Capítulo IX.1. Primera parte

EL CORTO TIEMPO DE LAS CEREZAS

IX.1_1a.

El tañido de las campanas de Santa María anunciando las cinco de la madrugada del 8 de julio no fue seguido en el Raval del trajín de los días laborables, al menos de aquellos en que había trabajo. Daba la sensación de ser domingo, pero era martes. No se veían las habituales tristes sombras de quienes nada esperaban más allá de que la jornada pasara lo más rápidamente posible y sin sobresaltos de ningún tipo. Ese día el miedo no se levantaba. La gente que había en las calles parecía más despierta que nunca. A pesar de ser menor que el de cualquier otro día, el bullicio que armaban contrastaba insólitamente con el cotidiano silencio multitudinario. Y es que todo indicaba que la jornada recién iniciada iba a ser excepcional. Pequeños grupos de obreros, animosos y con el paso decidido, se dirigían a la vecina calle de Santo Tomás, al…

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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