Casablanca: la película para la que el tiempo no pasa

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Tal día como hoy, 26 de noviembre, de 1942, se estrenaba en el Hollywood Theatre de Nueva York una de las películas más míticas de la historia, Casablanca, sin duda uno de los filmes preferidos del público para el que, al parecer, el tiempo no pasa (contrariamente a lo que dice la canción As Time Goes By, que se hizo célebre con ella). Y es que Casablanca, como dijo el crítico de cine Ángel Fernández-Santos, es “más que una película, es un sueño compartido por millones y millones de pobladores nómadas”. A pesar de los clichés que pesan sobre ella –comunes al todo el cine de Hollywood de la época–, es una de esas películas que se pueden ver decenas de veces sin que uno se canse. Es decir, un auténtico clásico, pues todo en ella funciona a la perfección.

Dirigida por Michael Curtiz, contó con un reparto tan mítico como ella que encabezaban Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Paul Henreid y Claude Rains (genial este último). El argumento es sobradamente conocido y no vamos a extendernos en él: “Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Casablanca era una ciudad a la que llegaban huyendo del nazismo gente de todas partes: llegar era fácil, pero salir era casi imposible, especialmente si el nombre del fugitivo figuraba en las listas de la Gestapo. En este caso, el objetivo de la policía secreta alemana es el líder checo y héroe de la resistencia Victor Laszlo, cuya única esperanza es Rick Blaine, propietario del ‘Rick’s Café’ y antiguo amante de su mujer, Ilsa. Cuando Ilsa se ofrece a quedarse a cambio de un visado para sacar a Laszlo del país, Rick deberá elegir entre su propia felicidad o el idealismo que rigió su vida en el pasado.” (FilmAffinity).

Pocas películas han conseguido que se citen tantos diálogos ni que se hagan de la misma tantas y tan dispares lecturas como Casablanca. Si bien, curiosamente –lo que da fe de su gran popularidad– una de sus frases más recordadas –aquella de “Tócala otra vez, Sam”– no se pronuncia en ningún momento. Lo que Ilsa dice al pianista es “Play it, Sam, play As time goes by” (Tócala Sam, toca As time goes by).

Muchas son las secuencias de Casablanca que quedan impregnadas en la memoria, pero dos sobre todo son –y no creo equivocarme– las más recordadas. Una es la que cierra el filme, cuando Humphrey Bogart (Rick Blaine) comunica a Claude Rains (el capitán Louis Renault) que quienes van a huir en el avión son Paul Henreid (Victor Laszlo) e Ingrid Bergman (Ilsa Lund) y termina con la famosa frase que dice Bogart a Reims: “Louis, presiento que este es el comienzo de una hermosa amistad”. La otra es cuando Dooley Wilson (Sam), a instancias de Ingrid Bergman interpreta al piano (doblado por Elliot Carpenter) As Time Goes By –al tiempo que canta “Debes recordar esto / un beso es solo un beso, un suspiro es solo un suspiro. / Las cosas fundamentales suceden / mientras pasa el tiempo”– hasta que son interrumpidos por Humphrey Bogart. Vamos con ellas:

Tanta es la popularidad alcanzada por Casablanca que la canción As Time Goes By (El tiempo pasará, o Cómo pasa el tiempo) que no son pocos quienes creen que fue compuesta expresamente para la película. No es así. Casablanca lanzó a la fama internacionalmente esta hermosa canción, pero ya llevaba unos cuantos años estrenada y en su momento no pasó desapercibida. Sobre ella dedicamos en su día la entrada As Time Goes By, con versiones muy distintas pero –según mi modesta opinión– a cual mejor que la otra. Con As Time Goes By queremos recordar esta mítica película y la canción que, nada más escuchar los primeros compases, nos transporta al cabaret de Rick.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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5 respuestas a Casablanca: la película para la que el tiempo no pasa

  1. Qué bella pelicula, Casablanca!!! Ésta película fue el motivo que me empujó a realizar un viaje sumamente largo desde Lima, Perú, donde vivo hasta Marruecos porque quise conocer esa exótica ciudad. Pude visitar Rabat y Casablanca, ambas son encantadoras. Saludos, patricia

  2. Pedro dijo:

    Para los románticos, el tiempo no pasa. En este mundo actual, hemos pasado a ser, tanto mujeres como hombres, una especie en extinción.
    Hoy; muchos volveremos, una vez más, a ver Como pasa el tiempo, volveremos a tomarnos un trago en el Rickie’Cafe. Disfrutaremos de ese tenso ambiente,
    cantaremos a viva voz La Marsellesa y gritaremos Viva Francia.

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