Richard Rodgers (y Oscar Hammerstein II)

Songwriting Duo

Richard Rodgers y Oscar Hammerstein en Londres durante la promoción del musical “Flower Drum Song” (9 de marzo de 1960). / Keystone-Getty Images.

El fallecimiento del letrista Lorenz Hart en 1943 ponía fin a una de las parejas más exitosas y creativas del mundo de los musicales, la que formaba con el compositor Richard Rodgers, conocida y etiquetada como Rodgers y Hart, a la que dedicamos una entrada el pasado 4 de diciembre. Parecía difícil que se formara otra con tanto talento, pero ese mismo año Rodgers inició su colaboración con otro gran letrista, Oscar Hammerstein II (1895-1960). Nacía así la pareja Rodgers y Hammerstein, otro tándem que funcionó a las mil maravillas. No en balde fueron recompensados con treinta y cinco premios Tony, quince Oscars, dos Grammys, dos Pulitzers y dos Emmys.

Hammerstein no era ningún desconocido cuando comenzó a trabajar con Hart. Había colaborado, entre otros, con Rudolf Friml en el libreto de la famosa opereta Rose-Marie (1924) –que se mantuvo en cartel hasta 1927–, con George Gershwin en la opereta Song of the Flame (1925), con Sigmund Romberg en la opereta The Desert Song (1926), y con Jerome Kern: suyo es el libreto de Show Boat (1927), la primera obra en integrar texto con canciones logrando conformar una suerte de opereta estadounidense que sentó las bases del musical moderno de Broadway.

Durante los diecisiete años que colaboraron juntos crearon nueve musicales para Broadway –la mayoría de los cuales fueron adaptados a la gran pantalla–, la música de una película y un musical para televisión. El primero de ellos, Oklahoma!, se estrenó en 1943, cuando Hart se encontraba sumido en una profunda depresión por la muerte de su madre y sus problemas con el alcohol, que le impedían seguir escribiendo. Oklahoma!, una historia de amor entre un vaquero y una granjera que se ve alterada por la llegada de un forastero, introducía una serie de nuevos elementos narrativos y técnicas que integraban todas las canciones en la línea argumental. Su puesta en escena fue espectacular y se mantuvo en cartel durante 2.248 representaciones, siendo galardonado al año siguiente con un Premio Especial Pulitzer. En 1955 fue llevado al cine. La homónima película, que dirigió Fred Zinnemann, ganó dos Oscar: Mejor sonido y Mejor música. De esta es la secuencia que sigue, en la que Gordon MacRae, Charlotte Greenwood, James Whitmore, Shirley Jones, Jay C. Flippen y coros interpretan la canción que da título al musical y a su adaptación cinematográfica.

Su segundo musical para Broadway, Carousel, se estrenó en abril de 1945 y fue un éxito inmediato tanto para los críticos como para el público, manteniéndose en cartel durante dos años (890 representaciones). Aunque nunca ha alcanzado la repercusión de Oklahoma!, la obra se ha repuesto repetidamente y ha sido grabada varias veces. En 1956 llegó la adaptación cinematográfica (Carrusel se tituló la película en la versión doblada al español), que dirigió Henry King, con Gordon MacRae y Shirley Jones encabezando el reparto. Entre las canciones del musical se encuentra “You’ll Never Walk Alone” (Nunca caminarás solo), que en el filme interpretan Shirley Jones (Julie Jordan) y Claramae Turner (Nettie Fowler, su prima en la película) en una emotiva escena tras la muerte del marido de la primera, Billy Bigelow, papel que encarna MacRae. “You’ll Never Walk Alone” consiguió gran popularidad y empezó a ser cantada por los aficionados del Liverpool FC para animar a su equipo antes de empezar el partido, llegando a convertirse el himno oficial del club, en cuyo escudo figura la frase “You’ll Never Walk Alone”. Curiosamente, otra canción de Rodgers –esta con letra de Hart–, “Blue Moon”, lo es de otro equipo británico, el Manchester City.

También en 1945 se estrenaba State Fair, película musical de 1945 dirigida por Walter Lang, de la que se hizo un remake en 1962 que dirigió José Ferrer. Fue esta la única composición que Rodgers y Hammerstein escribieron directamente para el cine, si bien en 1996 se presentó en Broadway una versión teatral de la misma. De la película de 1962 incluimos esta maravillosa canción que es “It Might as Well Be Spring” –ganadora del Oscar a la Mejor canción original– con Pamela Tiffin doblada por Anita Gordon.

Su tercera colaboración para Broadway tuvo lugar en 1947. Se trata de Allegro, musical que no fue un gran éxito, pero que, así y todo, se mantuvo durante nueve meses. Rara vez se ha repuesto. Una de ellas fue en 2014 a cargo de Classic Stage Company, del circuito off-Broadway. A esta producción de Allegro corresponde este vídeo, que mezcla las versiones de 2014 y 1947, en el que suena “You Are Never Away”.

Triunfal acogida tuvo South Pacific, musical estrenado en Broadway en 1949 que fue nominado a diez premios Tony y ganó en todas las categorías, incluyendo las de Mejor musical, Mejor actor principal en un musical, Mejor actriz principal en un musical, Mejor actor de reparto en un musical, Mejor actriz de reparto en un musical, Mejor director de un musical, Mejor música original y Mejor guion de un musical. Todo un récord no igualado hasta la fecha. Se representó durante 1.925 funciones, el álbum con los números musicales vendió más de un millón de copias y en 1950 le fue otorgado el Premio Pulitzer de teatro. En 1958 Joshua Logan dirigió la adaptación cinematográfica con la película del mismo título (Al sur del Pacífico en la versión doblada al español), que protagonizaron Rossano Brazzi y John Kerr y dio prestigio internacional a Mitzi Gaynor por su papel como Ensign Nellie Forbush. Veamos a Mitzi en la secuencia en la que interpreta “I’m Gonna Wash That Man Right Out Of My Hair” (con la pista de audio completa).

Basado en la novela de 1944 Anna y el rey, de Siam de Margaret Landon, que a su vez se inspira en las memorias de Anna Leonowens, la institutriz de los hijos del rey Mongkut de Siam a principios de 1860, Oscar Hammerstein escribió el libreto y las letras de las canciones de uno de los musicales más famosos y representados, The King and I (El rey y yo). La música, obviamente, es obra de Rodgers. Se estrenó el 29 de marzo de 1951 en el teatro St. James de Broadway y se mantuvo durante tres años. Gertrude Lawrence, en el que fue su último papel, representó a Anna y Yul Brynner interpretó el papel del rey. Ambos se llevaron el premio Tony a Mejor actriz y Mejor actor respectivamente, y The King and I el codiciado premio a Mejor musical. Brynner repitió papel, no así Gertrude Lawrence, en la versión cinematográfica del mismo título que, dirigida por Walter Lang, se estrenó en 1956. El papel de Anna recayó en Deborah Kerr, quien fue doblada por Marni Nixon. Consiguió también los Oscar a Mejor actor principal (Yul Brynner), Mejor dirección de arte y escenografía, Mejor vestuario, Mejor adaptación musical (Alfred Newman, Ken Darby) y Mejor sonido. Todas las reposiciones que de él se han hecho han sido un éxito. La última tuvo lugar en Broadway en 2015 y se llevó los Tony a la Mejor reposición musical, a la Mejor actriz principal de musicales (Kelli O’Hara), a la Mejor actuación de una actriz de reparto en musicales (Ruthie Ann Miles) y al Mejor diseño de vestuario. De esta reposición vemos la compañía (con Kelli O’Hara) durante la ceremonia de entrega de los Premios Tony de ese año interpretando “Getting To Know You” y “Shall We Dance”.

El fulgurante éxito de los anteriores musicales de Rodgers y Hammerstein despertó una enorme expectación al anunciarse el estreno de su siguiente obra: Me and Juliet. Se estrenó en Broadway el 28 de mayo de 1953 en el Majestic Theatre y el gran número de entradas vendidas por adelantado hacían prever otro éxito. Sin embargo, y posiblemente a causa de la expectativa creada, cerró tras 358 representaciones. La gente esperaba más, u otra cosa. Sería exagerado decir que fue un fracaso, pero este lo conocerían en 1955 con Pipe Dream. Recibió muy malas críticas y, a pesar de representarse 245 veces, fue un desastre financiero.

Dos años después se aventuraban en un medio para el que nunca habían trabajado: la televisión. El 31 de marzo de 1957 se emitió en directo a través de la CBS Cinderella, musical basado en el cuento de hadas Cenicienta, particularmente en la versión francesa Cendrillon, ou la Petite Pantoufle de Vair, de Charles Perrault, que fue visto por más de cien millones de personas. Una adaptación para el teatro se estrenó en el londinense West End en 1958. Luego llegaron varios remakes y en 2013 una nueva versión para Broadway con el libro reescrito y canciones nuevas. La Cinderella de 1957 dio el paso definitivo al mundo audiovisual a una joven actriz –ya conocida en el teatro musical por haber protagonizado My Fair Lady– llamada Julie Andrews, a la que vemos en el siguiente vídeo interpretando uno de los temas más celebrados del musical: “In my own little corner”.

Flower Drum Song fue el octavo musical del tándem Rodgers-Hammerstein, que se basó en la novela de 1957, The Flower Drum Song, del autor chino-estadounidense CY Lee. Se estrenó en Broadway en 1958 (600 representaciones), luego se representó en el West End y fue adaptado al cine en 1961, con el mismo título (Prometidas sin novio en España, Flor de loto en Argentina y México) y dirección de Henry Koster. Fue nominada a cinco premios Oscar, pero no se llevó ninguno. Del filme incluimos esta secuencia en la que Nancy Kwan (doblada por B.J. Baker) interpreta su canción más popular: “I Enjoy Being a Girl”.

La última colaboración de Rodgers y Hammerstein es, sin duda, la más famosa de todas: nada menos que The Sound of Music. Se basa en una historia verídica, la de la familia Von Trapp, si bien con alguna que otra licencia que Rodgers y Hammerstein –o más bien Howard Lindsay y Russel Crouse, autores del libreto– consideraron pertinente para su puesta en escena. Los Von Trapp fueron una familia que existió en realidad. De hecho, el musical está basado en el libro La historia de los cantantes de la familia Trapp (1949), de María von Trapp. Su estreno en Broadway tuvo lugar el 16 de noviembre de 1959 y se mantuvo en cartel hasta junio de 1963, cerrando tras 1.443 funciones. Con un reparto en el que figuraban Mary Martin (María), Theodore Bikel (capitán Von Trapp) y Patricia Neway (madre abadesa), se llevó cinco premios Tony: Mejor musical, Mejor actuación a una actriz principal en un musical (Mary Martin), Mejor actuación a una actriz de reparto en un musical (Patricia Neway), Mejor director y Mejor diseño escénico en un musical.

El argumento puede que sea algo cursi y almibarado, pero la popularidad de sus números musicales lo acreditan como lo que ha pasado a ser: uno de los grandes clásicos de la historia del teatro musical. Y del cine, pues en 1965, ya fallecido Hammerstein, se rodó la película homónima (Sonrisas y lágrimas en España; La novicia rebelde en Latinoamérica), que sería nominada para diez Oscar y se llevaría cinco: Mejor película, Mejor director, Mejor sonido, Mejor banda sonora original adaptada y Mejor montaje. La dirigió en 1965 Robert Wise y la protagonizaron Julie Andrews (María) y Christopher Plummer (el capitán Von Trapp), con Peggy Wood en el papel de madre abadesa. Vemos acto seguido a Julie Andrews interpretando el tema que da título al filme (“The Sound of Music”), el primero que suena y que se repite más adelante, y, con los siete hijos del capitán Von Trapp la conocidísima canción “Do-Re-Mi”, aparentemente simple y repetitiva, pero muy bien construida y enormemente contagiosa.

Tras fallecer Oscar Hammerstein (23 de agosto de 1960), Rodgers siguió trabajando. Compuso las melodías para los musicales No Strings (1962, letras del propio Rodgers y libreto de Samuel A. Taylor), que ganó dos Tony, Do I Hear a Waltz? (1965, letras de Stephen Sondheim y libreto de Arthur Laurents), Two by Two (1970, letras de Martin Charnin y libreto de Peter Stone), Rex (1976, letras de Sheldon Harnick y libreto de Sherman Yellen) y I Remember Mama (1979, letras de Martin Charnin y Raymond Jessel y libreto de Thomas Meehan). Poco después del estreno de este último, el 30 de diciembre de 1979, Rodgers moría en Nueva York a la edad de 77 años.

Si han llegado hasta el final de esta larga entrada cuenten con mi reconocimiento, pues es una de esas que cuesta mucho de elaborar –no tanto por la redacción como por la búsqueda de documentación y de vídeos– y luego, cuando miras las estadísticas, adviertes que pasa al grupo de las que menor número de visitas ha recibido. De todos modos, como dice la paremia, sarna con gusto no pica.

Sonrisas y lágrimas / La novicia rebelde. 50 aniversario

CAP

Cincuenta años se cumplen hoy, 2 de marzo, del estreno de la película The Sound of Music (Sonrisas y lágrimas en España, La novicia rebelde en Latinoamérica), que tuvo lugar en el Rivoli Theatre de Nueva York en 1965. Una semana después se presentaba al público de Los Ángeles y a finales de dicho año se había estrenado ya, además de en Estados Unidos, en Gran Bretaña, Australia, Brasil, Japón, Hong Kong, México, Argentina, Suecia, Finlandia, Dinamarca, España, Alemania e Italia.

El Rivoli Theatre el día del estreno de la película (2 de marzo de 1965)

El Rivoli Theatre el día del estreno de la película (2 de marzo de 1965)

En su día dedicamos una entrada a esta exitosa película (adaptación a la gran pantalla del musical de Rodgers y Hammerstein The Sound of Music), de historia puede que algo cursi y almibarada, pero con unos números musicales que, por sí solos, la acreditan como lo que ha pasado a ser: uno de los grandes clásicos de la historia del cine. Aquella entrada compaginaba números de la versión teatral y de la cinematográfica, pero el cincuenta aniversario es de la película, no del musical, que es de 1959. De ahí esta nueva entrada, pues hoy nos ocuparemos solo del filme. Obviamente, por la naturaleza de Música de Comedia y Cabaret, únicamente de las secuencias de los números musicales.

cartel_sonrisas_y_lagrimas

No todo el merito del éxito de la película es de su director, Robert Wise, aunque consiguió el Oscar al Mejor director por ella como ya hiciera con la espléndida West Side Story, que había rodado en 1961. Tampoco de la acertada interpretación de esa gran actriz que es Julie Andrews, que se quedó a las puertas del Oscar a la Mejor actriz (se lo llevó Julie Christie por Darling). Sonrisas y lágrimas se alzó también con el Oscar a la Mejor película en la ceremonia de entrega de dichos galardones en 1966 y con los de Mejor montaje, Mejor sonido y Mejor banda Sonora. Cinco de un total de diez nominaciones. Nada de ello hubiera sucedido si esa genial pareja que formaban el compositor Richard Rodgers y el letrista Oscar Hammerstein II no hubiesen estrenado seis años antes, el 16 de noviembre de 1959, el musical en el que se basa el filme y que le da título (The Sound of Music).

El musical, a su vez, nos cuenta una historia verídica, la de la familia Von Trapp, si bien con alguna que otra licencia que Rodgers y Hammerstein –o más bien Howard Lindsay y Russel Crouse, autores del libreto– consideraron pertinente para su puesta en escena. Los Von Trapp –lo comentábamos en la entrada a que hacíamos referencia– fueron una familia que existió en realidad. De hecho, el musical esta basado en el libro La historia de los cantantes de la familia Trapp (1949), de María von Trapp, quien vivía en Salzburgo con su marido y sus niños, de donde tuvieron que huir tras la subida al poder del nazismo. No lo hicieron, como en el musical, a través de las montañas, sino en tren. Con él llegaron a Italia, de allí pasaron a Londres y, finalmente, se establecieron en Estados Unidos.

María Augusta y Georg Ludwig von Trapp el día de su boda (26 de noviembre de 1927)

María Augusta y Georg Ludwig von Trapp el día de su boda (26 de noviembre de 1927)

María von Trapp (de apellido de soltera Kutschera; Julie Andrews en la película), nacida en 1905, quedó huérfana a los siete años. A los dieciocho, ya terminados sus estudios, entró como novicia en la abadía de Nonnberg. Allí, se le pidió que fuera la maestra de los siete hijos del capitán de la Armada Georg Ludwig von Trapp (en el filme, Christopher Plummer), que recientemente había quedado viudo. Se enamoraron, ella abandonó el convento y se casaron. El capitán se arruinó y se vio obligado a despedir a la mayoría de sus sirvientes. Los Von Trapp pasaron a vivir en el piso de arriba de su mansión y alquilaron el resto como habitaciones para alumnos de la universidad católica. Poco después, los Von Trapp comenzaron a dedicarse profesionalmente a la música, una de sus grandes aficiones y a realizar giras artísticas. Tras la subida al poder del nazismo, la familia se exilió a Italia y posteriormente a los Estados Unidos. Ella era judía. La casa familiar pasó a ser uno de los cuarteles generales de Heinrich Himmler. Inicialmente conocidos como Trapp Family Choir, empezaron a actuar en Estados Unidos y Canadá. Y esta (hasta su huida de Austria) es la historia que cuenta el musical. Y la película.

Vamos ya con ella, con los números musicales que hemos podido conseguir y pueden ser insertados, en el orden que se suceden en la misma. Comenzamos con el preludio, el primer número, en el que Julie Andrews interpreta el tema que da título al filme (“The Sound of Music”) y que se repite más adelante. Lástima el brusco final con que finaliza el vídeo.

Sigue el tema “Maria”, con Peggy Wood (doblada por Margery McKay), Anna Lee, Portia Nelson, Marni Nixon, Ada Beth Lee y Doreen Tryden. Cabe destacar la presencia de Marni Nixon –en el primer fotograma de la secuencia la que figura al centro–, que por fin aparecía en la gran pantalla tras una larga labor de doblaje en las canciones de películas que incluía a Deborah Kerr en El Rey y yo (1956), a Natalie Wood en West Side Story (1961) y a Audrey Hepburn en My Fair Lady (1964). Fue tras estrenarse esta última que algunos periodistas indagaron y descubrieron lo que era un secreto a voces: que era ella quien realmente cantaba aunque su nombre no aparecía en los títulos de crédito.

Viene luego el tema “I Have Confidence” –del que no hemos localizado la secuencia– y “Sixteen Going on Seventeen”, que como otros se repite a lo largo del filme y que en esta primera vez que suena interpretan Daniel Truhitte y Charmian Carr (Rolf y Liesl). Rolf es un chico de los recados enamorado de Liesl, la hija del capitán, de dieciséis años de edad, que se ha convertido en un nazi convencido.

Acto seguido se suceden dos de los números más sobresalientes de The Sound of Music, ambos interpretados por Julie Andrews: “My Favorite Things” y “Do-Re-Mi”.

Vamos ahora con “Edelweiss” –la primera vez que se escucha en la película–, número que protagonizan Christopher Plummer (doblado por Bill Lee) y Charmian Carr.

Continuamos con este ländler –danza folclórica muy popular en Austria, el sur de Alemania y la Suiza alemana desde finales del siglo XVIII– que bailan María (Julie Andrews) y el capitán Von Trapp (Christopher Plummer). Rodgers adapta a este baile de compás tres por cuatro otra de las melodías del musical, “The Lonely Goatherd”, el conocido número de las marionetas, que vemos primero.

“So Long, Farewell” es una más que agradable melodía que interpretan los siete hijos del capitán Von Trapp.

Cuando María –cuyos métodos de aprendizaje son cuestionados por el capitán– se entera de que este va a casarse con la baronesa Schroeder, no quiere ser un estorbo y regresa al convento. Las monjas tratan de convencerla de que lo suyo no es estar en la abadía, que debe regresar junto al capitán y casarse con él. La madre abadesa (Peggy Wood, doblada por Margery McKay) le anima en “Climb Ev’ry Mountain” (Sube toda montaña) a cumplir sus sueños y no perder el ánimo.

María hace caso a las monjas y regresa con el capitán para casarse con él. En “Something Good” le confiesa su amor.

Contraen matrimonio, pero al poco los nazis toman Austria y la familia se ve obligada a huir. Lamentablemente volvemos a tener un brusco final en el vídeo.

Que pasen un feliz día.