Los gánsters y el cine musical

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El cine de gángsters ha sido siempre uno de los preferidos del público y cuenta con magníficas películas. El género pronto se consolidó y durante sus años de mayor esplendor fue uno de los que más títulos dio al cine. Así, entre 1929 y 1934 –en plena Gran Depresión y estando en vigor en Estados Unidos la ley seca (la prohibición de elaborar, vender y consumir bebidas alcohólicas se levantó en diciembre de 1933)– se estrenaron nada menos que doscientas cincuenta películas sobre gángsters. Aunque con una producción muchísimo menor, nunca han dejado de hacerse películas sobre estas bandas de malhechores de conducta a veces un tanto ambigua que les situaba fuera de la ley pero muy próximos a los problemas sociales, a las víctimas de un orden social que en ocasiones se mantenía desde los Gobiernos con prácticas que poco tenían que envidiar a las de la peor delincuencia organizada.

Hoy vamos a hacer una aproximación al género centrándonos en algunas de las más conocidas películas del cine musical, donde los gángsters suelen ser, generalmente, más simpáticos y divertidos. Comenzamos con una secuencia de Gangway (Siguiendo a una estrella), película británica que se estrenó en 1937 cuya trama gira en torno a un periodista que se ve involucrado en los turbios asuntos de una banda de gángsters que lo confunden con uno de ellos llegado de Estados Unidos. Dirigida por Sonnie Hale, encabezaron el reparto Jessie Matthews, Barry MacKay, Nat Pendleton, Alastair Sim y Olive Blakeney. Lord and Lady Whoozis se titula el tema que interpretan Jessie Matthews y Olive Blakeney.

Buzzy Bellew era showman de un nightclub hasta que fue asesinado por la banda de Ten Grand Jackson. Su fantasma se aparece a su hermano gemelo, un apocado bibliotecario, para que se haga pasar por él y vengue su muerte. Este es el argumento de Wonder Man, una comedia musical que en la versión doblada al español se tituló Un hombre fenómeno, estrenada en 1945 con dirección de H. Bruce Humberstone y Danny Kaye, Virginia Mayo y Vera-Ellen en los principales papeles. Es Vera-Ellen quien, acompañada de The Goldwyn Girls, interpreta la canción de Leo Robin y David Rose “So in Love” (no confundir con la canción de Cole Porter del mismo título). Aunque en los créditos no aparece, Vera-Ellen está doblada por June Hutton.

Ruth Etting (1896-1978) fue una de las estrellas más populares de la canción y del cine estadounidenses en las décadas de 1920 y 1930. A los 18 años era vocalista del Marigold. Martin Moe Snyder, más conocido como Moe the Gimp, un gánster de Chicago, la vio, se enamoró de ella –no está tan claro que ella de él– y se casaron en 1922. Con su “ayuda”, comenzó a sonar en la radio y firmó un contrato en exclusiva con la discográfica Columbia Records en 1926. Su fama fue a más. Pero en 1937 se enamoró de un pianista, Gimp se enteró y disparó al músico (que sobrevivió). El escándalo fue demasiado para la carrera de Etting. Hizo algunos intentos de volver a escena, pero sus días como la novia de América habían terminado.

Una historia como la de Etting, con gánster de por medio, triángulo amoroso y escándalo incluido, más o menos pronto tenía que dar lugar a una adaptación cinematográfica. Así, en 1955 se estrenó la película de Charles Vidor Love me or Leave Me (Quiéreme o déjame), en la que Doris Day encarnaba a Ruth Etting, James Cagney al mafioso Gimp y Cameron Mitchell a Alderman (el pianista). Vamos con Doris Day en esta secuencia del filme en la que canta y baila el tema de Irving Berlin Shaking the Blues Away,  que compuso en 1927 y Ruth Etting grabó ese mismo año.

Guys and Dolls (Chicos y muñecas sería la traducción literal, aunque en la versión doblada al español se le puso el título Ellos y ellas) es una película de 1955 que dirigió el maestro Joseph L. Mankiewicz con un reparto de lujo encabezado por Marlon Brando, Jean Simmons, Frank Sinatra y Vivian Blaine. Cuenta la historia de Nathan Detroit (Frank Sinatra), organizador de las partidas más selectas de dados de Nueva York, quien se apuesta mil dólares con uno de los jugadores (Marlon Brando) a que no es capaz de enamorar a una joven puritana que pertenece al Ejército de Salvación (Jean Simmons). El filme es la adaptación para la gran pantalla del musical homónimo, con música y letras de Frank Loesser y libreto de Jo Swerling y Abe Burrows, que se estrenó en Broadway en 1950. Veamos cantar a Marlon Brando –algo no muy habitual– en esta secuencia con el tema “A Woman in Love” en compañía de Jean Simmons.

Cuatro gángsters de Chicago (Robin and the 7 Hoods) se estrenó en 1964. La película es una versión libre de las aventuras del clásico héroe Robin Hood trasladado a la época en que se desarrollan los acontecimientos, el Chicago de la década de 1930. El tema, el mismo: robar a los ricos para dar lo robado a los pobres.  Su director, Gordon Douglas, contó con un reparto repleto de figuras: Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Bing Crosby, Peter Falk, Barbara Rush y Edward G. Robinson encarnaban los papeles principales. “My Kind of Town”, de Jimmy Van Heusen (música) y Sammy Cahn (letra), es la canción que interpreta Frank Sinatra en esta secuencia.

En 1976 Alan Parker estrenaba su primera película: Bugsy Malone (Bugsy Malone, nieto de Al Capone titularon la versión doblada al español), un filme musical sobre gángsters encarnados por niños, entre ellos Jodie Foster –que entonces tenía 14 años–, Scott Baio y Florrie Dugger. Como decía en El País (20 de agosto de 1977) el escritor, crítico y director de cine Jesús Fernández Santos, “la versión que el autor-realizador nos ofrece de su mundo de niños gansters sí aporta un modo de distanciamiento que el espectador agradece y en cuyos momentos la película alcanza vuelo importante”. Mas “cualquier tipo de comentario sería superfluo si la película no se hallara tan bien realizada, si sus canciones no fueran excelentes y si sus intérpretes –utilizando la terminología al uso para los mayores– no aparecieran como actores consumados en su trabajo y en sus caracterizaciones, en especial Jodie Foster, espléndida en su papel de vampiresa adolescente, ambigua e inquietante, como, en general, todo el filme, a lo que contribuye de modo fundamental una eficaz y acertada fotografía”. Veamos la secuencia final con el tema de Paul Williams, interpretado por él mismo, “You Give A Little Love”.

Finalizamos con Cotton Club. En 1984 el genial director Francis Ford Coppola estrenó una estupenda película ambientada en la década de 1930 con el Cotton Club de protagonista, una película que es a la vez un musical, un drama y una intriga con gánsteres y alcohol de contrabando. Encabezaron el reparto Richard Gere, Diane Lane, Gregory Hines, Lonette McKee, Nicolas Cage, Bob Hoskins, James Remar, Allen Garfield y Gwen Verdon. De ella incluimos la secuencia en que suena Minnie The Moocher, un conocidísimo tema de Cab Calloway e Irving Mills. Francis Ford Coppola recurrió a Cab Calloway como asesor en la preparación de la película. Nadie mejor que él para recrear un ambiente que conocía a la perfección. Esta vez fue Larry Marshall quien hizo de Cab Calloway en una impresionante imitación.

Disfruten lo que queda de fin de semana que mañana ya es lunes. Con mis mejores deseos de que sea mejor que la anterior, por buena que haya sido.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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14 respuestas a Los gánsters y el cine musical

  1. Enigma dijo:

    Los gángsters en Españistán

  2. Excelente entrada; sobre todo haber vuelto a escuchar Shaking the Blues Away. Aunque la versión de Doris Day está muy bien yo prefiero la de Ann Miller en Easter Parade (aunque, claro, esta no es una película de gángsters).

  3. Sin duda me quedo con COTTON CLUB!
    Por cierto, aprovecho la ocasión para decirte que no sé si tengo tu correo electrónico, de modo que te dejo aquí el mío para que cuando puedas me lo reenvíes:

    chusmmarta@gmail.com

    Un abrazo

  4. etarrago dijo:

    Tus entradas vuelven a ser verdaderas joyas, amigo Manuel. Altruismo, precisión y entrega … magnífico. Una página y un blog para no perderse nunca.

    • Sinceramente. Altruismo hasta cierto punto. Todo esto en el fondo lo hago porque un buen día decidí ir por libre, a mi aire, y creí que esta era una buena forma de promocionar mis novelas ante las enormes dificultades que atraviesa el mundo de la edición.

  5. Celia Segui dijo:

    Oh, Dios mío este blog es para mí 🙂 Vengo porque Enrique Tarragó te ha recomendado en google + y soy freak de las pelis y la música del viejo Hollywood. Con tu permiso me quedo.
    Un abrazo.

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