Capítulo VI.5

EL CORTO TIEMPO DE LAS CEREZAS

VI.5

Llegó por fin el sábado que Samuel tanto esperaba, el de su decisivo ─así lo creía─ encuentro con Anita. Se cubrió bien con un tabardo a fin de resguardarse del polvo del camino y, con el traje negro que apenas se había puesto un par de veces, se dirigió al encuentro de su amada, pues a eso iba y nada más que a eso, daba igual que fuese en Benimarfull que en la Conchinchina, que le hubiese invitado Monllor o el mismísimo Satanás, que hiciese calor, frío, lloviera o refulgiese un tórrido sol. El ansiado encuentro iba a convertirse en realidad, muy mal tenían que ir las cosas para no poder estar un rato a solas con Anita.

El balneario estaba engalanado para la ocasión. Se había dispuesto bajo el pinar una gran mesa alargada de madera con una treintena de sillas alrededor de sus cuatro lados, una junto a…

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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