Can-Can

CAP

Can-can es el penúltimo musical que Cole Porter estrenó en Broadway, en 1953 (el último fue Silk Stockings, en 1956).
Pocos años antes, la crítica –siempre tan perspicaz– consideraba que su carrera estaba acabada y pocos eran quienes apostaban por él. Obviamente, no fue así y resurgió cual ave fénix en 1948 con Kiss me Kate, musical basado en La fierecilla domada, de Shakespeare, que se representó más de mil veces ininterrumpidamente. Dos años después, estrenó Out Of This World, que no fue un fiasco pero ni de lejos alcanzó la buena acogida de sus obras anteriores. Porter no se rindió y el éxito regresó en 1953 con Can-Can, musical que se mantuvo en cartel durante casi novecientas representaciones seguidas y que incluía canciones tan conocidas como “It’s All Right with Me” y “C’est magnifique”, además de “I Love Paris”, que incomprensiblemente pasa a un segundo plano en la adaptación cinematográfica, a la que dedicamos la entrada de hoy.

Se estrenó esta en 1960 con el mismo título, dirigida por Walter Lang, y con un reparto encabezado por Frank Sinatra, Shirley MacLaine, Maurice Chevalier, Louis Jourdan y Juliet Prowse. La acción se sitúa en París, en 1896. El cancán está prohibido pero en su cabaret Simone Pistache (Shirley MacLaine) sigue bailándolo y llenando el local gracias a las artimañas de su abogado François Durnais (Frank Sinatra) que cuenta con la complicidad de Paul Barriere (Maurice Chevalier), un juez corrupto que no puede negarse ya que François sabe muchas cosas sobre él y no duda en explotarlas. Pero en eso llega un nuevo juez, Philipe Forrestier (Louis Jourdan) que está dispuesto a aplicar la ley. El negocio se tambalea, la ruina acecha. Al final, lógicamente, todo se resuelve (como podrán ver en la secuencia que cierra el filme y la entrada).

El argumento de la película cambia respecto a la versión teatral (en la que el nuevo juez es el protagonista). Aquí lo es el abogado (Frank Sinatra). Pero no es esta la única modificación. Los actores también cambiaron y algunas canciones del musical se sustituyeron por otras. De todos modos, el filme es más que correcto y la música del Cole Porter –que es lo que en definitiva importa en esta sección del blog– sigue estando ahí, apartemente sencilla gracias a su complejidad, tan seductora como siempre. Vamos con el primer tema que suena e interpretan Maurice Chevalier y Frank Sinatra: “Montmart’”

Juliet Prowse fue la encargada de dar vida a Claudine (en el musical fue Gwen Verdon), una de las bailarinas del cabaret de Simone Pistache, que canta y baila –Prowse era sobre todo bailarina– en “Maidens Typical of France”, acompañada de un coro de chicas.

Uno de los temas más recordados es “C’est Magnifique”, excelente composición que interpreta Frank Sinatra en esta secuencia.

No podía faltar –por el momento en que se sitúa la película– el baile apache, también conocido como tango apache. Una muy buena recreación de cómo se danzaba es la que sigue a cargo de Shirley MacLaine y un grupo de balarines.

Son ahora Maurice Chevalier y Louis Jourdan (los dos jueces) los intérpretes de “Live and Let Live”. “Vive y deja vivir”, le dice el primero al segundo.

De nuevo escuchamos a Louis Jourdan en la canción “You Do Something to Me”, una de las que se añadieron a la versión cinematográfica, perteneciente a Fifty Million Frenchmen, musical de Porter estrenado en Broadway en 1929.

Del musical de Porter de 1928 Paris, su primer gran éxito en Broadway, es “Let’s Do It”, otra de las canciones que se incorporaron y que interpretan Frank Sinatra y Shirley MacLaine.

“It’s All Right With Me” (Yo, de acuerdo, conmigo está bien) le canta Frank Sinatra a Juliet Prowse cuando le declara su amor. Y, al parecer, lo decía muy en serio, pues a raíz de conocerse en Can-Can Sinatra y Prowse mantuvieron un romance que acabó a principios de 1961.

Siguen dos números que protagoniza Shirley MacLaine. En el primero, canta y baila –ante la atenta mirada de Jourdan y la natural preocupación de Sinatra y Chevalier por la reacción que pueda tener el primero, que acaba aplaudiendo– “Come Along With Me” (Ven conmigo). El segundo es el ballet “The Garden of Eden”, en el que suena la melodía de “I Love Paris”. Como comentábamos al principio, esta hermosa canción quedó relegada a un segundo plano cuando el musical fue llevado al cine. “I Love Paris” –que interpretaban Frank Sinatra y Maurice Chevalier y cuya secuencia ya se había filmado– fue eliminada en la previsualización de la película porque, según los productores, rompía su ritmo. Suena en los créditos, con orquesta y coro, al inicio y al final, y también en esta larga y bella secuencia.

Y el final. Chevalier –es decir, el juez Paul Barriere– trata de convencer a los jueces que han de decidir si se puede o no bailar el cancán de que no es un baile tan inmoral como creen, sino gozoso y divertido. Compruébenlo, vengan esta noche a ver una actuación, dice. Y allá que van todos, incluida la presidenta del Comité de mujeres que velan por la moralidad (papel que interpreta Ann Codee en la que fue su última aparición en el cine). Ella es la primera en reconocerlo. “Yo quiero aprender esto”, dice. Y ¡Happy End!

Feliz día a todos. Gracias por su visita.

Anuncios

Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
Galería | Esta entrada fue publicada en Música de Comedia y Cabaret y etiquetada , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Can-Can

  1. Una entrada y una música muy evocadora. En 1960 Nelson Riddle y su orquesta sacaron un disco con las canciones del musical. Esta es la que le da título. A ver si te gusta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s