Capítulo VI.4

EL CORTO TIEMPO DE LAS CEREZAS

VI.4

Pasó el verano sin que Samuel consiguiera volver a ver a Anita, y eso que frecuentó todos los lugares donde creía poder encontrarla. Iba a la Glorieta, se sentaba en un banco, esperaba. En vano. Entre las emperifolladas señoritas que paseaban por sus parterres nunca estaba Anita. Sí vio alguna que otra vez a Beatriz, limitándose a saludarla cortésmente con una sonrisa.

A principios de septiembre comenzaba la segunda temporada en los baños de Benimarfull. Los balnearios se habían convertido a mediados de siglo en uno de los lugares preferidos por la burguesía para pasar las vacaciones. A las propiedades curativas de sus aguas se sumaba ahora algo tan importante, o más, como el prestigio social. No todo el mundo podía permitirse pasar una larga temporada en establecimientos que procuraban proveerse de toda clase de comodidades, pocos eran quienes podían hacer frente al gasto que ello acarreaba ─un…

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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Una respuesta a Capítulo VI.4

  1. te deseo todo el éxito. y un gran abrazo

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