“Hollaender, el genio”, que decía Marlene Dietrich

marlene-dietrich-y-friedrich-hollaender-en-a-foreign-affair-1948

Marlene Dietrich y Friedrich Hollaender en Berlín Occidente (1948).

“Ese Holländer  [o Hollaender] es un genio”, dijo un día de 1930 Marlene Dietrich a su marido, el ayudante de dirección director Rudolf Sieber, al regresar de una de las sesiones del rodaje de El ángel azul (Der blaue Engel), tras superar el casting para protagonizar la película. Veamos parte del mismo. No me atrevo a afirmarlo, pero al piano parece estar el propio Holländer.

A Dietrich no le faltaba razón. Para entonces, Friedrich Holländer era ya uno de los compositores alemanes más populares y prestigiosos y sus canciones se escuchaban en los espectáculos musicales teatrales y en los cabarets berlineses una y otra vez.

Marlene_Dietrich_actrice_der_blaue_engel_l-ange-bleu_sternberg_film_1930Así, cuando Josef von Sternberg decidió rodar El ángel azul no tuvo duda en que suyas debían ser las canciones que se incluyeran en la primera película sonora que se producía en Europa. Al parecer tampoco respecto a su intérprete, una joven que empezaba, que ya había hecho algún papel secundario y se prodigaba en los cabarets, casi una desconocida llamada Marlene Dietrich. Su papel en El ángel azul la elevó al estrellato. Ciertamente, su personaje era perfecto, lo que sin duda hay que atribuirlo no solo a sus dotes artísticas sino también a la gran labor que hizo ese enorme director que fue Von Sternberg. Pero si alguna secuencia nos viene enseguida a la mente cuando hablamos de El ángel azul es la de Marlene Dietrich con sus muslos descubiertos –algo prácticamente inédito hasta entonces en el cine– cantando Ich bin die Fesche Lola (Soy Lola la descarada). Vamos a escucharla (grabación original) en un vídeo con imágenes de El ángel azul, pues la secuencia de la película sí figura en Youtube pero no se puede insertar.

También a El ángel azul corresponde la siguiente secuencia en la que Dietrich interpreta otra canción de Hollaender: Ich bin von Kopf bis Fuß auf Liebe eingestellt (Hecha para el amor de la cabeza a los pies).

Friedrich+Hollaender+fhollaender

Friedrich Holländer

Hollaender, decíamos, no era por entonces ningún desconocido. Sus revistas musicales contenían sarcásticas y corrosivas canciones de cuya música y letra era autor. Su popularidad, sin embargo, aumentó considerablemente al iniciar su exitosa carrera musical cinematográfica precisamente con El ángel azul.

Su biografía ya la contamos en tres entradas publicadas los días 5, 12 y 26 de marzo de 2013. De ellas se desprende que no le faltaba razón a Marlene Dietrich le calificó de genio. Vamos a ver por qué con vídeos de sus más famosas melodías y, en la medida de lo posible, que no hayamos incluido en nuestras anteriores entradas sobre este gran compositor. Comenzamos, así, con Jonny, wenn du Geburtstag hast, un tango que, se cuenta, escribió mientras esperaba que su mujer terminara de arreglarse. En 1931 lo grabó en disco Marlene Dietrich. Es a ella a quien vemos interpretarlo en un programa de la televisión sueca de mediados de la década de 1960.

Raus mit den männern aus dem Reichstag (¡Fuera los hombres del Parlamento!) es una sarcástica y corrosiva canción, una clara denuncia de la agresividad masculina con un mensaje antibelicista, que escribió en 1926. La interpreta la cantante y actriz alemana Manuela Romberg, acompañada al acordeón por André Thoma, en un programa de la televisión alemana de 2014.

Y es que las composiciones de Hollaender –quien falleció en 1976– no han perdido un ápice de actualidad, ni en su musicalidad ni en su letra. Otra cosa es que el cabaret –la música de y para cabaret– no atraviese, ni por asomo, su mejor momento. Otra época, otros gustos… Pero ahí está. Afortunadamente, como veremos, hay todavía cantantes que se dedican a este género, ahora minoritario, y mantienen viva la memoria de unos tiempos en que la música era…, era otra cosa.

Con gran fidelidad al estilo del momento Max Raabe & Palast Orchester, excelente formación que goza de gran reconocimiento internacional, han rescatado del olvido muchos de los temas del cabaret berlinés de la época de entreguerras. Prueba de ello es la versión que hacen de Das Nachtgespenst (El coco, o El fantasma de la noche), otra canción de Hollaender de 1930, que cantó originalmente Kurt Gerron, de origen judío, quien murió en Auschwitz en 1944 en la cámara de gas nada más llegar. La versión del vídeo que figura bajo estas corresponde al documental Kurt Gerrons Karussell (1999).

Cantantes no tan consagrados como Max Raabe, ajenos a modas y a los dictados de las discográficas, movidos por la pasión más que por cualquier otra, siguen interpretando a Hollaender. Es el caso de Chizuru Mitsuhashi, cantante de cabaret japonesa, a quien vemos en el Kitazawa Town Hall (un hotel de Tokio) interpretar, este mismo año, la famosa canción, también de 1930, Sexappeal.

O el de la de cantante y violinista y alemana Jana Kühn, que interpreta en el escenario del Teatro Estatal de Mecklemburgo en Schwerin (Alemania) durante un concierto que dio en 2012, Münchhausen, canción de 1931. También –entre otros muchos casos, afortunadamente– el de la cantante estadounidense Aline Thomas, a quien escuchamos en otro tema de Holländer de 1931, Die Kleptomanin, desde el Metropolitan Room de Nueva York en una actuación de 2007.

Finalizamos con otra artista actual de trayectoria bien distinta pero que también ha dedicado parte de su labor a la recuperación (con una estética más acorde con la que actualmente nos identificamos) de canciones de los tiempos de la República de Weimar. Hablamos de Aranea Peel, vocalista de la internacionalmente conocida y aclamada banda alemana Grausame Töchter (Hijas crueles), fundada en 2009, que hace música industrial, punk, tecno… Con la banda, y con ese halo de misterio y sensual que la caracteriza, suele interpretar temas de temática sadomasoquista o sobre conflictos de pareja. El que sigue, “Ich weiß nicht, zu wem ich gehöre” (No sé quién soy), es, por supuesto, obra de Hollaender, quien lo escribió en 1932 para la película Stürme der Leidenschaft (Tormentas de pasión). Corresponde a una actuación que tuvo lugar el 16 abril de 2012 en el Bremer Kriminaltheater.

Que tengan un buen día.

Berlín Cabaret. Canciones de Friedrich Holländer

friedrich-hollander

Uno de los compositores más populares y prestigiosos de la época dorada del cabaret berlinés durante la República de Weimar fue, sin duda y merecidamente, Friedrich Holländer (o Friedrich Hollaender, como prefieran). No es la primera vez que hablamos de él en Música de Comedia y Cabaret, pero –aun a riesgo de que la entrada sea algo más extensa de lo habitual– nos ha parecido oportuno recoger su biografía y sus mejores éxitos en una sola.

Holländer nació accidentalmente en Londres en 1896, pues su padre –un reputado compositor de operetas casado con una conocida cantante– trabajaba por entonces en la capital británica, en el circo Barnum & Bailey. En 1899 la familia de Friedrich regresó a Berlín, ciudad en la su tío Gustav era director del Stern’sches Konservatorium. Su padre empezó a dar clases en dicho conservatorio y el joven Friedrich pronto se convirtió en un aventajado alumno. En 1914, con 18 años, fue contratado como músico en el New German Theatre de Praga. Europa estaba en guerra y a Holländer se le encargó la producción de espectáculos para el entretenimiento de las tropas alemanas en el frente.

Finalizada la guerra, ya en Berlín, fue haciendo amistad con músicos, letristas, dramaturgos, cantantes…, con los que compartía gustos musicales e ideas políticas. Con ellos ─Kurt Tucholsky, Klabund, Walter Mehring, Mischa Spoliansky, Joachim Ringelnatz…─ abrió un cabaret en los sótanos del teatro Max Reinhardt, para cuyas producciones teatrales escribía dando así a conocer sus canciones, la mayor parte de las cuales interpretaba su mujer, la joven actriz y cantante alemana Blandine Ebinger (1899-1993), con quien se casó en 1919.

Con un tema que Ebinger estrenó en el Cabaret Megalomania con gran éxito empezamos nuestro repaso musical de la obra de Holländer durante la República de Weimar, es decir, desde el fin de la guerra europea de 1914-1918 a la llegada de los nazis al poder en 1933, año en que a causa de su ascendencia judía y su dedicación a lo que los nacionalsocialistas consideraban “música degenerada” se vio obligado a huir de Alemania. La canción a que nos referimos, de 1920, lleva por título Jonny, wenn du Geburtstag hast (Johnny, ¿cuándo es tu cumpleaños?) y se cuenta que Holländer la escribió mientras esperaba que su mujer terminara de arreglarse. Luego la cantó también Claire Waldoff y en 1931 la grabó en disco Marlene Dietrich y se convirtió en un hit mundial. La versión que figura a continuación corresponde al espectáculo Illusions (1992), protagonizado por Ute Lemper.

A medida que avanzaba la década de 1920 aumentaba la popularidad de Holländer, que empezó escribir revistas. Una de ellas fue Von Mund zu Mund (1926, De boca en boca), en la que se incluía el sarcástico y corrosivo tema Raus mit den männern aus dem Reichstag (¡Fuera los hombres del Parlamento!), una clara denuncia de la agresividad masculina con un mensaje antibelicista. “Los hombres son prescindibles, fuera, del Parlamento, de la existencia … se atreven incluso a jugar con la política … siempre ha sido así a lo largo de la historia … ¡Fuera!”, decía la letra. Escuchamos Raus mit den männern por Claire Waldoff en esta grabación de 1926.

Das Mädchen mit den Schwefelhölzchen (La chica de las cerillas de azufre) es otro tema de Holländer, compuesto en 1928 e interpretado por la que ya era entonces su ex mujer (se habían separado en 1926), Blandine Ebinger, con esa característica voz tan sensual y cálida como encantadoramente lujuriosa que tenía.

De 1929 es Guck doch nicht immer nach dem Tangogeiger hin (¿Puedes dejar de mirar al violinista del tango?), uno de sus grandes éxitos –el tango estaba en Europa en plena efervescencia–, que interpreta Leo Monosson con la Dajos-Béla-Tanzorchester en la primera grabación que se llevó a cabo de la misma.

Ese año, 1929, comenzó una larga y exitosa carrera musical cinematográfica al ser contratado por la potente productora alemana UFA para componer la música de Der Blaue Engel (El ángel azul), dirigida por Josef von Sternberg y protagonizada por Emil Jannings y Marlene Dietrich. El ángel azul, la primera película europea sonora, estrenada en 1930, fue un gran éxito que consolidó el prestigio de Holländer y lanzó al estrellado a Marlene Dietrich. Vamos con dos conocidas canciones de la película: Ich bin von Kopf bis Fuß auf Liebe eingestellt (Hecha para el amor de la cabeza a los pies), con Marlene Dietrich y sus muslos descubiertos, algo prácticamente inédito hasta entonces en el cine, y Ich bin die Fesche Lola (Soy Lola la descarada), su tema más popular, también con Dietrich.  Ambos en sendos vídeos con imágenes del filme.

Tras el éxito de El ángel azul, las canciones de Holländer eran cada vez más celebradas. Al tiempo que colaboraba con la UFA, continuó escribiendo para las obras que producía Reinhardt.  De la revista Phaea, de 1930, escuchamos Eine kleine sehnsucht (Un poco de nostalgia), otro tema a ritmo de tango por la artista alemana Fräulein Grethe Waldor, que lleva más de veinte años con sus espectáculos de canciones de los años 20 y 30 del pasado siglo.

Con música de Marcellus Schiffer, en 1930 estrenó otro gran éxito del momento: Sex Appeal, parodia del tópico de la mujer fatal tan difundido por el cine de la época. La cantó por primera vez Margo Lion, esposa de Marcellus Schiffer, y su éxito fue inmediato. La grabación de Lion que escuchamos es del mismo 1930.

La notoriedad alcanzada por Holländer le permitió, en 1931, abrir su propio teatro: el Tingel-Tangel-Theater. En el vídeo que figura bajo estas líneas podemos ver lo que sería una noche de espectáculo en el Tingel-Tangel gracias a la recreación que hizo en 2011 el Vaganten Bühne de Berlín su producción Friedrich Holländers Tingel Tangel, en la que interpretan varios temas del genial músico. Lástima que la calidad de la imagen no sea mejor.

Siguió componiendo para taquilleras películas como Der Mann, der seinen Mörder sucht (El hombre que buscaba su asesino), una comedia dirigida por Robert Siodmak en 1931, de la que insertamos el tema Wenn ich mir was wünschen dürfte (Si pudiera desear cualquier cosa). En el filme la cantaba Greta Keller, a quien escuchamos a continuación.

La situación política en Alemania se volvía cada vez más enrevesada. El nazismo seguía su imparable ascenso, que la mayoría de la sociedad alemana celebraba complaciente, y en las calles grupos de camisas pardas (la Sturmabteilung o SA) campaban a sus anchas. Palizas indiscriminadas y humillaciones públicas estaban a la orden del día. Comunistas, homosexuales y, finalmente, judíos eran el blanco de sus fechorías. Estos últimos terminaron por convertirse en tristes protagonistas de su exacerbado odio hacia quienes consideraban verdugos de la patria. An allem sind die Juden schuld (Los judíos tienen la culpa de todo) es una canción que compuso Friedrich Holländer en 1931 tomando la melodía de la popular habanera de la ópera de Bizet Carmen. “De todo tienen la culpa los judíos. / Los judíos tienen la culpa de todo”. Formaba parte de de la revista Spuk in der Villa Stern (Fantasmas en la villa Stern), valiente sátira política en la que el Fantasma decía “¡Huhu! ¡Tú, tú! ¡Soy un pequeño Hitler y de repente muerdo! ¡Os meteré a todos en el malvado saco! ¡Huhu! ¡Hihi!”. Nadie le hacía caso, más bien lo contrario: eran risas lo que su intervención conseguía. “¿Haha? ¡Guauguau! ¡Ni el apuntador se ha asustado!”. Se estrenó, lógicamente, en el cabaret de Hollaender, el Tingel-Tangel. El vídeo que sigue –con imágenes de la barbarie nazi contra los judíos– lo hicimos hace tiempo pero ahora lo hemos subido a Vimeo y mejorado la imagen. Escuchamos An allem sind die Juden schuld en versión de la cantante alemana de cabaret y actriz Annemarie Hase (1900-1971), judía, fundadora de la Liga Cultural Judía en 1933, que se exilio a Inglaterra en 1936 y regresó a Berlín, su ciudad natal, en 1947.

Ich weiß nicht zu wem ich gehöre (No sé de quién soy) es una melancólica y bella canción de 1932 que Holländer compuso para la película Stürme der Leidenschaft (Tormentas de pasión), dirigida por Robert Siodmak. En ella la interpretaba Anna Sten. He aquí su versión.

Comenzó 1933 con el estreno de una película dirigida por el propio Holländer cuya estética se aproxima mucho al expresionismo alemán: Ich und die Kaiserin (La emperatriz y yo), con un reparto plegado de estrellas internacionales: Lilian Harvey (que le obligó a cambiar el final), Conradt Veidt, Charles Boyer, Heinz Rühman, Willy Fritsch… Fue la única que dirigió y coincidió prácticamente con el acceso al poder del nacionalsocialismo. Veamos la secuencia en la que Lilian Harvey interpreta el emotivo tema “Wie hab’ ich nur leben können ohne Dich?

Poco después de su estreno, al regresar Holländer a casa el portero le avisó de que había oído rumores de que su nombre figuraba en la lista negra de los nazis. Marchó de inmediato a Londres, pero desde Alemania le llegaban cartas que le hicieron creer que la situación no era para tanto. Pensando que igual se había precipitado, regresó a Berlín. Una vez allí, nada más llegar, su suegra le explicó que la Gestapo andaba tras sus pasos y que habían registrado su casa y preguntado cuándo volvería. Es en ese momento, marzo de 1933, que se exilia en Estados Unidos con su segunda esposa, Hedi Schoop. Allí continuó su carrera en el cine en títulos como Destry Rides Again (1939, Arizona en España), A Foreign Affair (de Billy Wilder, 1948, Berlín Occidente) o The 5,000 Fingers of Dr. T (1953, Los 5.000 dedos del Dr. T). Regresó a Alemania en 1956 y se instaló en Múnich. Con poco convencimiento por su parte y ante la insistencia de algunos amigos compuso nuevas revistas, pero los tiempos del cabaret habían pasado, nada era como antes. Siguió componiendo a pesar de todo e incluso hizo breves papeles para el cine, como su aparición en la película de Billy Wilder Un, Dos, Tres.

Holländer falleció el 18 de enero 1976 poco antes de cumplir los ochenta años. En 2012 Alemania honró a uno de sus más grandes compositores en forma póstuma al dedicarle una plaza en el centro de Berlín: la Friedrich Holländer Platz.

Que comiencen bien la semana y la terminen mejor.

Friedrich Hollaender: canciones de cabaret (y III)

Friedrich Hollaender y Marlen Dietrich en 1948

Friedrich Hollaender y Marlen Dietrich en 1948

La situación política en Alemania se volvía cada vez más enrevesada. El nazismo seguía su imparable ascenso, que la mayoría de la sociedad alemana celebraba complaciente, y en las calles grupos de camisas pardas (la Sturmabteilung o SA) campaban a sus anchas. Palizas indiscriminadas y humillaciones públicas estaban a la orden del día. Comunistas, homosexuales y, finalmente, judíos eran el blanco de sus fechorías. Estos últimos terminaron por convertirse en tristes protagonistas de su exacerbado odio hacia quienes consideraban verdugos de la patria. An allem sind die Juden schuld (Los judíos tienen la culpa de todo) es una canción que compuso Friedrich Hollaender en 1931 tomando la melodía de la popular habanera de la ópera de Bizet Carmen. “De todo tienen la culpa los judíos. / Los judíos tienen la culpa de todo”. La interpretan Servio Tulio (voz) y Glauco Baptista (piano) durante el espectáculo Cabaré Multimídia Stefan Zweig, representado el 18 de abril de 2012 en el auditorio del Centro Cultural Banco do Brasil de Río de Janeiro por iniciativa de la Casa Stefan Zweig.

Ich weiß nicht zu wem ich gehöre (No sé de quién soy) es una canción de 1932 que Hollaender compuso para la película Stürme der Leidenschaft (Tormentas de pasión), dirigida por Robert Siodmak. En ella la interpretaba Anna Sten con la Jazz-Sinfonie-Orchester Joe London. Esta es la versión.

También en 1932, entre otras muchas canciones, Hollaender compuso este Kitsch Tango que interpreta Curt Bois (1901-1991) ─actor de éxito alemán que actuó en teatro, cabaret, musicales y cine y se exilió, el mismo 1933, a Estados Unidos, donde prosiguió su carrera e intervino en algún film mítico como Casablanca (1942)─ en una grabación de 1933. Una vez más no nos queda otra que recurrir a un vídeo en el que al audio acompañan imágenes de Bois (no todas).

Comenzó 1933 con el estreno de una película dirigida por el propio Hollaender cuya estética se aproxima mucho al expresionismo alemán: Ich und die Kaiserin (La emperatriz y yo), con un reparto plegado de estrellas internacionales: Lilian Harvey (que le obligó a cambiar el final), Conradt Veidt, Charles Boyer, Heinz Rühman, Willy Fritsch… Fue la única que dirigió y coincidió prácticamente con el acceso al poder del nacionalsocialismo. Vamos a ver una escena de la misma en la que Lilian Harvey interpreta el bello tema “Wie hab’ ich nur leben können ohne Dich?”.

Poco después del estreno de La emperatriz y yo al regresar Hollaender a casa el portero le avisó de que había oído rumores de que su nombre figuraba en la lista negra de los nazis. Marchó de inmediato a Londres, pero desde Alemania le llegaban cartas que le hicieron creer que la situación no era para tanto. Pensando que igual se había precipitado, regresó a Berlín. Una vez allí, nada más llegar, su suegra le explica que la Gestapo anda tras sus pasos y que han registrado su casa y preguntado cuándo volverá. Es en ese momento, marzo de 1933, que se exilia en Estados Unidos, donde continuó su carrera en el cine en títulos como Destry Rides Again (1939, Arizona en España), A Foreign Affair (de Billy Wilder, 1948, Berlín Occidente) o The 5,000 Fingers of Dr. T (1953, Los 5.000 dedos del Dr. T). Regresó a Alemania en 1956 y se instaló en Múnich. Con poco convencimiento por su parte y ante la insistencia de algunos amigos compuso nuevas revistas, pero los tiempos del cabaret habían pasado, nada era como antes. Siguió componiendo a pesar de todo e incluso hizo breves papeles para el cine, como su aparición en la película de Billy Wilder Un, Dos, Tres. Veámoslo en el genial film de Billy Wilder de 1961 en la conocida escena de la danza del sable. Es el que dirige la orquesta con una antorcha.

Hollaender falleció el 18 de enero 1976 poco antes de cumplir los ochenta años. El año pasado (2012) Alemania honró a uno de sus más grandes compositores en forma póstuma al dedicarle una plaza en el centro de Berlín: la Friedrich Hollaender Platz.

Friedrich Hollaender: canciones de cabaret (II)

Friedrich Hollaender I

Tras el éxito de El ángel azul, las canciones que Hollaender continuó escribiendo para las obras que producía Reinhardt eran cada vez más celebradas. De la revista Phaea, de 1930, vemos (y escuchamos) Eine kleine sehnsucht (Un poco de nostalgia), otro tema a ritmo de tango. “Todo el mundo necesita un poco de nostalgia por la felicidad! / Un poco de nostalgia, un pequeño pedazo de sol. / Un anhelo un día gris; / un deseo, ¡no importa qué! / Un poco de nostalgia, un sueño fugaz, /un anhelo que nunca se satisface”. La interpretación corre a cargo de la cantante y actriz alemana Anna Müllerleile y tuvo lugar en Oberursel (Taunus), ciudad al noroeste de Frankfurt, en enero de 2011

Guck doch nicht immer nach dem Tangogeiger hin (No mires siempre al violinista de tango) forma parte también de la revista Phaea. La estrenó Margo Lion y su éxito fue inmediato. La versión que incluimos acto seguido es una grabación del mismo 1930 interpretada por el popular actor Curt Bois. De nuevo hemos de recurrir a un vídeo con fotografías (de Bois la mayoría).

El mismo tema lo contemplamos ahora en una magnífica versión a cargo del Trio Capriccio durante las Jornadas de Música de Cámara de la Universidad Robert Schumann (Düsseldorf) en 2011, una actuación con un interesante juego con el disco de gramófono que escuchábamos.

Das Nachtgespenst (El coco, o El fantasma de la noche) es otra canción de Hollaender de 1930, que cantó originalmente Kurt Gerron, de origen judío, uno de los artistas más reputados del Berlín de entreguerras que murió en Auschwitz en 1944 en la cámara de gas nada más llegar. La versión del vídeo que figura bajo estas líneas corre a cargo de Max Raabe y pertenece al documental Kurt Gerrons Karussell (1999).

Otro gran éxito de Hollaender de ese mismo año fue Sex Appeal, con letra de Marcellus Schiffer, parodia del tópico de la mujer fatal tan difundido por el cine de la época. Fue estrenada por la esposa de Schiffer, Margo Lion, una mujer delgada con el pelo a lo garçon, liso y negro, afilada nariz, boca de piñón y grandes ojos, que pasaba por ser el súmmum de la modernidad. “Cómo me gustaría tener sex-appeal / tanto de frente como de perfil. / Debe de ser maravilloso sentir / el sex-appeal a lo Greta Garbo”, dice el estribillo de la canción que interpreta en el vídeo siguiente, en inglés, la soprano japonesa Chizuru Mitsuhashi en una actuación de 2009, año en que publicó su disco Cabaret, que incluye la canción.

La notoriedad alcanzada por Hollaender le permitió, en 1931, abrir su propio teatro: el Tingel-Tangel-Theater. En el vídeo que figura bajo estas líneas podemos ver lo que sería una noche de espectáculo en el Tingel-Tangel gracias a la recreación que hizo en 2011 el Vaganten Bühne de Berlín su producción Friedrich Hollaenders Tingel Tangel, en la que interpretan varios temas del genial músico.

Al tiempo, continuaba colaborando en exitosas películas como DerMann, der seinen Mörder sucht (El hombre que buscaba su asesino, más o menos), una comedia dirigida por Robert Siodmak en dicho año, de la que insertamos el tema Wenn ich mir was wünschen dürfte (Si pudiera desear cualquier cosa) pero de otro film: Il Portiere di notte(Portero de noche), conocida película que dirigió en 1974 Liliana Cavani con Dirk Bogarde y Charlotte Rampling (quien interpreta la canción).

En los próximos días publicaremos una tercera y última entrada sobre este fantástico compositor. 

Friedrich Hollaender: canciones de cabaret (I)

Friedrich Hollaender y su esposa, Blandine Ebinger

Friedrich Hollaender y su esposa, Blandine Ebinger

Uno de los compositores más populares y prestigiosos de la época dorada del cabaret berlinés durante la República de Weimar fue, sin duda y merecidamente, Friedrich Hollaender (Friedrich Holländer). Nació accidentalmente en Londres en 1896, pues su padre, un reputado compositor de operetas casado con una conocida cantante, trabajaba por entonces en la capital británica, en el circo Barnum & Bailey. En 1899 la familia de Friedrich regresó a Berlín, ciudad en la su tío Gustav era director del Stern’sches Konservatorium. Su padre empezó a dar clases en dicho conservatorio y el joven Friedrich pronto se convirtió en un aventajado alumno. En 1914, con 18 años, fue contratado como músico en el New German Theatre de Praga. Europa estaba en guerra y a Hollaender se le encargó la producción de espectáculos para el entretenimiento de las tropas alemanas en el frente.

HollanderFinalizada la guerra, ya en Berlín, fue haciendo amistad con músicos, letristas, dramaturgos, cantantes…, con los que compartía gustos musicales e ideas políticas. Con ellos ─Kurt Tucholsky, Klabund, Walter Mehring, Mischa Spoliansky, Joachim Ringelnatz…─ abrió un cabaret en los sótanos del teatro Max Reinhardt, para cuyas producciones teatrales escribía, dando así a conocer sus canciones, la mayor parte de las cuales interpretaba su mujer, la joven actriz y cantante alemana Blandine Ebinger (1899-1993), con quien se casó en 1919.

Con un tema que la Ebinger estrenó en el Cabaret Megalomania con gran éxito empezamos nuestro repaso musical de la obra de Hollaender durante la República de Weimar, es decir, desde el fin de la guerra europea de 1914-1918 a la llegada de los nazis al poder en 1933, año en que a causa de su ascendencia judía y su dedicación a lo que los nacionalsocialistas consideraban “música degenerada” se vio obligado a huir de Alemania. La canción a que nos referimos, de 1920, lleva por título Jonny, wenn du Geburtstag hast y se cuenta que Hollaender la escribió mientras esperaba que su mujer terminara de arreglarse. Luego la cantó también Claire Waldoff y en 1931 la grabó en disco Marlene Dietrich y se convirtió en un hit mundial. La versión que figura a continuación corresponde al espectáculo Illusions (1992), protagonizado por la gran Ute Lemper.

A medida que avanzaba la década de 1920 aumentaba la popularidad de Hollaender, que empezó escribir revistas. Una de ellas fue Von Mund zu Mund (1926, De boca en boca), en la que se incluía el sarcástico y corrosivo tema Raus mit den männern aus dem Reichstag (¡Fuera los hombres del Parlamento!), una clara denuncia de la agresividad masculina con un mensaje antibelicista. “Los hombres son prescindibles, fuera, del Parlamento, de la existencia … se atreven incluso a jugar con la política … siempre ha sido así a lo largo de la historia … ¡Fuera!”, decía la letra. Escuchamos Raus mit den männern por Sigrid Grajek, actriz y cantante alemana que ha hecho varias cosas (cine entre ellas) “por error” según cuenta en su autobiografía al tiempo que confiesa “me siento realmente en casa sólo en el teatro y el escenario de cabaret”. La actuación pertenece a su espectáculo Ich will aber gerade vom Lebensingen… (Claire Waldoff: solo quiero cantar acerca de la vida…, más o menos), biografía musical de la famosa cantante conocida como “la reina del cabaret”.

Das Mädchen mit den Schwefelhölzchen (La chica de las cerillas de azufre) es otro tema de Friedrich Hollaender, compuesto en 1928 e interpretado por la que ya era entonces su ex mujer (se habían separado en 1926), Blandine Ebinger. Lamentablemente, hay pocos vídeos disponibles y el que incluimos a continuación no corresponde a ninguna actuación en directo. Muestra solo imágenes de Ebinger (algunas con Hollaender), pero vale la pena escuchar su voz sensual, tan cálida como amablemente lujuriosa.

El tango alcanzó gran popularidad en Europa desde principios del siglo XX. En los cabarets y otros locales de ocio nocturno, en comedias musicales para teatro (y luego para el cine) estaba cada vez más presente a medida que avanzaba la centuria. Muestra de ello es este Zwei dunkle Augen, zwei Eier im Glas (Dos ojos oscuros, dos huevos en un vaso) que Hollaender compuso para la revista Es liegt in der Luft, estrenada en el teatro de Max Reinhardt de Berlín el 15 de mayo de 1928, que vemos en versión de la cantante alemana Katja Ebstein y la escritora y compositora de cabaret y también cantante Uschi Flacke en una actuación para la televisión de su país de 1985.

Das Wunderkind (El prodigio) es otro tema que Hollaender compuso para Blandine Ebinger en 1929, una canción sobre la trivialidad del mundo del espectáculo. Esta vez contamos con un estupendo vídeo en que vemos interpretar el tema a Uschi Flacke, cuya voz y gesticulación tanto recuerda a Ebinger, en una actuación para la televisión de su país de 1985.

Ese mismo año, 1929, comenzó Hollaender una larga y exitosa carrera musical cinematográfica al ser contratado por la potente productora alemana UFA para componer la música de Der Blaue Engel (El ángel azul), dirigida por Josef von Sternberg y protagonizada por Emil Jannings y Marlene Dietrich. El ángel azul, la primera película europea sonora, estrenada en 1930, fue un gran éxito que consolidó el prestigio de Hollaender y lanzó al estrellado a Marlene Dietrich. Una de las canciones más conocidas es la que podemos ver a continuación,Ich bin von Kopf bis Fuß auf Liebe eingestellt (Hecha para el amor de la cabeza a los pies), en la versión original, con Marlene Dietrich y sus muslos descubiertos, algo prácticamente inédito hasta entonces en el cine.

En El ángel azul Marlene Dietrich interpretaba el papel de Lola-Lola, una cantante de un cabaret de mala fama que seduce y atrapa en sus redes a un profesor solterón de 50 años, que iniciará desde ese momento un auténtico descenso a los infiernos. Ich bin die Fesche Lola (Soy Lola la descarada) es su canción más popular. “Soy Lola la descarada, la niña mimada de todos / y tengo una pianola en el salón de mi casa. / Soy Lola la descarada, todos los hombres me adoran / pero mi pianola, ¡no dejo que nadie la toque!”. Así empieza, y termina, esta canción del gran Hollaender. No podemos ver la versión original del filme con Marlene Dietrich (existe el vídeo pero no se puede compartir). Escucharemos de todos modos la versión de Dietrich en un vídeo con imágenes de la película y veremos también un breve fragmento de la película Zwartboek (El libro negro), dirigida en 2006 por Paul Verhoeven, en que la protagonista (la actriz holandesa Carice van Houten) interpreta el tema.

Seguiremos con Hollaender la próxima semana. Que pasen un buen día.