Susúrrame cuando hables de amor (Speak Low)

Speak low

Ava Gardner y Dick Haymes en “One Touch of Venus”.

La obra de Kurt Weill (1900-1950), uno de los grandes compositores contemporáneos, es un claro ejemplo de síntesis entre lo que suele denominarse ‘música culta’ y ‘música popular’. O mejor dicho: una muestra evidente de que la música es música, y punto, de que toda distinción en este sentido es artificial. Otra cosa son los dictados y convencionalismos académicos.

El nombre de Kurt Weill es casi indisociable del de Bertolt Brecht mientras ambos vivieron en Berlín. De su colaboración salieron obras tan sobresalientes como La ópera de cuatro cuartos (1928), Happy end (1929), Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny (1930) o –ya en exiliados en París– Los siete pecados capitales (1933).

Weill era judío y por ello –y por ser autor junto al marxista Brecht de obras tan críticas y corrosivas como las mencionadas– se vio obligado a huir de Alemania para escapar de los nazis en marzo de 1933. Recaló primero en París y en 1935 se estableció en Estados Unidos –más tarde se nacionalizaría estadounidense–, donde se reencontró con su ex esposa, Lotte Lenya, y se volvieron a casar. En el país norteamericano prosiguió su carrera y trabajó en Broadway y en Hollywood en la música de algunas películas, entre ellas One Touch of Venus (Venus era mujer) –adaptación para la gran pantalla del musical homónimo estrenado en Broadway en 1943, al que pertenece esta magnífica canción de que nos ocupamos hoy: Speak low–, una comedia musical estrenada en 1948 que dirigió William A. Seite y protagonizaron Robert Walker y Ava Gardner.

“Habla despacio (Speak low), susúrrame, cuando me hables de amor hazlo en voz muy baja. Nuestros días de verano se marchitan demasiado pronto. El tiempo es tan longevo y el amor tan breve… Háblame despacio, háblame de amor”, dice la letra de este tema que escribió Ogden Nash y que se ha convertido en uno de los grandes estándares del jazz que han grabado numerosos músicos y cantantes, desde John Coltrane, Bill Evans o Joe Pass a Billie Holiday, Ella Fitzgerald o Dee Dee Bridgewater.

Nuestros dos primeros vídeos recogen la versión que hicieron en 1943 Mary Martin y Kenny Baker –los protagonistas del estreno en Broadway de One Touch of Venus y, por tanto, los primeros en interpretar la canción– y la secuencia de la versión cinematográfica en que Ava Gardner (doblada por Eileen Wilson) y Dick Haymes interpretan Speak low.

Lotte Lenya, esposa de Kurt Weill, la grabó en 1957. Esta es su versión:

La brasileña Marisa Monte posee una voz inmensa, inabarcable, con la que cuando canta canciones de amor –una temática recurrente en su repertorio– parece que le susurra a uno al oído. Vemos a continuación la interpretación que hace de Speak low, tema incluido en su disco de 2006 Marisa Monte.

Dee Dee Bridgewater es una de las más grandes vocalistas del panorama jazzístico actual, versátil e innovadora como pocas. Su repertorio está formado, básicamente, por conocidos estándares del jazz, aunque arriesga constantemente en la improvisación interpretativa, sobre todo en directo. Así, nos regaló esta excelente versión grabada en directo que se incluye en el documental North Sea Jazz Cruise (2007), de Patrick Savey.

Decíamos al principio que el trabajo de Weill rompe con la convencional y engañosa contraposición entre ‘música culta’ y ‘música popular’. Lo mismo podríamos afirmar de L’Orchestre d’Hommes-Orchestres, grupo fundado en Quebec en 2001 que en sus espectáculos combina música, actuación, teatro de calle, intervenciones urbanas, y busca nuevas estructuras sonoras utilizando instrumentos de música insólitos, inventados o que forman parte de la vida cotidiana. Escuchemos y veamos la sorprendente versión que de Speak low nos ofrecen en su espectáculo Cabaret Brise-Jour (around the music of Kurt Weill). El vídeo se grabó durante el festival Jazzaldia (Donostia-San Sebastián) de 2010.

Finalizamos con un par de versiones más. La primera más convencional, al tiempo que exquisita, a cargo de Tony Bennett y Norah Jones, incluida en su álbum Duets II (2011). La segunda es la que figura en la película Phoenix (2014), que dirigió Christian Petzold con Nina Hoss en el papel de Nelly Lenz, una alemana judía superviviente de Auschwitz. Ella es quien interpreta la canción en esta emotiva secuencia.

Buen fin de semana.

Kurt Weill y Lotte Lenya. 25 años de amor y música

Lotte y Kurt

Lotte Lenya y Kurt Weill en Berlín (1930).

En 1925, cuando Berlín vivía en todo su esplendor los “felices años veinte” y era el centro de la modernidad, dos grandes nombres de la música de teatro y cabaret contraían matrimonio: Kurt Weill y Lotte Lenya. Duró este veinticinco años, hasta la muerte de Weill, si bien con un paréntesis desde finales de 1933, cuando se separaron estando exiliados en París, hasta 1935, cuando se reencontraron en EE UU y volvieron a casarse.

Kurt Weill (1900-1950) nació en la ciudad alemana de Dessau en el seno de una familia judía. Siendo adolescente, comenzó a estudiar música con Albert Bing. Pronto empezó a componer y mostró una temprana predilección por la música vocal, que lo condujo al teatro musical. Se trasladó a Berlín a principios de la década de 1920 y se hizo un hueco en su vibrante escena cultural. En 1922 se integró en el Novembergruppe, grupo de artistas de izquierda de Berlín en el que figuraban, entre otros, el compositor de música clásica Hanns Eisler y el también compositor ligado a la Bauhaus y los dadaístas, Stefan Wolpe, quienes solían representar trabajos de compositores como Berg, Schönberg, Stravinsky o Krenek.

En cuanto a Lotte Lenya (1898-1981), nacida en Viena en 1898 en el seno de una familia de clase obrera, se crió en un ambiente de miseria, con un padre despótico y una madre incapaz de protegerse de él y de proteger a su hija. Según Donald Spoto (Lotte Lenya, 1990) para escapar de los maltratos de su padre, que llegó a violarla, y de la pobreza empezó en la prostitución a los 11 años. Pero luego marchó a Zúrich, donde estudió música, consiguiendo en 1914 un primer trabajo en el Schauspielhaus Zürich con el nombre artístico de Lotte Lenja. Y de Zúrich a Berlín en 1921. En la capital alemana se relacionó con el círculo de artistas que incluía a Kurt Weill y Bertolt Brecht tras conocer al primero en 1924 debido a la amistad que unía a ambos con el dramaturgo Georg Kaiser, con quien Weill había colaborado en su ópera de un solo acto Der Protagonist (1926).

El encuentro, parece ser, resultó más que satisfactorio y en 1925 contraían matrimonio. Este hecho resultaría decisivo en la orientación de la carrera de Lotte y, aunque en menor medida, de Weill, para quien su mujer se convirtió en su musa. El mismo Brecht escribió papeles especialmente pensados para ella en La ópera de cuatro cuartos Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, ambas con música de Weill.

Fue así que en 1928 protagonizó su primer gran papel haciendo de Jenny en Die Dreigroschenoper (La ópera de cuatro cuartos). La poderosa música de Weill combinada con el cinismo y la crítica social del libreto de Brecht produjeron una de las creaciones culturales más importantes de la Europa de entreguerras. De ella incluimos una secuencia –con subtítulos en español– de la película alemana de 1931 Die 3 Groschen-Oper (en la versión doblada al español La comedia de la vida), dirigida por Georg Wilhelm Pabst, con Lotte interpretando “Seeräuberjenny” (Pirata Jenny).

En marzo de 1930 se estrenó en Leipzig Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny (Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny). Simpatizantes del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán), el partido nazi, boicotearon el estreno y a duras penas se consiguió finalizar la representación. Tras Leipzig, se presentó en Berlín en diciembre de 1931, con Lotte Lenya en el papel de Jenny Smith. A principios de 1933, cuando los nazis llegaron al poder, se prohibió. A Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny pertenece la canción “Rasch wuchs-Oh, Show Us the Way”, más conocida –por cantarse en inglés– como “Alabama Song” que suena el primer acto en interpretación de Jenny y las chicas, que han perdido su patria y no ven otra salida que venderse a los hombres de Mahagonny. La grabación que sigue es la que grabó Lenya en 1930 con The Three Admirals.

Tanto Lenya como Weill y Brecht huyeron del nazismo y se refugiaron en París. El matrimonio entre el compositor y la actriz y cantante estaba en crisis y pronto se divorciaron. Aun así, intervino –como Anna I– en Los siete pecados capitales (Die sieben Todsünden), un ballet satírico con libreto de Brecht con canciones y nueve escenas: prólogo, los siete pecados –“La pereza”, “La soberbia”, “La ira”, “La gula”, “La lujuria”, La avaricia” y “La envidia” (por este orden)– y epílogo, que se estrenó el 7 de junio de 1933 en el Théâtre des Champs-Élysées en París. El millonario Edward James financió la obra e incluyó una cláusula en el contrato por la que su mujer, la bailarina Tilly Losch, que según este tenía gran parecido con Lotte Lenya, debía aparecer en la obra. De este modo el personaje central Anna se dividió en dos: una contaba la historia y la otra la bailaba. La obra fue un fracaso de público y crítica y el mismo mes de junio se presentó en el Savoy Theatre de Londres con el título de Anna-Anna, en una traducción al inglés improvisada por la propia Lotte. Escuchamos la interpretación que del prólogo grabó Lenya en 1956, desgraciadamente en un vídeo con imagen fija de la portada del álbum que se editó en dicho año.

La obra de Weill era conocida en EE EU, aunque en ambientes reducidos del mundo musical. En 1933 se había estrenado en Broadway la versión en inglés de Die Dreigroschenoper con el título de The Threepenny Opera (de ahí muchas veces aparezca su título original traducido al español como La ópera de los tres centavos o de los tres peniques), que solo llegó a representarse trece veces. Ello no fue óbice para que siguiera colaborando y se estableciera definitivamente –junto a Lotte Lenya, convertida de nuevo en su esposa– en el país norteamericano en 1935. En 1936 Weill estrenaba, con libreto de Paul Green, Johnny Johnson, una sátira antibelicista ambientada en la Primera Guerra Mundial. Su música sonaba aún muy “alemana” y la obra se mantuvo en cartel durante 68 funciones. Veamos a Lotte interpretar –si bien en un vídeo que recoge un momento del programa de televisión que grabó en Boston en 1966 con George Voskovec The World of Kurt Weill y se emitió en febrero de 1967– la canción de Johnny Johnson “Song of the Goddess”.

A principios de 1938, con el éxito musical de Knickerbocker Holiday, escrito por el dramaturgo Maxwell Anderson, Weill finalmente tuvo acceso a la escena teatral de los musicales de Broadway. Los otros dos grandes éxitos que Weill tuvo en Broadway fueron escritos durante la guerra: Lady in the Dark (1941), con letra de Ira Gershwin, y One Touch of Venus (1943, Venus era mujer), una comedia musical que alcanzo las 567 representaciones. En estos años, Lotte intervino en la ópera-oratorio de Weill The Eternal Road, estrenada en 1937 en la Manhattan Opera House (Nueva York); cantó en el club de moda neoyorkino Le Ruban Bleu; estrenó la obra de teatro de Maxwell Anderson Candle in the Wind (1941), grabó algunas canciones de su marido, colaboró con la emisora La Voz de América, creada en 1942 por la Oficina de Información de Guerra del Gobierno de Estados Unidos, y se retiró de los escenarios.

1942

Kurt Weill y Lotte Lenya en Nueva York en 1942. Robert Kradin-Associated Press/The New Yorf Times.

Kurt y Lotte, como acabamos de ver, trabajaron pocas veces juntos en EE UU. Otros eran los parámetros musicales y otros también los criterios por lo que se regía el mundo del espectáculo. Weill difícilmente podía componer para su esposa y su música era más “americana”, lo que no le quita un ápice de calidad. Vamos a comprobarlo en este vídeo con una muy bella canción: Speak low, de One Touch of Venus, en interpretación de Lenya, quien no formó parte del reparto original pero la grabó en 1957.

En 1950 fallecía Weill. Lotte accedió, a regañadientes, participar en un concierto homenaje del ayuntamiento de Nueva York. Aunque confiaba demasiado en su talento, obtuvo un gran éxito. Un año después se casaba con el escritor y editor George Davis, quien la convenció para que encarnara a Jenny en una nueva producción de La ópera de cuatro cuartos, primero en concierto –con Leonard Bernstein (1952)– y después en Broadway (1954). Por su papel consiguió un premio Tony en 1956.

Durante las dos décadas que siguieron a la muerte de Weill, Lenya retomó, pues, su carrera internacional como cantante y actriz, dedicándose casi en exclusiva a interpretar la obra de Weill. Es a partir de los años 50 del siglo pasado, cuando Lotte empieza a aparecer en programas de televisión, que disponemos de algún vídeo más suyo interpretando las más celebradas canciones del que había sido su marido. Al mismo tiempo, graba diversos álbumes con estos y otros temas de Weill, incluyendo algunos de sus musicales completos.

Algunas de estas interpretaciones las hemos incluido ya. Vamos con unas pocas más. En los dos vídeos que siguen interpreta, en el primero “Bilbao Song”, de Happy End (1929), incluida en el álbum de 1955 Lotte Lenya sings Berlin Tehatre. En el segundo “September Song”, del musical compuesto por Kurt Weill con letra y argumento de Maxwell Anderson que dirigió Joshua Logan, Knickerbocker Holiday (1938). La grabación corresponde al álbum September Song and Other American Theatre Songs of Kurt Weill, grabado en 1967, que salió a la venta en febrero de 1958.

De 1958 es esta versión de “Alabama Song” –la original ya la hemos escuchado– que interpretó Lotte para el programa de la cadena de televisión CBS Camera Three. Está extractado del DVD Theater Music of Brecht & Weill, que recoge diversas actuaciones de Lotte Lenya y Gisela May entre 1958 y 1963.

Y de 1965 este vídeo correspondiente a la serie de programas de televisión que presentaba Aaron Copland para la WGBH-TV de Boston, en el que Lotte interpreta “Havanna-Lied” y “Surabaya Johnny”.

Finalizamos con otro vídeo con fotografías suyas, y con Weill y Brecht, para escuchar ese hermoso tango-habanera que es “Youkali”. Weill escribió la música para la obra de Jacques Deval Marie galante, que se estrenó en el Teatro Hébertot de París en 1934. Un año más tarde se rodaba una primera versión cinematográfica en Estados Unidos dirigida por Henry King. En un principio, “Youkali” era un tema instrumental para el que en 1935 Roger Fernay escribió la letra. La grabación pertenece a The Lotte Lenya Album (1970), que incluye grabaciones suyas de 1955 y 1957.

Como he dicho otras veces, si han llegado hasta el final de esta larga entrada cuenten con mi reconocimiento, pues es una de esas que cuesta mucho de elaborar –no tanto por la redacción como por la búsqueda de documentación y de vídeos– y luego, cuando miras las estadísticas, adviertes que pasa al grupo de las que menor número de visitas ha recibido. De todos modos, sarna con gusto no pica, que dice la paremia.

La ópera de cuatro cuartos (Die Dreigroschenoper)

Carátula del álbum con la música de “La ópera de cuatro cuartos” en la producción de 1976 del New York Shakespeare Festival (el cartel es de Paul Davis)

Carátula del álbum con la música de “La ópera de cuatro cuartos” en la producción de 1976 del New York Shakespeare Festival (el cartel es de Paul Davis)

Solo un año después del estreno de esta famosa obra, a caballo entre el musical y el teatro, el mundo capitalista se iba a ver inmerso en una tremenda crisis económica tras el hundimiento de la bolsa en Wall Street, de gravedad solo comparable a la actual. Con libreto de Bertolt Brecht y música de Kurt Weill, La ópera de cuatro cuartos (Die Dreigroschenoper) se estrenó en 1928 en el Theater am Schiffbauerdamm de Berlín.

Kurt Weill

Kurt Weill

Brecht-1

Bertolt Brecht

El título original, Die Dreigroschenoper, se ha traducido al español de diversas maneras: “La ópera de tres centavos”, “La ópera de tres peniques”, “La ópera de los tres reales”, “La ópera de cuatro cuartos”… De todas ellas, nos quedamos con esta última. Creemos que es la expresión española que mejor se ajusta a su sentido inicial: pedir un Groschen (moneda de poco valor), una insignificante cantidad de dinero (cuatro cuartos).

La ópera de cuatro cuartos es una revisión actualizada que hizo Brecht de la parodia musical del siglo XVIII The beggar’s Opera (La ópera de los mendigos), del inglés John Gay. Es esta una irreverente obra que tenía en su punto de mira al gobierno de su época: el jefe de los ladrones (Macheath) era una burda caricatura del entonces primer ministro británico, Robert Walpole, y la banda de ladrones su gabinete.

El argumento de La ópera de cuatro cuartos transcurre en Londres, en plena época victoriana. Peachum, el rey de los mendigos, y Mackie Messer (Mackie el Navaja), un gánster con pocos escrúpulos, son sus principales protagonistas. Ambos dirigen su actividad criminal con la profesionalidad que se le supone a cualquier hombre de negocios; lo suyo, al fin y al cabo, es una empresa, una empresa que, además, genera importantes beneficios. Peachum es el jefe de la sociedad Amigo del mendigo y sigue cuidadosamente los principios de la mercadotecnia para que el negocio funcione lo mejor posible. Así, vigila que su apariencia sea lo suficiente mísera para despertar la conmiseración de la gente. Y le va de maravilla, es prácticamente imposible mendigar en Londres sin una licencia suya, a cambio de la cual, obviamente, sus beneficiarios entregan a este la mayor parte de sus ingresos. Al tiempo que Peachum controla la mendicidad, el gánster Makie el Navaja es el dueño del hurto callejero y el robo. Es un acuerdo al que ambos llegaron en su día que se romperá cuando Polly, la hija de Peachum, se casa con Mackie. Peachum no está de acuerdo con la boda; como buen hombre de negocios que es, sabe que el matrimonio de una hija no deja de ser una transacción. Decide entonces sacar partido del hecho, no lo consigue y denuncia  a su yerno, que acaba en la cárcel. En el último momento, no obstante, la reina indulta a Mackie, le da un título nobiliario, le regala un palacio y le da una renta vitalicia. Ha triunfado la injusticia.

Cartel del estreno en 1928 de “Die Dreigroschenoper”

Cartel del estreno en 1928 de “Die Dreigroschenoper”

La ópera de cuatro cuartos es una ácida y corrosiva critica del mundo capitalista, el capitalismo no es otra cosa que un delito organizado. “¿Qué es el asalto de un banco comparado con la fundación de un banco?”, se pregunta Mackie Navaja, el macarra y desalmado malhechor que inspiró al malogrado autor de historietas Ivà en la genial serie Makinavaja: el último choriso que publicó la revista satírica El Jueves entre 1986 y 1994, llevada luego al cine y a la televisión en España (la mejor versión, la serie en 39 episodios Makinavaja que emitió La2 de TVE entre 1995 y 1997, con el gran y, por desgracia fallecido, Pepe Rubianes como Makinavaja).

En un ambiente de cabaret, jazz y decadencia, la obra de Brecht y Weill retrata un mundo al borde del precipicio, aunque nadie creía que el precipicio existiera en realidad. Como hoy. No ha perdido, pues, un ápice de actualidad, si bien no se representa a menudo.

Su estreno –el 31 de agosto de 1928– fue un éxito, el mayor que conocieron los teatros berlineses hasta que los nazis se hicieron con el poder en 1933. Weill y Brecht se vieron entonces obligados a huir de Alemania, pero la obra ya se había traducido a dieciocho idiomas y representado más de diez mil veces en los escenarios europeos. La poderosa música de Weill combinada con el cinismo y la crítica social del libreto de Brecht produjeron una de las creaciones culturales más importantes de la Europa de entreguerras.

Lotte Lenya y Rudolf Forster en un fotograma de la película de 1931 “Die 3 Groschen-Oper”

Lotte Lenya y Rudolf Forster en un fotograma de la película de 1931 “Die 3 Groschen-Oper”

No existe vídeo alguno de la representación teatral, pero sí de la versión cinematográfica –una coproducción franco-alemana– que se estrenó en 1931 (Die 3 Groschen-Oper; La comedia de la vida se tituló la versión doblaba al español). Dirigida por G. W. Pabst, el reparto lo encabezaron Rudolf Forster (Mackie el Navaja), Fritz Rasp (Peachum), Carola Neher (Polly), Valeska Gert (mujer de Peachum) y Lotte Lenya (Jenny), esposa de Kurt Weill. Cuando los nazis llegaron al poder en 1933 la película fue prohibida y se destruyeron las copias. No todas, afortunadamente, encontrándose una en la década de 1960 que fue restaurada. A ella pertenecen las secuencias que siguen –las que hemos podido conseguir– con el conocido tema “Die moritat von Mackie Messer” (“La balada de Mackie el Navaja), con el que un cantante callejero (Ernst Busch) nos introduce en la personalidad de Mackie y sus fechorías; “Die Seeräuberjenny” (“La pirata Jenny”, subtitulada al español), que interpreta Lotte Lenya (Jenny, una prostituta que ha tenido una relación con Mackie), “Der Kanonensong” (“La canción de los cañones”, con Rudolf Forster (Mackie) y Reinhold Schünzel (jefe de la Policía),  y “Das Lied von der Unzulänglichkeit menschlichen Strebens” (“La canción de la insuficiencia de la actividad humana”), con Ernst Busch.

Aunque, como decíamos antes, La ópera de cuatro cuartos no se representa demasiado en la actualidad –en las estadísticas de Operabase aparece en el número 110 de las óperas representadas en el periodo 2005-2010, ocupando el puesto 22 en Alemania– lo cierto es que nunca ha dejado os escenarios. Lotte Lenya siguió haciendo de Jenny en una nueva producción primero en concierto –con Leonard Bernstein (1952)– y después en Broadway (1954). Por su papel consiguió un premio Tony en 1956. Veámosla de nuevo, en Broadway esta vez, interpretando “Pirate Jenny” (“Die Seeräuberjenny”).

Vamos ahora con una producción más reciente, de 2007. Se trata de la versión del Ensemble Modern de Frankfurt, con dirección musical de Nacho de Paz y dirección de escena de André Wilms, en su retransmisión por el canal de televisión franco-alemán ARTE. Wolfram Koch encarnó a Mackie el Navaja, Joachim Nimtz a Peachum, Yvon Jansen a Jenny, Sascha Icks a Polly y Karin Neuhauser a Frau Peachum. Incluimos tres momentos de la misma (según el orden del libreto): “Der Kanonensong”, “Zuhälterballade” (Balada del chulo) y “Ballade von der sexuellen Hörigkeit” (Balada de la esclavitud sexual), y “Dreigroschenfinale” (Tercer final de la ópera), número con el que termina la obra.

Terminaba el vídeo anterior con un bis en el que escuchábamos la que, sin duda, es la  canción más popular de La ópera de cuatro cuartos: “Die moritat von Mackie Messer” (La balada de Mackie el Navaja). Tras la presentación de La ópera de cuatro cuartos en Broadway, la canción pasó a ser conocida como “Mack the Knife”, aumentó enormemente su popularidad y comenzó a ser grabada por infinidad de músicos, principalmente de jazz. Buena muestra de ello son los dos vídeos que insertamos bajo estas líneas, con Ella Fitzgerald –que grabó una excelente versión en su álbum Ella in Berlin– en una actuación en televisión en Estocolmo (1963) y Frank Sinatra en un recital de 1985.

Finalizamos con una de las más reputadas intérpretes del repertorio del cabaret berlinés de la época de entreguerras, Ute Lemper, y su versión de “Die moritat…” en una secuencia de la película de 1999 Kurt Gerron’s Karussell (El carrusel de Kurt Gerron), dirigida por Ilona Ziok, sobre la vida de este comediante judío que murió en las cámaras de gas del campo de exterminio de Auschwitz en 1944.

Que disfruten de un buen fin de semana.

Lotte Lenya

Lotte Lenya en 1930. Fotografía de Lotte Jacobi

Lotte Lenya en 1930. Fotografía de Lotte Jacobi

Lotte Lenya, de nacimiento Karoline Wilhelmine Charlotte Blamauer, fue una actriz, cantante y bailarina austriaca cuyo nombre nos evoca los tiempos dorados de la música de teatro y cabaret del Berlín de la República de Weimar, sus políticas radicales y su innovación cultural. Asimismo, lo asociamos a las figuras de Bertolt Brecht y, sobre todo, de Kurt Weill*, con quien estuvo casada desde 1925 hasta 1950, año en que falleció el genial compositor. De hecho, con el tiempo las interpretaciones de Lenya se han convertido en prototípicas de la obra vocal de Weill.

Lotte Lenya en Viena (circa 1902) / Lotte Lenya en Zúrich (circa 1914) / Lotte Lenya en Berlín (circa 1923) © 2012 The Kurt Weill Foundation for Music

Lotte Lenya en Viena (circa 1902) / Lotte Lenya en Zúrich (circa 1914) / Lotte Lenya en Berlín (circa 1923) © 2012 The Kurt Weill Foundation for Music

Nació en Viena en 1898 en el seno de una católica familia de clase obrera. Estudió en Zúrich, donde en 1914 consiguió un primer trabajo en el Schauspielhaus Zürich, uno de los más destacados e importantes teatros de habla alemana mundo, con el nombre artístico de Lotte Lenja. Marchó a Berlín en 1921, y allí se relacionó con el círculo de artistas que incluía a Frank Wedekind, Kurt Weill –con quien, decíamos, se casó en 1925– y Bertolt Brecht. Este encuentro fue decisivo en la orientación de su carrera. El mismo Brecht escribió papeles especialmente pensados para ella en La ópera de cuatro cuartos y Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny, ambas con música de Weill.

Fue así que en 1928 protagonizó Die Dreigroschenoper (La ópera de cuatro cuartos), haciendo el papel de Jenny. La poderosa música de Weill combinada con el cinismo y la crítica social del libreto de Brecht produjeron una de las creaciones culturales más importantes de la Europa de entreguerras. De ella incluimos una secuencia –con subtítulos en español– de la película alemana de 1931 Die 3 Groschen-Oper (en la versión doblada al español La comedia de la vida), dirigida por Georg Wilhelm Pabst, con Lotte interpretando “Seeräuberjenny” (Pirata Jenny).

En marzo de 1930 se estrenó en Leipzig Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny (Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny). Simpatizantes del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán), el partido nazi, boicotearon el estreno y a duras penas se consiguió finalizar la representación. Tras Leipzig, se presentó en Berlín en diciembre de 1931, con Lotte Lenya en el papel de Jenny Smith. A principios de 1933, cuando los nazis llegaron al poder, se prohibió. A Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny pertenece la conocida canción “Alabama Song” que suena el primer acto en interpretación de Jenny y las chicas, que han perdido su patria y no ven otra salida que venderse a los hombres de Mahagonny. La grabación que sigue es la que grabó Lenya en 1930 con The Three Admirals.

Lotte Lenya en Londres (circa 1934). Foto Simon © 2012 The Kurt Weill Foundation for Music

Lotte Lenya en Londres (circa 1934). Foto Simon © 2012 The Kurt Weill Foundation for Music

Tanto Lenya como Weill y Brecht huyeron del nazismo y se refugiaron en París. El matrimonio entre el compositor y la actriz y cantante estaba en crisis y pronto se divorciaron. Aun así, intervino –como Anna I– en Los siete pecados capitales (Die sieben Todsünden), un ballet satírico, con libreto de Brecht, con canciones y nueve escenas: prólogo, los siete pecados –“La pereza”, “La soberbia”, “La ira”, “La gula”, “La lujuria”, La avaricia” y “La envidia” (por este orden)– y epílogo, que se estrenó el 7 de junio de 1933 en el Théâtre des Champs-Élysées en París. El millonario Edward James financió la obra e incluyó una cláusula en el contrato por la que su mujer, la bailarina Tilly Losch, que según este tenía gran parecido con Lotte Lenya, debía aparecer en la obra. De este modo el personaje central Anna se dividió en dos: una contaba la historia y la otra la bailaba. La obra fue un fracaso de público y crítica y el mismo mes de junio se presentó en el Savoy Theatre de Londres con el título de Anna-Anna, con una traducción al inglés improvisada por la propia Lotte. Escuchamos la interpretación que del prólogo grabó Lenya en 1956, desgraciadamente en un vídeo con imagen fija de la portada del álbum que se editó en dicho año.

Kurt Weill y Lotte Lenya en Nueva York en 1935. Fotografía: Louise Dahl-Wolfe

Kurt Weill y Lotte Lenya en Nueva York en 1935. Fotografía: Louise Dahl-Wolfe

En 1935 Lenya y Weill volvieron a encontrarse en Estados Unidos y un año después se casaban de nuevo. Intervino en la ópera-oratorio de Weill The Eternal Road, estrenada en 1937 en la Manhattan Opera House (Nueva York); cantó en el club de moda neoyorkino Le Ruban Bleu; estrenó la obra de teatro de Maxwell Anderson Candle in the Wind (1941), llevando a cabo una gira por las principales ciudades de Estados Unidos; grabó algunas canciones de su marido; colaboró con la emisora La Voz de América, creada en 1942 por la Oficina de Información de Guerra del Gobierno de Estados Unidos, y se retiró de los escenarios.

En 1950 fallecía Weill. Lotte accedió, a regañadientes, participar en un concierto homenaje del ayuntamiento de Nueva York. Aunque confiaba demasiado en su talento, obtuvo un gran éxito. Un año después se casaba con el escritor y editor George Davis, quien la convenció para que encarnara a Jenny en una nueva producción de La ópera de cuatro cuartos, primero en concierto –con Leonard Bernstein (1952)– y después en Broadway (1954). Por su papel consiguió un premio Tony en 1956.

Durante las dos décadas que siguieron a la muerte de Weill, Lenya retomó, pues, su carrera internacional como cantante y actriz, dedicándose casi en exclusiva a interpretar la obra de Weill. Vamos con algunas de sus actuaciones. Comenzamos con “Pirate Jenny” (Seeräuberjenny), el mismo número con que iniciábamos la entrada, durante la representación en Broadway de La ópera de cuatro cuartos.

De La ópera de cuatro cuartos es la famosa canción “Die Moritat von Mackie Messer” (“Mack the Knife” en la versión en inglés) que escuchamos –de nuevo en un vídeo con una imagen de Lotte Lenya– en la grabación que de la misma realizó en 1955.

Proseguimos con dos canciones más de Weill que Lenya grabó en 1957. La primera, la conocida “September Song”, es del musical compuesto por Kurt Weill con letra y argumento de Maxwell Anderson que dirigió Joshua Logan, Knickerbocker Holiday (1938). La segunda, otra popular canción, “Speak Low”, del musical de Broadway One Touch of Venus (1943) que protagonizó Mary Martin y dirigió Elia Kazan, y luego fue llevado al cine en 1948, con Ava Gardner.

Finalizamos con otro vídeo con fotografías suyas, y con Weill y Brecht, para escuchar ese hermoso tango-habanera que es “Youkali”. Weill escribió la música para la obra de Jacques Deval Marie galante, que se estrenó en el Teatro Hébertot de París en 1934. Un año más tarde se rodaba una primera versión cinematográfica en Estados Unidos dirigida por Henry King. En un principio, “Youkali” era un tema instrumental para el que en 1935 Roger Fernay escribió la letra. La grabación pertenece a The Lotte Lenya Album (1970), que incluye grabaciones suyas de 1955 y 1957.

Lotte Lenya en Nueva York (1978). Foto Warneke © 2012 The Kurt Weill Foundation for Music

Lotte Lenya en Nueva York (1978). Foto Warneke © 2012 The Kurt Weill Foundation for Music

Lotte Lenya intervino además, y entre otras cosas, en la película La primavera romana de la Sra. Stone (1961) –por cuyo papel fue nominada al Oscar a Mejor actriz–, en el espectáculo de poemas y canciones  Brecht on Brecht (1962), hizo de Rosa Klebb el filme Desde Rusia con amor (1963), de Madre Coraje en la reposición en Broadway de Madre Coraje y sus hijos (1965) y de Fraulein Schneider en el estreno en Broadway del musical Cabaret (1966). Todavía en 1975, a la edad de 77 años, planeaba estrenar una serie de obras de Weill en el Festival de Berlín, pero su estado de salud lo impidió. Su último papel fue el de Clara Pelf en la película Dos más uno… igual a dos (1977). Falleció, de cáncer, en Nueva York el 27 de noviembre de 1981. Sus últimos momentos los pasó con la soprano Teresa Stratas, a quien encomendó que prosiguiera su labor al frente de la Fundación Kurt Weill, establecida en 1962 con la misión de proteger y promocionar la música de este enorme compositor.

Que tengan un feliz día.

 

Canciones de cabaret del Berlín de Weimar

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“Berlín se transformó a sí misma en el Babel del mundo. Bares, parques de atracciones y tabernas florecieron como champiñones. Fue un verdadero gran sabbath, que convirtió en perversión su vehemencia y amor por el sistema. Entre el colapso general de los valores, una clase de demencia prendió precisamente en los círculos de clase media que hasta el momento eran inquebrantables en el orden y la disciplina. En medio de esta ruptura, el cabaret, visto antes como la obsesión de cierto tipo de liberación individual, se convirtió en anzuelo para la audiencia burguesa y bohemia”. Con estas palabras describía el escritor austríaco Stefan Zweig el ambiente de Berlín durante la República de Weimar, que abarcó desde el final de la Primera Guerra Mundial y la firma del tratado de Versalles (1919) a la subida de los nazis al poder (1933).

Hoy les proponemos recrearnos en aquel periodo histórico a través la música, lógicamente. En concreto a partir de algunas de las canciones que más se escuchaban en los cabarets berlineses, elegidas de entre la obra de cinco de los compositores más famosos: Friedrich Hollaender, Mischa Spoliansky, Kurt Weill, Rudolf Nelson y Ralph Benatzky. Todos ellos tienen en común, además de ser grandes autores, el haberse exiliado de Alemania cuando sus conciudadanos decidieron elevar a Hitler y los suyos a lo más alto del poder.

De los tres primeros hemos hablado en otras entradas; de Nelson y Benatzky, no. También parte de sus canciones las hemos comentado ya, pero hoy las incluiremos –prácticamente todas, en la medida de lo posible– en versiones que no hemos visto hasta ahora.

Comenzamos con Friedrich Hollaender, de cuya biografía apenas diremos nada pues ya dedicamos tres entradas a la misma. Recordar solo que fue uno de los compositores de más éxito y que tras marchar de Alemania prosiguió su carrera en Estados Unidos. Una de sus más famosas canciones es Raus mit den männern aus dem Reichstag (¡Fuera los hombres del Parlamento!), una clara denuncia de la agresividad masculina con un mensaje antibelicista. “Los hombres son prescindibles, fuera, del Parlamento, de la existencia … se atreven incluso a jugar con la política … siempre ha sido así a lo largo de la historia … ¡Fuera!”. La interpreta la cantante alemana Julia von Miller en una actuación de este mismo año, 2013.

De 1930 es Sex Appeal, con letra de Marcellus Schiffer, parodia del tópico de la mujer fatal tan difundido por el cine de la época. “Cómo me gustaría tener sex-appeal / tanto de frente como de perfil. / Debe de ser maravilloso sentir / el sex-appeal a lo Greta Garbo”, dice el estribillo de este tema que canta en el vídeo siguiente la también alemana Micaela Leon en una actuación de 2008 en The Metropolitan Room de Nueva York.

Mischa Spoliansky también ha tenido su entrada propia en este blog y en ella contamos su vida e hicimos un repaso a su obra, obra que incluye canciones como la que sigue: Das lila Lied (La canción violeta), que compuso en 1920 bajo el seudónimo de Arno Billing y se considera primer himno homosexual de la historia. Vamos con Das lila Lied (también conocida como The Lavender Song) en un vídeo que no nos cansamos de ver a cargo de The Love Markets, grupo musical de Seattle (Washington) cuyos espectáculos están inspirados en los artistas de cabaret del Berlín de entreguerras anterior a la llegada al poder de los nazis.

También el que sigue –que realizamos expresamente para Música de Comedia y Cabaret–figura ya en este blog, pero es que resulta muy difícil mejorar la versión que Ute Lemper hizo de Alles Schwindel (Todo es un engaño), canción de la revista del mimo título de 1931 (con música de Spoliansky). Todo es un engaño, todo es una farsa, espectáculo, representación, la política, las costumbres sociales, las relaciones… Ya sabemos: la vida es un cabaret.

La entrada sobre Kurt Weill fue una de esas que uno hace con gran ilusión, pues le encanta la música de Weill, aunque luego no haya recibido demasiadas visitas. Y al hablar de este genial compositor es preciso referirse a su primera gran obra: La ópera de cuatro cuartos (1928), con libreto y letras de Bertolt Brecht. Fue un gran éxito y ubicó a Weill como uno de los compositores más exitosos de la Alemania de Weimar. La poderosa música de Weill combinada con el cinismo y la crítica social del libreto de Brecht produjeron una de las creaciones culturales más importantes de la Europa de entreguerras. Su tema más conocido es, sin duda, Die moritat von Mackie Messer (Mack the Knife en la versión en inglés), que escuchamos de nuevo por Ute Lemper en una secuencia de la película de 1999 Kurt Gerron’s Karussell (El carrusel de Kurt Gerron), dirigida por Ilona Ziok, sobre la vida de este comediante judío que no marchó y murió en las cámaras de gas del campo de exterminio de Auschwitz en 1944.

Ya en París, tras haberse visto obligado a marchar de Alemania al enterarse que la Gestapo le buscaba, en 1934, Weill escribió la música para la obra de Jacques Deval Marie galante. La contribución de Weill resultó decisiva para su éxito, rodándose ese mismo año ya una primera versión cinematográfica en Estados Unidos dirigida por Henry King. Marie galante incluye temas tan hermosos como el tango habanera Youkali, que interpreta Teresa Stratas en una secuencia del filme The Music of Kurt Weill: September Songs, película canadiense para televisión de 1994 que dirigió Larry Weinstein.

Rudolf Nelson fue un compositor alemán de exitosas canciones, música de películas, revistas y vodevil, y el fundador y director de la Revue Nelson, una importante compañía de cabaret protagonista de la vida nocturna de Berlín en los 30. Como sus colegas, se exilió en 1933. De Rudolf Nelson insertamos acto seguido dos vídeos. El primero, un cortometraje alemán de 10 minutos, con los Weintraub Syncopators, prácticamente completo: Und Nelson spielt (1929), que incluye los temas: “Englisches Chanson”, Meine Schwester und inch”, “Leutnant warst du einst bein den Husaren” y “Mon coeur incognito”, entre otras. El segundo, una de sus melodías más famosas: Tamerlan, que interpreta Loni Heuser en el filme Liebe in Uniform (1932).

Finalizamos la entrada con Ralph Benatzky, compositor austriaco de origen checo. El único de los cinco que no era judío, aunque se casó dos veces con mujeres judías. Benatzky compuso, sobre todo, óperas y operetas, como Casanova (1928), Die drei Musketiere (Los tres mosqueteros, 1929), Im weißen Rössl (La posada del Caballito Blanco, 1930) y Meine Schwester und ich (1930). Cuando los nazis subieron al poder marchó a Suiza, y luego a Estados Unidos, trabajando en Hollywood. No volvió a Europa hasta después de la guerra. Las canciones de las operetas de Benatzky eran muy populares y se interpretaban con gran frecuencia en los cabarets.

De Benatzky incluimos los temas Peter, Peter –una canción de 1930 con texto de Hollaender que hizo célebre Marlene Dietrich– y Yes Sir, de la película finlandesa de 1937 dirigida por Douglas Sirk Zu neuen Ufern (La golondrina cautiva). Es otra vez Micaela Leon –esta vez acompañada por Adrienne Haan– la intérprete del primero. La del segundo, una de las cantantes favoritas de los nazis: la actriz y cantante sueca Zarah Leander (en una secuencia de la película mencionada).

Que pasen un buen día (o lo mejor posible).

Kurt Weill

Kurt Weill y Lotte Lenya en Nueva York

Kurt Weill y Lotte Lenya en Nueva York

Los nombres Kurt Weill* y Bertolt Brecht –entre otros– son sinónimo de políticas radicales e innovación cultural en la República de Weimar (1919-1933). Conocidos principalmente por el éxito de Die Dreigroschenoper (La ópera de cuatro cuartos) pero también por numerosas otras piezas donde colaboraron, el dúo representaba todo lo que el régimen nazi declaraba como enemigo. El judío Weill y el marxista Brecht fueron, por ende, los primeros y más obvios blancos de la opresión cultural nazi.

Kurt Weill

Kurt Weill

Kurt Weill nació el 2 de marzo de 1900 en una familia judía de Dessau, Alemania. Dado que su padre era cantor en una sinagoga, la familia apoyó las primeras inclinaciones musicales de Weill. De adolescente, comenzó a estudiar música con Albert Bing. Pronto empezó a componer y mostró una temprana predilección por la música vocal, que lo condujo al teatro musical. Luego se mudó a Berlín para continuar sus estudios y trabajó con Engelbert Humperdinck y Ferruccio Busoni. Si bien Weill no fue un muy buen alumno, logró sobrevivir dictando clases particulares y dirigiendo coros en la sinagoga.

El aspirante a músico pasó a ser parte de la vibrante escena cultural de Berlín a principios de la década de 1920. En 1922, se sumó al Novembergruppe, el grupo de artistas de izquierda de Berlín, que incluía a Hanns Eisler y Stefan Wolpe. Fundamentalmente presentaban trabajos de compositores modernistas como Berg, Schoenberg, Hindemith, Stravinsky y Krenek. Al principio, Weill tuvo algunos éxitos pero su sociedad con Brecht fue lo que le convirtió en una estrella internacional.

La ópera de cuatro cuartos se estrenó el 31 de agosto de 1928 y estaba protagonizada por Lotte Lenya, la esposa de Weill. Fue un gran éxito y ubicó a Weill como uno de los compositores más exitosos de la Alemania de Weimar. La poderosa música de Weill combinada con el cinismo y la crítica social del libreto de Brecht produjeron una de las creaciones culturales más importantes de la Europa de entreguerras.

No existe vídeo alguno de la representación teatral, pero sí de la versión cinematográfica que se estrenó en 1931 (Die 3 Groschen-Oper; La comedia de la vida se tituló la versión doblaba al español). Cuando los nazis llegaron al poder en 1933 la película fue prohibida y se destruyeron las copias. No todas, afortunadamente, encontrándose una en la década de 1960 que fue restaurada. A ella pertenece la secuencia que sigue en la que escuchamos el conocido tema Die moritat von Mackie Messer (Mack the Knife).

Otro conocido tema de La ópera de cuatro cuartos es Seeräuberjenny (Pirata Jenny) que Ute Lemper interpreta en una actuación en el Café Carlyle de Nueva York en 2009.

Un momento de la representación de “La ópera de cuatro cuartos” por la compañía del Malthouse Theatre (Melbourne, Australia) en 2011

Un momento de la representación de “La ópera de cuatro cuartos” por la compañía del Malthouse Theatre (Melbourne, Australia) en 2011

A la misma pertenece también Bilbao Song, un poema que escribió Bertolt Brecht y musicalizó Kurt Weill en 1929. Tras el éxito de La ópera de cuatro cuartos, ambos recibieron el encargo de hacer una especie de segunda parte. Se titularía esta Happy End e incluía la canción que nos ocupa. La versión que vemos corre a cargo del dúo Kurt Weill de Oslo, en una actuación, creemos, de 2011.

En marzo de 1930 se estrenó en Leipzig Aufstieg und Fall der Stadt Mahagonny  (Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny). A esas alturas, había mucha tensión entre Brecht y Weill, ya que ambos eran muy obstinados y eso generó muchos conflictos entre ellos. Además, a medida que la derecha política crecía en el poder, su trabajo era cada vez más criticado. Aunque las óperas de Weill continuaron siendo éxitos populares, las protestas nazis frecuentemente interferían con sus actuaciones y la presión de trabajar en tales condiciones estaba destruyendo su matrimonio también. Los directores de teatro se volvieron más reticentes a presentar su trabajo.

De Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny es esta hermosa canción: Alabama Song, en la producción que de la misma se representó en el Festival de Salzburgo de 1998 bajo la dirección de Peter Zadek. Es la soprano neoyorkina Catherine Malfitano quien hace de Jenny.

Como muchos otros artistas en su situación, Weill malinterpretó reiteradamente el desarrollo políticos y creyó que las cosas podrían mejorar. Eventualmente, se enteró de que tanto él como su esposa estaban en la lista negra de los nazis y que los iban a arrestar. Así que, en marzo de 1933, cruzó la frontera con destino a Francia, en la confianza de que su estancia en París sería temporal.

En París reanudó Weill brevemente la colaboración con Brecht. Fruto de ella fue el “ballet cantado” satírico Die sieben Todsünden (Los siete pecados capitales) que se representó por primera vez en el Teatro de los Campos Elíseos de París el 7 de junio de 1933. Del mismo insertamos un vídeo con el “Prologo” a cargo de la mezzosoprano sueca Anne Sofie von Otter, de su CD Speak Low (Songs By Kurt Weill) & The Seven Deadly Sins—Die Sieben Todsünden, editado por Deutsche Grammophon en 2010.

Un año después (1934), Weill escribió la música para la obra de Jacques Deval Marie galante. La contribución de Weill resultó decisiva para su éxito, rodándose ese mismo año ya una primera versión cinematográfica en Estados Unidos dirigida por Henry King. Marie galante incluye temas tan hermosos como el tango habanera Youkali, que escuchamos en interpretación de Ute Lemper.

La continua colaboración de Weill con Brecht mientras estuvo en París no tuvo mucho éxito. Weill se fue a los Estados Unidos, donde tenía la esperanza de reconstruir su carrera. Allí, se volvió a juntar con su ex esposa Lenya. Luego recordó: “Lenya y yo llegamos aquí en 1935 e inmediatamente nos enamoramos de este país. Y mi éxito aquí (que la gente habitualmente atribuye a la ‘suerte’) se debe principalmente al hecho de que adopté una actitud constructiva y positiva hacia el estilo de vida de Norteamérica y hacia las posibilidades culturales de este país”.

Afiche de “Lady in the Dark”

Afiche de “Lady in the Dark”

El tono seguro de esta afirmación oculta la dificultad y la lucha de sus primeros años en los Estados Unidos, donde sus obras no fueron exitosas y la joven pareja luchaba para mantenerse. Luego, Weill colaboró con el dramaturgo Paul Green en la obra anti bélica Johnny Johnson, y costeó sus gastos componiendo música cinematográfica.  A principios de 1938, con el éxito musical de Knickerbocker Holiday, escrito por el dramaturgo Maxwell Anderson, Weill finalmente tuvo acceso a la escena teatral de los musicales de Broadway. Los otros dos  grandes éxitos que Weill tuvo en Broadway fueron escritos durante la guerra: Lady in the Dark, con letra de Ira Gershwin, y One Touch of Venus (Venus era mujer), una comedia musical. El compositor, sin embargo, nunca olvidó sus raíces y, a diferencia de muchos otros emigrantes que luchaban por disimular sus orígenes judíos, se convirtió en una de las primeras figuras en recordar el Holocausto y generar conciencia en la gente sobre la situación apremiante de los judíos de Europa. A pesar del éxito económico que tuvo en los Estados Unidos, nunca obtuvo el tipo de fama o influencia que disfrutó en los años de la República de Weimar. Siempre como un forastero, vivió al margen del entorno musical y hasta su muerte le negaron su incorporación de la Academia Estadounidense de las Artes y las Letras.

Veamos acto seguido dos secuencias de los dos grandes éxitos de Broadway referidos en las versiones cinematográficas de ambos. El primer vídeo corresponde a Lady in the Dark (Una mujer en la penumbra), que dirigió en 1944 Mitchell Leisen y protagonizaron Ginger Rogers, Ray Milland, Warner Baxter. Recoge el número The Saga of Jenny, con Ginger Rogers. En el segundo –de  Venus era mujer (1948)– vemos a Ava Gardner –eso sí, doblada por Eileen Wilson– y Dick Haymes en una escena en la que escuchamos el bello tema Speak Low.

Tradicionalmente, los académicos dividieron el trabajo de Weill en dos partes principales: sus trabajos iniciales (especialmente las colaboraciones con Brecht) compuestos en Alemania y sus últimas producciones, escritas en los Estados Unidos. Algunos sostuvieron que sus primeros trabajos fueron superiores y condenaron el material escrito para Broadway y Hollywood aduciendo que era superficial y dirigido a las masas. Si bien las producciones que realizó luego de las colaboraciones con Brecht no eran tan políticas, durante su carrera en los Estados Unidos Weill llevó a cabo obras importantes donde criticaba el optimismo de Norteamérica y el estilo de vida de los norteamericanos. Trataba temas como la desigual distribución de la riqueza, la segregación y el efecto de la industrialización sobre las familias. El nivel de control sobre la estructura dramática de sus trabajos era inusual y Weill aprovechó dicha situación para incrementar la importancia social y el poder de sus obras. Kurt Weill murió a los 50 años, el 3 de abril de 1950.

Que pasen un buen día.

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* Información extraída en su mayor parte del artículo “Kurt Weill”, en La música y el holocausto.

Die Moritat von Mackie Messer (Mack the Knife)

Brecht, Weill, Lenya

Bertolt Brecht, Kurt Weill y Lotte Lenya

Será colgado Mackie Messer

Del estreno de la obra en 1929

Es este un tema de 1928 sobradamente conocido, especialmente en su versión en inglés. Die Moritat von Mackie Messer es una canción de Kurt Weill, con letra de Bertolt Brecht, compuesta en 1928, que ambos decidieron incorporar a la famosa obra teatral La ópera de cuatro cuartos (Die Dreigroschenoper), una ácida y corrosiva critica del mundo capitalista que, solo un año después, se iba a ver inmerso en una tremenda crisis económica tras el hundimiento de la bolsa en Wall Street, de gravedad solo comparable a la actual.

Die Dreigroschenoper - German poster from 1928.

Poster de 1929

Su estreno fue un éxito, el mayor que conocieron los teatros berlineses hasta que los nazis se hicieron con el poder en 1933. Weill y Brecht se vieron entonces obligados a huir de Alemania, pero la obra ya se había traducido a dieciocho idiomas y representado más de diez mil veces en los escenarios europeos.

Lotte Lenya, esposa de Weill, fue la protagonista femenina en su estreno en Berlín, siéndolo también después de su primera representación en Broadway, en 1954. Die Moritat von Mackie Messer pasó entonces a ser conocida como Mack the Knife, aumentó enormemente su popularidad y comenzó a ser grabada por infinidad de músicos, principalmente de jazz. Louis Armstrong, Sonny Rollins, Bing Crosby, Eartha Kitt, Ella Fitzgerald, Ben Webster, Frank Sinatra, Ute Lemper y Dee Dee Bridgewater, entre otros, han hecho estupendas versiones de la historia de este asesino sin escrúpulos. Incluso The Doors llevaron a cabo la suya.

Obviamente, no disponemos de registro fílmico alguno de su estreno, pero no queremos dejar pasar la oportunidad de escuchar a esta magnífica actriz y cantante que fue Lotte Lenya –la primera en interpretar la canción– en la versión en alemán de Die Moritat von Mackie Messer aunque sea en un vídeo en el que solamente figura una imagen suya.

Seguimos con la gran cantante, bailarina y actriz alemana Ute Lemper, siempre fiel al espíritu musical que se respiraba en la República de Weimar, en una interpretación del tema –también en alemán– sin duda ajustada a la versión original. El vídeo que sigue pertenece a la película de 1999 Kurt Gerron’s Karussell (El carrusel de Kurt Gerron), dirigida por Ilona Ziok, sobre la vida de este comediante judío que murió en las cámaras de gas del campo de exterminio de Auschwitz en 1944.

Uno de los primeros que contribuyó al éxito de la versión inglesa fue Louis Armstrong, a quien vemos en una actuación en Sidney de 1963.

Ella Fitzgerald grabó una excelente versión en su álbum Ella in Berlin. Es la que vemos en vídeo que figura bajo estas líneas, en una actuación en televisión de la década de 1960 (¿1967?) que no hemos conseguido determinar.

Continuamos con una divertida versión de The Muppet Show, los famosos teleñecos, en un episodio de la televisión británica de noviembre de 1978.

Y terminamos con Dee Dee Bridgewater y su fantástica interpretación de Mack the Knife en el Festival de Jazz de Berlín de 1997, con un acompañamiento de lujo: el trío de Ray Brown.

Que pasen un buen día. Gracias por la visita.