Capítulo I.2

EL CORTO TIEMPO DE LAS CEREZAS

Portada - copia (2)

Don Anselmo Vicens mantenía frecuentes tertulias en el Café Oriente con aquellos que, como él, se declaraban “de ideas avanzadas”. Abogado de profesión, nunca había ejercido como tal y vivía de las rentas que le proporcionaban las diversas propiedades que había heredado de su padre, no solo en Alcoi, también en Madrid, donde poseía varias fincas y algunos terrenos. Este, también natural de Alcoi, llegó a ser un prestigioso jurista en la capital de España y era, entre otras cosas, miembro de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País. A punto estuvo, no obstante, de que le fueran confiscados todos sus bienes por afrancesado en 1813. No sucedió a causa de sus buenos contactos y regresó a Alcoi en una especie de exilio dorado, hasta que falleció menos de un año después. Su hijo, educado en las ideas de la Ilustración, trató de seguir sus pasos. Pero las…

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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