Exijo mi parte

Exijo mi parte. Matador

Viñeta del colombiano Matador (Julio César González).

Entrada trasladada a El Blog de Manuel Cerdà

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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27 respuestas a Exijo mi parte

  1. Pingback: Richard Cabrera Jorge

  2. CarMac dijo:

    Estoy de acuerdo.

  3. Y otro texto que da en el clavo y lo mete hasta el fondo en la madera. Enhorabuena!

    • Gracias. Ojalá, aunque no lo creo, llegue el día en que no tengas que darme la enhorabuena por este tipo de artículos no yo a ti las gracias. Me temo, sin embargo, que no lo veremos. Así pues, un abrazo.

  4. sadire dijo:

    Pues totalmente de acuerdo.

  5. rincondetodos dijo:

    ¡Totalmente de acuerdo! No se puede decir ni más claro ni más alto. ¡Olé!

  6. Es un bonito texto pero me temo (lo peor) que sí somos mercancía y carne de cañón. Y no veo en el horizonte (ni pasado ni futuro) manera de cambiarlo

  7. Luisa dijo:

    ¿Y cómo, que es lo esencial, lograr que lo que llamamos el pueblo, la gran mayoría, pasados sus cerebros por mil religiones laboriosas, inasequibles al desaliento e interesadas, incluidas las religiones-religiones -las de la ignorancia buscada y lograda para ponerla al servicio de sus amos, los de las demás- se entere de todo eso, se lo crea, y diga “hasta aquí hemos llegado”? Tendríamos que hacer catecismos y repartirlos entre todos ellos. En fin, Ramón, de momento, y con su permiso, te llevo a Facebook 🙂

  8. Una virgo lunática dijo:

    Esta mañana me he dado mi primer baño en la playa de mi querido pueblo del Maresme, casi no había nadie, solo dos personas dentro del agua, la verdad que estaba helada, pero por unos minutos me he sentido la mujer más libre del mundo.
    Como siempre tu escrito genial, la verdad solo tiene una cara.
    Bona nit.

    • Para sentirse feliz no hace falta mucho. Claro que por unos minutos, como dices. Ahora hay que procurar que lo seamos siempre. No lo veo factible, pero habrá que seguir soñando.
      Gracias por tu comentario y bon dia ya.

  9. Ana Alberola dijo:

    Es una idea muy respetable pero la realidad no es así. Es injusto pero es lo que hay

    • Si desde que los seres humanos comenzamos a organizarnos en sociedad, y de eso ya han pasado muchos miles de años, se hubiera pensado así (“es lo que hay”), no sé tú, pero yo, y seguro que muchísimos más, no hubiera podido estudiar ni tener nada de lo poco que tengo. “Es lo que hay” es lo que dicen los satisfechos a los insatisfechos, ignorando que si no hubiera sido por aquellos que incluso sacrificaron sus vidas al anteponer el bien común al particular, por aquellos que no se resignaron a aceptar un orden de cosas injusto, nada tendríamos. Y es que el mundo lo mueven los insatisfechos, pero nunca son estos quienes lo disfrutan, sino los satisfechos. Terrible y triste paradoja.

  10. Luisa dijo:

    Manuel, no Ramón, mil disculpas. Si sirve de algo, un Ramón, amigo del alma, escribía hoy en una línea muy similar a la tuya.

  11. meryeinyel dijo:

    Numero 1234M que escucho este discurso, tal vez mas… unas 123456789M veces. Con ello no quiero decir que esté en desacuerdo con él, o sí…. pero me gustaría saber que opinas a parte de el “qué”, el “cómo” y me refiero a un “cómo” de verdad. Saludos!

    • ¿Cómo? Soy historiador, no futurólogo, y no lo sé. Ni yo ni nadie. Pero una cosa sí tengo clara: todas las civilizaciones, todos los sistemas de organización social, que han existido a lo largo de la historia han terminado de forma violenta, y el sistema que lo ha sustituido se ha asentado en el poder gracias a ella, y de ella se sirve para mantenerse. Vivimos tiempos de metamorfosis social. Las bases sobre las que se sustenta la sociedad actual responden a un modelo que comienza a tambalearse. Ya no es el modelo de sociedad que surgió con la Revolución industrial y la Revolución francesa, el capital industrial pasa a ser un apéndice del financiero, la economía productiva está subordinada a la economía especulativa.
      Siguiendo a Marx, creo que esto explica que la lucha de clases es el motor de la historia. Quede claro que esto en absoluto significa que entendamos la clase como una estructura objetiva en sí misma, constituida en función de un modo concreto de producción, sino como “un fenómeno histórico unificador de un cierto número de acontecimientos dispares y aparentemente desconectados, tanto para las respectivas condiciones materiales de existencia y experiencia como por su conciencia”. Es, pues, una categoría histórica que se deriva siguiendo los procesos sociales a través del tiempo. Hasta que llega un momento en que, por la acción de una fuerza organizada, un grupo mayoritario se da cuenta de que tiene unos intereses comunes que se contraponen a los intereses del otro grupo, el que detenta el poder, minoritario. Es entonces que llega la confrontación, la lucha de una clase contra otra. ¿Quién integrará cada uno de estos grupos sociales, o clases? No puede saberse. La clase es un acontecer en el tiempo y los hechos históricos no se repiten, pero sí las condiciones, las leyes históricas (o regularidades si prefieres).
      Afectuosos saludos.

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