Capítulo II.2

EL CORTO TIEMPO DE LAS CEREZAS

Ermita San Antonio Alcoi. Ermita de San Antonio.

Regresaba María con Samuel de la ermita de san Antonio, a poco más de una hora de la ciudad. Ese día no trabajaba, el encargado de limpiar la acequia que llevaba el agua al molino no había hecho bien su labor el día anterior y la rueda hidráulica se averió al tropezar sus álabes con unos guijarros que se filtraron. Venía de comprar un preparado de hierbas medicinales a la Tía Miquela, cuya hija era también canillera en la misma fábrica que ella. Lo necesitaba para Roque, que padecía una severa desnutrición. Con nueve años, llevaba ya casi dos trabajando en diversas tareas: barriendo el suelo, cepillando las máquinas, limpiando la suciedad que se acumulaba bajo las mismas, atando los hilos que se rompían… Primero en un batán, luego en una fábrica de hilados, siempre en trabajos “idóneos” para los pequeños cuerpos de los niños…

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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