12 de octubre. ¿Celebrando qué?

“La conquista española de la nación azteca” (1951), mural de Diego Rivera. Palacio Nacional de la Ciudad de México.

“La conquista española de la nación azteca” (1951), mural de Diego Rivera. Palacio Nacional de la Ciudad de México.

Desde 1914, el 12 de octubre es un día de celebración. Pero ¿qué celebramos? En un principio se le llamó Día de la Raza y surgió a instancias del entonces presidente de la Unión Ibero-Americana, Faustino Rodríguez-San Pedro, abogado y político español que con anterioridad había sido ministro durante el reinado de Alfonso XIII. Como Día de la Raza se mantuvo en España la festividad hasta que en 1957 pasó a denominarse Fiesta de la Hispanidad. Muerto el dictador, se mantuvo la celebración y en 1987 cambió su nombre a Fiesta Nacional de España. Los motivos figuran en el Boletín Oficial del Estado del 8 de octubre de dicho año: “la fecha elegida, el 12 de octubre, simboliza la efeméride histórica en la que España, a punto de concluir un proceso de construcción del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los Reinos de España en una misma monarquía, inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos”.

¿Qué? ¿Cómo? A ver. ¿Qué significa eso de que se inicia un período de proyección lingüística y cultural más allá de los límites europeos? Proyectar es, según la RAE, “idear, trazar o proponer el plan y los medios para la ejecución de algo”. ¿Cuál era la idea? ¿Cuál el plan? Es decir, el objetivo. Conseguir más riqueza, más poder. No se buscaba tanto encontrar nuevas tierras como trazar una ruta más corta hacia la India para comerciar con el preciado bien que entonces eran las especias. El ‘descubrimiento’ fue por azar, aunque eso es lo de menos en este contexto. ¿Los medios? Los que pusieron a disposición de Cristóbal Colón los Reyes Católicos. ¿De dónde sacaron el dinero para financiar el viaje? De un rico mercader, el valenciano Luis de Santángel, que prestó 1.140.000 maravedís para el primer viaje. Era, pues, una operación comercial, una cuestión de negocios. Una vez se dieron cuenta de que no habían llegado a las Indias, sino a un ‘Nuevo Mundo’ –nuevo para quienes no lo conocían, claro, no para los que ya lo habitaban– sí empezó esa “proyección lingüística y cultural” bajo el nombre de “evangelización”, algo a lo que ya estaba acostumbrada la monarquía hispánica que ese mismo año (1492) había terminado con el dominio musulmán en las tierras que pasarían a formar parte del incipiente Reino de España. Lo que el decreto de 1987 denomina “integración de los Reinos de España” nada tiene de integración, es simple y llanamente una apropiación, y por la fuerza. Se trataba de expandir una cultura y una religión ‘superiores’.

España, y Europa, los pueblos ‘civilizados’, sacaron buen provecho de la empresa. En términos económicos, por supuesto. Nuevos productos agrícolas que hoy siguen formando parte de nuestra alimentación, minerales que en Europa no se conocían y, sobre todo, oro y plata. Y todo ello a coste cero. Para los conquistadores, no para los nativos, que poco pudieron hacer ante la invasión por el mayor desarrollo tecnológico de las armas de los colonizadores. El coste para ellos fue brutal: el fin de civilizaciones milenarias y el exterminio de 90 millones de pobladores (por el uso de la fuerza y las enfermedades que importaron los europeos a unas gentes cuyos organismos carecían de anticuerpos para resistir los virus y bacterias); la destrucción de su modo de vida, sus costumbres y tradiciones; la imposición de otras ajenas que no podían entender; el trabajo forzoso y la esclavitud… Por supuesto, las culturas indígenas no eran idílicas, ni más ni menos que las europeas de la época. ¿Bárbaras? Tanto como las de los conquistadores. Pero eso no cambia las cosas.

¿Qué celebramos, pues? ¿La conquista y destrucción de pueblos? Se llame como se llame, el 12 de octubre cambió el mundo, sí, creó riqueza, asentó el capitalismo y propició el ‘milagro europeo’, un ‘milagro’ en exceso oneroso para sus verdaderos protagonistas, los explotados en nombre de otra civilización que se creía –por la fuerza– superior. Y me parece que sigue creyéndolo.

No encuentro, en consecuencia, motivo de celebración, ni como Día de la Raza, Fiesta de la Hispanidad o Fiesta Nacional de España. Ninguno. Y no se me ocurre otra manera de terminar este artículo que con un fragmento del poema “Sobre la Conquista”, de Eduardo Galeano, publicado originalmente en octubre de 2005 en la revista uruguaya Brecha. Pues una cosa es celebrar y otra recordar.

¿Cristóbal Colón descubrió América en 1492? ¿O antes que él la descubrieron los vikingos? ¿Y antes que los vikingos? Los que allí vivían, ¿no existían?

Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?

¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro? Los que allí vivían, ¿eran mudos?

Nos han dicho, y nos siguen diciendo, que los peregrinos del Mayflower fueron a poblar América. ¿América estaba vacía?

Como Colón no entendía lo que decían, creyó que no sabían hablar.

Como andaban desnudos, eran mansos y daban todo a cambio de nada, creyó que no eran gentes de razón.

(…)

Los invasores llamaron caníbales a los antiguos americanos, pero más caníbal era el Cerro Rico de Potosí, cuyas bocas comían carne de indios para alimentar el desarrollo capitalista de Europa.

Y los llamaron idólatras, porque creían que la naturaleza es sagrada y que somos hermanos de todo lo que tiene piernas, patas, alas o raíces.

Y los llamaron salvajes. En eso, al menos, no se equivocaron. Tan brutos eran los indios que ignoraban que debían exigir visa, certificado de buena conducta y permiso de trabajo a Colón, Cabral, Cortés, Alvarado, Pizarro y los peregrinos del Mayflower.

Nota final: También en muchos países americanos se celebra el 12 de octubre, en algunos desde el mismo momento de su invención. Y también ha ido cambiando la denominación, siendo en la actualidad el 12 de octubre el Día del Respeto a la Diversidad Cultural en Argentina, el Día de la Descolonización en Bolivia, el Día del Encuentro de Dos Mundos en Chile, el Día de la Interculturalidad y la Plurinacionalidad en Ecuador, el Día de los Pueblos Originarios y del Diálogo Intercultural en Perú, o el Día de la Resistencia Indígena en Venezuela.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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17 respuestas a 12 de octubre. ¿Celebrando qué?

  1. Nuevamente sorprendido por tus escritos, agregaré este post a una de mis páginas para este 12 de octubre, que este artículo representa lo que se dice en América por este “descubrimiento. Gracias, por enviarme esta información, cf

  2. No, tampoco yo encuentro motivo de celebración alguno, por más que piense. Nada, seca mi inspiración (pero ya es muy tarde y estoy medio dormido, por eso será).

  3. Reblogueó esto en serunserdeluzy comentado:
    Un día tarde, pero un post que vale la pena, escrito por un español a quien admiro mucho, sobre todo por su objetividad

    • Muchísimas gracias, de corazón. Un abrazo y fraternales y afectuosos saludos.

      • Es una idea que yo comparto, sólo que vista del otro lado del Atlántico y de la cuestión, te admiro por pensar así. Saludos

      • Creo que somos muchísimos los españoles que pensamos del mismo modo. Hoy, mientras volvía a casa, escuchaba en la radio que tal vez sería mejor celebrar la Fiesta Nacional de España otro día. Ha habido polémica y políticos, intelectuales y artistas que han criticado que no se puede celebrar un genocidio.

  4. A mí sólo me recuerda aquel rollo de enciclopedia y aquel maestro franquista, que ni era maestro ni nada, que nos arengaba orgulloso antes de cada 12 de octubre. Menos mal que, al llegar a casa, mi abuela me ponía al día con respecto a estos menesteres.
    Gran entrada, Manuel. Todo un placer releerla.

  5. Stella dijo:

    Me sorprendió muchísimo la valentía de éste escritor, porque son palabras de un español.
    Aunque no haya nada para festejar, tenemos en mi país el mestizaje de la sangre que viene de los barcos.
    Los pocos indios que quedaban los matamos nosotros mismos, en Salsipuedes. Irónico el nombre, no quedó ninguno.
    Un abrazo y hasta pronto.

  6. ¿^Por que borras los comentarios?

    • Nunca he borrado comentario alguno, insisto. Nunca, jamás de los jamases. Pero hasta que entro en WordPress y me dice que hay un comentario no puedo aprobarlo. El tuyo lo acabo de ver ahora. Pero no, no borro comentarios, sean o no de mi agrado.
      Vaya días que llevamos, no gana uno para disgustos.

  7. algobonito dijo:

    Excelente reflexión que recién hoy llego a leer. El 12 de octubre no se festeja nada, no al menos para mí como argentina, sino todo lo contrario. Y como bien decís en una parte del texto, en algunos lados aún se siguen sintiendo superiores a los americanos.
    Saludos y buen fin de semana! 😀

  8. maysetam dijo:

    Saludos. Escuché a alguien decir : ” Día de la raza… del arrasamiento..” Magnífico post. Gracias.

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