Capítulo VI.6

EL CORTO TIEMPO DE LAS CEREZAS

VI.6b

Pasaban los días y Samuel no tenía noticias de Anita. Le escribiré, había dicho, pero ni una escueta nota. Por momentos se sentía un ser desdichado y todo cuanto hacía le resultaba una carga. No habrá podido, igual ha escrito una carta y quien la trajese la ha perdido, ¿estará peor su madre?, ¿estará enferma ella?, ¿será grave? Su cabeza era un hervidero de dudas e interrogantes sin respuesta. No creía, sin embargo, que hubiese podido olvidarse de él tan pronto. ¡Si hasta se habían besado! Un instante, fugaz, pero se habían besado.

―Deja de calentarte la cabeza de una vez por todas, hombre ─le aconsejaba Esclafit─. Ya te dije que con la hija de don Armando no tenías nada que hacer, aunque, créeme, has llegado mucho más lejos de lo que creía. Olvídala. Si hace un par de días me di cuenta de cómo te fijabas en Beatriz. Puede…

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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