Las Trece Rosas

Trce Rosas

Las Trece Rosas con algunas compañeras más en cárcel de mujeres de Ventas.

“Madre, madrecita, me voy a reunir con mi hermana y papá al otro mundo, pero ten presente que muero por persona honrada. Adiós, madre querida, adiós para siempre. Tu hija que ya jamás te podrá besar ni abrazar. Que no me lloréis. Que mi nombre no se borre de la historia”. Estas palabras son las últimas que escribió Julia Conesa, una joven de 19 años que fue fusilada –junto a otras doce muchachas más, la mitad de ellas miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas– por el régimen franquista en Madrid tal día como hoy, 5 de agosto, de 1939. Un crimen atroz para el que no existen paliativos y que define muy bien las ansias de venganza de los que se rebelaron contra el régimen que en 1931 eligieron los españoles: la República. Todas ellas fueron previamente torturadas.

Las treces muchachas asesinadas –conocidas como Las Trece Rosas– fueron, además de Julia Conesa Conesa (19 años, modista), Carmen Barrero Aguado (20 años, modista), Martina Barroso García (24 años, modista), Blanca Brisac Vázquez (29 años, pianista), Pilar Bueno Ibáñez (27 años, modista), Adelina García Casillas (19 años, activista), Elena Gil Olaya (20 años, activista), Virtudes González García (18 años, modista), Ana López Gallego (21 años, modista), Joaquina López Laffite (23 años, secretaria), Dionisia Manzanero Salas (20 años, modista), Victoria Muñoz García (18 años, activista) y Luisa Rodríguez de la Fuente (18 años, sastre).

“Que mi nombre no se borre de la historia”, pidió Julia. Ni el suyo ni el de sus doce compañeras. Por eso las recordamos hoy.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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28 respuestas a Las Trece Rosas

  1. Sé que es una utopía pero que estos crímenes tan absurdos no se vuelvan a repetir. Según la ONG Rights International Spain todavía hay 115.000 desparecidos durante la Guerra Civil y la posterior represión.

    • Mucho me temo que se repiten crímenes atroces en todo el mundo y seguirán repitiéndose. Sí, es una utopía pensar que los seres humanos cambiaremos.
      En cuanto a los desparecidos durante la Guerra Civil y la subsiguiente represión franquista creo que pocas esperanzas hay de que se haga justicia con ellos. Lo de la memoria histórica interesa muy poco a la sociedad. En mi pueblo, el cementerio sigue presidido por una cruz a los “caídos” (los del bando rebelde, claro). Cierto que es parroquial y no municipal. Pero algo debería hacer el ayuntamiento para que la ley se cumpla, digo yo. Lo más triste: los gobiernos municipales han estado en manos de partidos teóricamente de izquierda (Compromís en este caso).

  2. Carmen dijo:

    Fue una auténtica VERGÜENZA lo que pasó. Que jamás se reproduzca una desgracia así, como lo fue la guerra civil Española.

    • Un vergüenza, un sinsentido criminal. Mas, como le decía al amigo Eduardo en el comentario anterior, mucho me temo actos de este tipo se siguen y seguirán reproduciendo. Aquí tal vez no, pero en demasiadas partes del mundo sí. Cada día.

  3. k4br4z0n dijo:

    Reblogueó esto en y comentado:
    Me llama la atención que la mayoría de ellas se dedicaba a la confección de ropa. Siempre he pensado que el trabajo, además de darnos dinero, nos da elementos para descubrir cosas de la vida. ¿Qué descubrieron ellas a través del vestido? Deben haber visto mucho, porque cuando el estilo de vida va a cambiar para un grupo humano, primero cambia la ropa, luego la comida, luego los transportes y luego lo demás

    • Gracias por rebloguear. El hecho de que la mayoría se dedicase a la confección de ropa se debe a que pertenecían a la Unión de Modistas.
      Tu reflexión, no obstante, me ha parecido de lo más interesante. En mi cabeza se queda, dando vueltas.


  4. Que sus nombres no se borren de la historia, para gloria de ellas y vergüenza de sus verdugos…

  5. Silvia dijo:


    ¡VIVA SOCORRO ROJO!

  6. Papus dijo:


    Trece muchachas por la vida por delante fueron asesinadas porque esa es la palabra ASESINADAS por defender unos ideales, unos ideales que iban unidos con la libertad, una libertad que contrae dos grandes responsabilidades: la igualdad y la fraternidad.
    Su ideal era el bien colectivo, no de unos pocos. Su ideal era no estar sometidas. Su ideal, su ideal era progresista. Miraban el futuro con otros ojos, con una unidad, el pueblo, el proletariado junto con el campesino, mujeres y hombres con los mismos derechos. Las desigualdades desaparecerían. Eran luchadores/as por lo que realmente es la vida.

    Murieron miles de personas por sus derechos (por nuestros derechos), lucharon con un armamento menos sofisticado que el otro bando, realmente carecían de ayuda exterior aunque en el instituto nos cuenten otra cosa. El bando republicano (socialistas, comunistas y anarquistas) estaba SOLO. Carecían de orden con ello me refiero a la manera de luchar, no eran el ejercito que tenía esa disciplina tan estricta. Ellos luchaban con nada y todo. Luchaban con amor por los suyos y por el bien común de un futuro mejor, luchaban con odio hacía aquellos que reprimían sus derechos y querían el mundo solo para ellos, luchaban con sentimiento y eso les hacía fuertes con cada batalla perdida, con cada ganada.

    Porque en aquellos tiempos todo estaba corrupto desde hacía tiempo (¿y ahora?), aun hay cosas que no cuadran pero cada día que avanzamos sabemos más sobre esos tiempos de tierra manchada de sangre. Los crímenes del Franquismo siguieron después de este, aunque claro. Eso no te lo contarán. Es triste que te nieguen la información cuando es nuestra historia. Porque no olvidamos, porque es justicia recordar, porque muere quien deja de ser recordado.

    • La historia la hacemos entre todos entre todos con nuestro proceder cotidiano: renunciando explícitamente a buscar un lugar en el mundo y aceptando sin reservas el que se nos adjudica nada más nacer o bien oponiéndonos a él porque creemos que podemos construir uno mejor. Los altruistas son estos últimos, se mueven por ideas (o ideales) y sin ellos la historia sería como un encefalograma plano, y obviamente la historia no es así. Sin embargo, y lamentablemente, su lucha pocas veces es reconocida (a no ser que sirva a los intereses del sistema) y los primeros prosperan gracias a su acción. Triste, sí, pero como dice la canción de Vinicius de Moraes “Tristeza não tem fim, felicidade sim”.

  7. Te felicito por su escrito aunque veo que esa historia de derecha vs. izquierda con las razas se repite en los EEUU. Un ejemplo : La organizacion de los afro estadounidenses NAACP de Nueva York emitio un aviso de viaje para su pueblo avisando de no pasar por el estado de Missouri debido a las tensiones activas. Diferencias pero similar.

    • El género no puede ser una categoría de análisis del pasado ni del presente. Considerarlo así es subordinarlo de hecho a las relaciones de poder y de clase y reducirlo a símbolos y representaciones. El análisis ha de enmarcarse dentro de los límites en que actúan los mecanismos de control social que posibilitan tal situación. No es el género el que nos separa, es la desigual participación en la distribución de bienes.

  8. Luisa dijo:

    Las trece rosas, a Facebook. Gracias por no dejarlo pasar, Manuel.

  9. Como dice Manuel. Todo pasa por un cambio en la conducta humana y eso va en espiral de abajo hacia arriba. Paz para la humanidad.

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