Buena Vista Social Club

CAP

“Lo que se me vino a la mente cuando escuché el álbum por primera vez, cuando no tenía idea quiénes eran esas personas –declaró Wim Wenders–, fue una sensación de ligereza, de alegría verdadera y de abandono despreocupado. Y también se percibía un profundo sentido de experiencia y honestidad, como en ninguna otra música que conociera”. (Xavier Quirarte, “Wim Wenders y el Buena Vista Social Club”, Revista de la Universidad de México, núm. 61).

El álbum a que se refiere Wenders es el que, a instancias del músico y productor musical cubano Juan de Marcos González y del guitarrista norteamericano Ry Cooder, grabaron en 1996 en los Estudios EGREM (Empresa de Grabaciones y Ediciones Musicales), en La Habana, un grupo de legendarios músicos cubanos, conocidos en su país –algunos también fuera de él– pero que, ni por asomo, gozaban de la popularidad que tal grabación les granjeó internacionalmente. La mayoría de ellos –exceptuando obviamente los más jóvenes que colaboraron en álbum– habían formado parte del Buena Vista Social Club, un club del barrio de Marianao (La Habana), muy activo durante los años 1930-1950, en el que se juntaban para tocar y desarrollar los estilos tradicionales musicales afrocubanos como la rumba o el son y otros nuevos (el mambo, el chachachá…). Con el título Buena Vista Social Club salió a la venta en septiembre de 1997 y fue todo un éxito. Se alzó con un Grammy en 1998 y se convirtió en la obra más vendida de toda la carrera de Cooder.

Cuando en 1998 Cooder regresó a La Habana para producir un nuevo álbum no solo le acompañó su hijo Joachim. Con ellos –fascinado como estaba por la música que le había descubierto el primero– viajó Wenders y un reducido equipo de rodaje con el fin de rodar el proceso de grabación. Cooder y Wenders eran amigos y la colaboración entre ambos se remonta a 1985 cuando el compositor creó la banda sonora de la excelente Paris, Texas. De aquel viaje salió una película documental que es toda una explosión de música y vida en la que vemos a legendarios músicos de la música cubana –algunos de los cuales formaron parte de la época dorada del Buena Vista Social Club– y otros más jóvenes que de una manera u otra mantenían la esencia de la música tradicional cubana sin por ello renunciar a la incorporación de nuevos ritmos. Así, vemos al compositor, cantante y guitarrista Compay Segundo (1907-2003); los también cantantes Ibrahim Ferrer (1927-2005), Manuel Puntillita Licea (1921-2000) y Omara Portuondo (1930); el pianista Rubén González (1919-2003); el cantante y compositor Pío Leyva (1917-2006); el contrabajista Orlando Cachaíto López (1933-2009); el trompetista Manuel Guajiro Mirabal (1933); el guitarrista y cantante Eliades Ochoa (1946); el timbalero Amadito Valdés (1946); el laudista Barbarito Torres (1956), y con ellos al músico y productor Juan de Marcos González (1954), a Ry Cooder (1947) a la guitarra, y a su hijo Joachim, percusionista.

Buena Vista Social Club –así tituló también la película– se estrenó en 1999 con gran éxito. Wenders mezcla momentos de la grabación del nuevo álbum con otros de las celebradas actuaciones en vivo del Buena Vista Social Club en el teatro Carré de Ámsterdam y en el Carnegie Hall de Nueva York en 1998. Incluye, además, entrevistas con los músicos y testimonios de los mismos sobre su vida, la música cubana o el Buenavista Social Club.

No podemos –por falta de disponibilidad de vídeos– ofrecer todos los números musicales del filme, pero sí la mayoría de ellos, que hemos ordenado según aparecen en el mismo. Comenzamos con el primer tema que suena tras los créditos iniciales, Chan Chan, una de las últimas composiciones de Compay Segundo que escribió en 1987. En la secuencia se alternan imágenes del concierto del teatro Carré de Amsterdam con las del coche que lleva a Compay Segundo, seguido de un sidecar que conduce Ry Coder acompañado de su hijo Joachim. Vemos actuando a algunos de los protagonistas de la película, por este orden, en los primeros planos: Ry Coder, Eliades Ochoa, Compay Segundo, Amadito Valdés, Manuel Guajiro Mirabal y Orlando Cachaíto López.

Ry y su hijo llegan al estudio de grabación. Allí está Omara Portuondo. Casualmente, grababa allí esos días un disco y aceptó salir el filme. Con Ibrahim Ferrer protagoniza esta maravillosa secuencia en las que cantan el maravilloso bolero Silencio (de Rafael Hernández). Las últimas imágenes son del concierto del Carnegie Hall.

Otro fantástico bolero, Dos gardenias (de Isolina Carillo), es el que interpreta a continuación Ibrahim Ferrer. Antes explica cómo y por qué se grabó.

Omara Portuondo se presenta en esta secuencia a los espectadores paseando por calles del casco urbano de La Habana Vieja vestida con un atractivo y multicolor vestido. Nos cuenta algunas vivencias familiares y canta con Compay Segundo otro gran bolero: Veinte años (de María Teresa Vera).

También Eliades Ochoa nos habla de sus recuerdos cuando interpreta El Carretero, de Guillermo Portabales.

El entusiasmo de todos los músicos rezuma por el estudio con la que es la composición más conocida de Victor Lay: Cienfuegos tiene su guanguancó. El guaguancó es un ritmo, un tipo de rumba, que se originó en Cuba cuando se abolió esclavitud en la isla, en 1886. Lay, natural de Cienfuegos, homenajea así a La Perla Sureña. Canta Ibrahim Ferrer y con él vemos, entre otros, a Rubén González, toda una leyenda, al piano, y al músico y productor musical cubano Juan de Marcos González.

Son ahora Orlando Cachaíto López y Amadito Valdés los protagonistas de la secuencia que sigue, en la que interpretan, con el resto de miembros de Buenavista Social Club, Chanchullo, un tema de Israel Cachao López, el padre Cachaíto.

Tras unos acordes al laúd por Barbarito Torres, y con Ibrahim Ferrer, Juan de Marcos González y Eliades Ochoa haciendo de coro, el cantante y compositor Pío Leyva acompañado de la orquesta, interpreta El cuarto de Tula, un son de Sergio Siaba, compositor cubano de origen español. A destacar la intervención de Barbarito Torres tocando de espaldas.

Finalizamos con la canción que abría la entrada, la que suena al inicio y con la que finaliza la película con los créditos superpuestos, Chan Chan, esta vez en la actuación que Buena Vista Social Club llevó a cabo en el Carnegie Hall de Nueva York.

Que pasen un buen día.

Anuncios

Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
Galería | Esta entrada fue publicada en Música de Comedia y Cabaret y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Buena Vista Social Club

  1. Liz dijo:

    MARAVILLOSO!!! MAGNÍFICO!!!! GRACIAS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s