con los de Mejor montaje, Mejor sonido y Mejor banda Sonora. Cinco de un total de diez nominaciones. Nada de ello hubiera sucedido si esa genial pareja que formaban el compositor Richard Rodgers y el letrista Oscar Hammerstein II no hubiesen estrenado seis años antes, el 16 de noviembre de 1959, el musical en el que se basa el filme y que le da título (The Sound of Music).

El musical, a su vez, nos cuenta una historia verídica, la de la familia Von Trapp, si bien con alguna que otra licencia que Rodgers y Hammerstein –o más bien Howard Lindsay y Russel Crouse, autores del libreto– consideraron pertinente para su puesta en escena. Los Von Trapp –lo comentábamos en la entrada a que hacíamos referencia– fueron una familia que existió en realidad. De hecho, el musical esta basado en el libro La historia de los cantantes de la familia Trapp (1949), de María von Trapp, quien vivía en Salzburgo con su marido y sus niños, de donde tuvieron que huir tras la subida al poder del nazismo. No lo hicieron, como en el musical, a través de las montañas, sino en tren. Con él llegaron a Italia, de allí pasaron a Londres y, finalmente, se establecieron en Estados Unidos.

María Augusta y Georg Ludwig von Trapp el día de su boda (26 de noviembre de 1927)

María Augusta y Georg Ludwig von Trapp el día de su boda (26 de noviembre de 1927)

María von Trapp (de apellido de soltera Kutschera; Julie Andrews en la película), nacida en 1905, quedó huérfana a los siete años. A los dieciocho, ya terminados sus estudios, entró como novicia en la abadía de Nonnberg. Allí, se le pidió que fuera la maestra de los siete hijos del capitán de la Armada Georg Ludwig von Trapp (en el filme, Christopher Plummer), que recientemente había quedado viudo. Se enamoraron, ella abandonó el convento y se casaron. El capitán se arruinó y se vio obligado a despedir a la mayoría de sus sirvientes. Los Von Trapp pasaron a vivir en el piso de arriba de su mansión y alquilaron el resto como habitaciones para alumnos de la universidad católica. Poco después, los Von Trapp comenzaron a dedicarse profesionalmente a la música, una de sus grandes aficiones y a realizar giras artísticas. Tras la subida al poder del nazismo, la familia se exilió a Italia y posteriormente a los Estados Unidos. Ella era judía. La casa familiar pasó a ser uno de los cuarteles generales de Heinrich Himmler. Inicialmente conocidos como Trapp Family Choir, empezaron a actuar en Estados Unidos y Canadá. Y esta (hasta su huida de Austria) es la historia que cuenta el musical. Y la película.

Vamos ya con ella, con los números musicales que hemos podido conseguir y pueden ser insertados, en el orden que se suceden en la misma. Comenzamos con el preludio, el primer número, en el que Julie Andrews interpreta el tema que da título al filme (“The Sound of Music”) y que se repite más adelante. Lástima el brusco final con que finaliza el vídeo.

Sigue el tema “Maria”, con Peggy Wood (doblada por Margery McKay), Anna Lee, Portia Nelson, Marni Nixon, Ada Beth Lee y Doreen Tryden. Cabe destacar la presencia de Marni Nixon –en el primer fotograma de la secuencia la que figura al centro–, que por fin aparecía en la gran pantalla tras una larga labor de doblaje en las canciones de películas que incluía a Deborah Kerr en El Rey y yo (1956), a Natalie Wood en West Side Story (1961) y a Audrey Hepburn en My Fair Lady (1964). Fue tras estrenarse esta última que algunos periodistas indagaron y descubrieron lo que era un secreto a voces: que era ella quien realmente cantaba aunque su nombre no aparecía en los títulos de crédito.

Viene luego el tema “I Have Confidence” –del que no hemos localizado la secuencia– y “Sixteen Going on Seventeen”, que como otros se repite a lo largo del filme y que en esta primera vez que suena interpretan Daniel Truhitte y Charmian Carr (Rolf y Liesl). Rolf es un chico de los recados enamorado de Liesl, la hija del capitán, de dieciséis años de edad, que se ha convertido en un nazi convencido.

Acto seguido se suceden dos de los números más sobresalientes de The Sound of Music, ambos interpretados por Julie Andrews: “My Favorite Things” y “Do-Re-Mi”.

Vamos ahora con “Edelweiss” –la primera vez que se escucha en la película–, número que protagonizan Christopher Plummer (doblado por Bill Lee) y Charmian Carr.

Continuamos con este ländler –danza folclórica muy popular en Austria, el sur de Alemania y la Suiza alemana desde finales del siglo XVIII– que bailan María (Julie Andrews) y el capitán Von Trapp (Christopher Plummer). Rodgers adapta a este baile de compás tres por cuatro otra de las melodías del musical, “The Lonely Goatherd”, el conocido número de las marionetas, que vemos primero.

“So Long, Farewell” es una más que agradable melodía que interpretan los siete hijos del capitán Von Trapp.

Cuando María –cuyos métodos de aprendizaje son cuestionados por el capitán– se entera de que este va a casarse con la baronesa Schroeder, no quiere ser un estorbo y regresa al convento. Las monjas tratan de convencerla de que lo suyo no es estar en la abadía, que debe regresar junto al capitán y casarse con él. La madre abadesa (Peggy Wood, doblada por Margery McKay) le anima en “Climb Ev’ry Mountain” (Sube toda montaña) a cumplir sus sueños y no perder el ánimo.

María hace caso a las monjas y regresa con el capitán para casarse con él. En “Something Good” le confiesa su amor.

Contraen matrimonio, pero al poco los nazis toman Austria y la familia se ve obligada a huir. Lamentablemente volvemos a tener un brusco final en el vídeo.

Que pasen un feliz día.

The Sound of Music (Sonrisas y lágrimas / La novicia rebelde)

Cincuenta años se cumplieron este 2 de marzo del estreno de la película The Sound of Music (Sonrisas y lágrimas en España, La novicia rebelde en Latinoamérica), que tuvo lugar en el Rivoli Theatre de Nueva York en 1965. Por dicho motivo publicamos una nueva entrada centrada únicamente en ella (pues es la película la que cumple aniversario, no el musical, que es de 1959).

The Sound of Music

“Cuando Rodgers y Hammerstein estrenaron The Sound of Music [Sonrisas y lágrimas] en 1959, no pocos críticos la recibieron como una revisión azucarada de The King and I [El rey y yo], su éxito de ocho años antes. La trama básica es muy similar: una muchacha llega a un territorio desconocido (allí Siam, aquí la mansión Von Trapp) para ganarse el corazón de unos niños y de su rígido padre, hasta el punto de que The Sound of Music podría haberse llamado The Captain and I. Sin embargo, en The Sound of Music había algo más: una espiritualidad secreta oculta bajo postales alpinas y capas de mermelada. Una espiritualidad que no está totalmente “del lado de las monjas” (aunque son unas monjas seráficas, y la superiora inste a María a vivir su verdadera vida fuera de la abadía) sino en el corazón mismo de la música, que sana y salva al capitán Von Trapp: la música prohibida desde la muerte de su esposa, y que un día, de la mano y la voz de María, entra de nuevo en la casa desolada y hace revivir a los niños y a su padre. ¿A caballo de una tonada tan boba, repetitiva y contagiosa como Do re mi? Sí, justamente: Sonrisas y lágrimas demuestra, por si hiciera falta, que los caminos del Señor son infinitos. También My favorite things tiene ese doble efecto. La letra puede provocar un coma diabético pero nos devuelve (confiésenlo) a aquel lejano momento de la niñez en que necesitábamos imperativamente palabras como esas a modo de conjuro para espantar a los fantasmas”.

Esta larga cita con la que abrimos la entrada de hoy pertenece al artículo que Marcos Ordóñez publicó el 20 de octubre de 2012 en El País con motivo del estreno del musical en España. No podemos estar más de acuerdo. ¿Para qué, pues, parafrasear lo ya dicho?

Los niños de la familia von Trapp en la primera fotografía que se conserva de ellos, 1921-1922

Los niños de la familia von Trapp en la primera fotografía que se conserva de ellos (1921-1922)

Los Von Trapp fueron una familia que existió en realidad. De hecho, el musical se basa en el libro La historia de los cantantes de la familia Trapp (1949), de María von Trapp, quien vivía en Salzburgo con su marido y sus niños, de donde tuvieron que huir tras la subida al poder del nazismo. No lo hicieron, como en el musical, a través de las montañas, sino en tren. Con él llegaron a Italia, de allí pasaron a Londres y, finalmente, se establecieron en Estados Unidos.

María Augusta y Georg Ludwig von Trapp el día de su boda, 26 de noviembre de 1927

María Augusta y Georg Ludwig von Trapp el día de su boda (26 de noviembre de 1927)

María von Trapp, nacida en 1905, quedó huérfana a los siete años. A los dieciocho, ya terminados sus estudios, entró como novicia en la Abadía de Nonnberg. Allí, se le pidió que fuera la maestra de los siete hijos del capitán de la Armada Georg Ludwig von Trapp, que recientemente había quedado viudo. Se enamoraron, ella abandonó el convento y se casaron. Al arruinarse el capitán, los von Trapp despidieron a la mayoría de sus sirvientes y se mudaron al piso de arriba de su mansión, alquilando el piso bajo como habitaciones para alumnos de la universidad católica. Poco después, todos los miembros de la familia empezaron a dedicarse profesionalmente a la música, una de sus grandes aficiones y a realizar giras artísticas. Tras la subida al poder del nazismo, la familia von Trapp se exilió a Italia y posteriormente a los Estados Unidos. Ella era judía. La casa familiar se convirtió en uno de los cuarteles generales de Heinrich Himmler. Inicialmente conocidos como Trapp Family Choir, los von Trapp comenzaron a actuar en Estados Unidos y Canadá. Y esta es la historia que cuenta el musical.

The Sound of Music fue un éxito desde el mismo momento de su estreno en Broadway el 16 de noviembre de 1959. Desde entonces se ha representado en diversos países, en versiones adaptadas al idioma de cada uno de ellos, siendo llevada al cine en 1956 por Robert Wise (Sonrisas y lágrimas en España y La novicia rebelde en Latinoamérica), con Julie Andrews y Christopher Plummer. Han obtenido (versiones teatrales y cinematográfica), entro otros,  6 premios Tony, 5 Oscar y 2 Globos de Oro.

Vamos con los números musicales. Comenzamos con un medley de los mismos por elenco que representó la obra en la reposición de 2006 en el londinense West End.

Se inicia la obra, como es frecuente en el teatro musical, con una obertura/preludio, a la que sigue el tema “Maria”, del que vemos un fragmento por la compañía Really Useful Group, creada para producir y coordinar los trabajos de Andrew Lloyd Webber en todo el mundo en una grabación de 2006.

Figuran a continuación dos temas más del primer acto: “The Lonely Goatherd” (por Rachel Weston, Benjamin Pope y la finlandesa Lahti Symphony Orchestra en un concierto dedicado a Julie Andrews que tuvo lugar en el Lahti Sibelius Hall el 23 de marzo de 2012) y “Climb Ev’ry Mountain” (de la versión cinematográfica). En la escena de esta última vemos a la actriz Peggy Wood en el papel de madre abadesa (aunque quien canta es Margery McKay) y a Julie Andrews (María von Trapp).

El segundo acto empieza con “My Favorite Things”, canción que ya figura en el primero pero de cuyo número no disponemos de vídeo. Pertenece también a la película de Wise.

Lo mismo sucede con “Sixteen Going on Seventeen”, que vemos igualmente en una escena de la película, con Julie Andrews.

“Do-Re-Mi”, una de las canciones más populares del musical, se repite también en los dos actos de que consta la obra. El número que insertamos pertenece al segundo (en el primero participa el capitán) y está interpretado por la actriz, cantante y bailarina argentina Silvia Luchetti (María von Trapp) en una representación de la gira por España de 2011-2012 de Sonrisas y lágrimas.

De nuevo vemos a Silvia Lucchetti, esta vez en compañía de Carlos Hipólito (el capitán Von Trapp), quienes interpretan el penúltimo número del musical, “Edelweiss”, en el mismo espectáculo.

El último número es “So Long, Farewell” y lo representan los miembros más jóvenes de la compañía protagonista de la gira mencionada de Sonrisas y lágrimas.

Que pasen un buen día.