Cómo vive la otra mitad

CAP

Niños durmiendo en la calle. / Jacob Riis

Cómo vive la otra mitad: estudios entre las casas de vecindad de Nueva York (título original en inglés How the Other Half Lives: Studies Among the Tenements of New York) es un libro excepcional de la historia de Nueva York publicado en 1888, una denuncia de las paupérrimas condiciones de vida a que estaban abocados los habitantes de los barrios obreros de la metrópoli a finales del siglo XIX, especialmente los de Lower East Side, en el sureste de Manhattan, uno de los barrios más antiguos de Nueva York al tiempo que de los más degradados y, con diferencia, el más densamente poblado, con mucha diferencia, nada menos que la zona más habitada del planeta.

Su autor fue Jacob Riis (1849-1914), fotoperiodista y reformador social danés que había emigrado a Estados Unidos en 1870 en busca, como tantos otros, como los protagonistas de su obra, del sueño americano. Riis podría decirse que lo consiguió, pero era consciente de que su caso no dejaba de ser una excepción. Empezó a trabajar como reportero en la prensa neoyorkina y en 1877 el New York Tribune le encargó las crónicas policiales. La circunstancia le permitió conocer los bajos fondos de Nueva York para documentarse. De la experiencia saldría Cómo vive la otra mitad.

La fotografía social no era algo nuevo del todo. Once años antes de que apareciera la obra de Riis, el geógrafo y fotógrafo británico John Thompson había publicado un álbum titulado La vida de las calles de Londres (título original en inglés Street Life in London). Pero Riis iba más allá. No se trataba solo de fotografiar el entorno de miseria y depauperación en que vivía olvidada esa otra mitad, ni siquiera de acompañar estas con descripciones más o menos críticas acerca de sus infortunadas e injustas condiciones de vida. Riis incorporaba a su texto –de casi trescientas páginas– fotografías que él mismo tomaba –en 1887 se había inventado el flash y pudo y supo captar con su cámara imágenes de ambientes que hasta entonces, por falta de luz, no era posible–, pero también se servía de otros elementos gráficos como planos, documentos, estadísticas y otros testimonios, incluidos los de los habitantes de los barrios marginales de Nueva York, la “otra mitad”. Esa conjunción de recursos tan variados, más que la calidad literaria del texto, muy dickensiano, promovió una nueva manera de narrar desde el convencimiento de que la ficción debía estar al servicio de la realidad.

Puede que aquí radique el mayor logro de Cómo vive la otra mitad, en el que Riis incluyó 15 imágenes en semitonos y 43 dibujos basados en las fotografías a lo largo de los veinticinco capítulos que describen por zonas, comunidades y temas la miserable vida de los pobres. El paisaje fundamental de la obra “es la casa de vecindad. Al principio fue el hogar espacioso y amable de los knickerbockers, que es como llamaban a los descendientes de los primeros colonos holandeses, es decir, a los neoyorquinos de pura cepa. Luego, fruto de las primeras oleadas inmigratorias y del traslado de los aristócratas a otros lugares, ‘las amplias habitaciones se subdividieron en varias más pequeñas, desdeñando las necesidades de luz y ventilación’. El paso siguiente fue la ocupación de la parte posterior de las casas: ‘Allí donde el imperturbable holandés tenía el huerto para cultivar sus tulipanes o las primeras coles del año, se construyó una casa, generalmente de madera, y que al principio solía tener dos plantas. Más tarde se le añadió otro piso, y luego otro. Donde antes vivían dos familias, se instalaron diez’. Aún faltaba un escalón: la conversión de las casas y bloques en barracones. El ejemplo es el famoso edificio de Gotham Court donde una epidemia de cólera provocó un índice de muerte de 105 por mil habitantes. (…) Su punto de vista es el de un higienista clásico, que exhibe incluso sus prejuicios (fuente de sus escasos errores de perspectiva), y baste para ello examinar el capítulo dedicado a Chinatown. Su escritura es clara y austera. Riis escribe siempre desde el lugar de Dios, evitando cualquier encarnación narrativa, más o menos emocional. A pesar de ello su vida y su larga experiencia de reportero de sucesos se advierte en algunas ráfagas. Como esa noche helada de noviembre en que sigue a un niño descalzo hasta una taberna de Mulberry Streety, y ve cómo el niño entra y pide cerveza, y Riis se alza y prohíbe que le sirvan. Hasta que el tabernero le amenaza y le advierte que mejor se largue mientras llena impertérrito la jarra del niño. Yo querría saber qué pasó entonces, pero Riis tiene demasiado trabajo para seguir en Mulberry”. (Arcadi Espada, “La mitad en un cuarto”, El País, 24 de julio de 2004).

Veamos las quince fotografías de Cómo vive la otra mitad (vía Preus Museum, Horten, Noruega):

“Five Cent a Spot” Unauthorized Lodgings in a Bayard Street Tenement. Via Preus Museum

Cinco centavos la noche. Hostal no autorizado en una casa de vecindad de la calle Bayard.

“Mulberry Bend.” Via Preus Museum

Curva de [la calle] Mulberry (Mulberry Bend).

“Home of an Italian Ragpicker.” Via Preus Museum

Casa de un chatarrero italiano.

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Cotarro del bandido (calle Mulberry).

One of four Pedlars Who Slept in the Celler of 11 Ludlow Street Rear. Via Preus Museum

Uno de los cuatro buhoneros que dormían en el sótano de un edificio en Ludlow Street.

Baxter Street in Mulberry Bend. Via Preus Museum

Calle Baxter en la Curva de [la calle] Mulberry (Mulberry Bend).

Elizabeth Street Police Station-Womans Lodgers. Via Preus Museum

Comisaría de policía de la calle Elizabeth. Mujeres alojadas en sus bajos.

A Class in the Condemned Essex Market School, With the Gas Burning by Day. Via Preus Museum

Una clase en la escuela declarada en ruinas en el mercado de la calle Essex (Lower East Side), aprovechando las horas de calor que desprendía la combustión de gas.

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Patio de una casa de vecindad.

Group of Men. New York. Via Preus Museum

Grupo de hombres.

Hell on Earth. Via Preus Museum

El infierno en la tierra.

Bohemian Cigarmakers at work in their Tenement. Via Preus Museum

Familia oriunda de Bohemia trabajando el tabaco en su estancia de la casa de vecindad donde moraban.

Talmud School in Hester Street. Via Preus Museum

Escuela Talmud en la calle Hester.

Shoemaker Working in a house in the Yard of 219 Broome Street

Zapatero de la calle Ludlow trabajando en su morada.

n Poverty Gap, an English Coal-Heaver`s Home. Via Preus Museum

Morada de un carbonero y su familia.

Muy famosas han llegado a ser las fotografías que tomó Riis de niños durmiendo en la calle, si bien en la obra lo que aparece son dos dibujos hechos a partir de ellas. Estas son las instantáneas y sus correspondientes ilustraciones.

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En su día, el libro de Riis causó un gran impacto, llegando a impresionar a Theodore Roosevelt, quien al ser elegido presidente de Estados Unidos en 1901 promovió una serie de reformas sociales que paliaran la aterradora situación de esa otra mitad. Hoy se sigue reeditando como un clásico y sus imágenes son piezas de museo. Como tal las contemplamos, como algo del pasado. Y es lógico que así lo hagamos, con el distanciamiento que da el tiempo. Lo que ya no es tan lógico es que el enfriamiento se haya extendido también a las imágenes que vemos hoy en día, muchísimo más terribles que las de Riis, como si hubiéramos asumido que sea como sea que nos organicemos en sociedad, gobierne quien gobierne, siempre habrá excluidos y nunca desparecerá la desigualdad. Y así nos va. Esa otra mitad es hoy mayor que entonces.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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19 respuestas a Cómo vive la otra mitad

  1. Los parióooo…. (a usté y a Jacob Riis)
    Gran post Manuel

  2. Israel dijo:

    Si señor, un post enorme. Y como concluyes, esa otra mitad es hoy mucho mas grande y a todo color. No se pueden contemplar esas imágenes antiguas y cuestionar las condiciones de vida de aquellos tiempos y a la vez pretender ignorar que esos mismos paisajes humanos son la norma, y no la excepción, en más de medio mundo. Con tu permiso, este post lo reblogueo en mi propio blog y sobre todo en scripto.es porque encaja a la perfección con nuestro proyecto solidario.

  3. Israel dijo:

    Reblogueó esto en El Destrioy comentado:
    Un gran post de Manuel Cerdá con imágenes tan antiguas y a la vez tan actuales que invitan a una reflexión que todos deberíamos hacer.

  4. almaleonor dijo:

    Un documento impresionante Manuel …. y muy triste…

  5. Jorge Acosta dijo:

    Impactantes imagines y una nota excelente. Gracias al autor de este trabajo.

  6. Enhorabuena Manuel por poner de manifiesto la cruda realidad. El caso de Estados Unidos es especialmente sangrante, siendio el ppaís con mayor PIB del mundo, el índice de Gini (que mide la desigualdad) va en aumento.

  7. leodelatorre dijo:

    Hoy en día no es la mitad es muchísimo más, aunque entonces, supongo, sería también mucho más de la mitad. Como bien dices, cuando asumimos que esto es así y así ha sido siempre, estamos perdidos.
    Magnífico documento, Manuel.
    Saludos y que pases un buen día.

    • Gracias, Leo. Creo que Riis fue un tanto ingenuo al hablar de la “otra mitad”. Claro que esa cifra ha sido y es mucho mayor. Y eso que Riis solo hablaba del mundo industrializado.
      Afectuosos saludos y feliz día.

  8. Impactante, pero lo peor es que “la otra mitad” esté igual o peor, puesto que hay tantos “homeless” en países del primer mundo y en países en desarrollo, no se diga.
    Abrazos de zlu

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