Sarah Vaughan. 25 años sin La Divina

CAP 2

“Sarah Vaughan no era una cantante como las otras, ni siquiera era una cantante de jazz como las otras. Tal vez no fuese casualidad que su primera aparición en público (un concurso para aficionados en el Apollo de Harlem en 1943) fuese cantando el emblemático Body and soul. Cuerpo y alma fue exactamente lo que la divina Sassy puso en sus interpretaciones desde aquel día. Y esto es mucho más de lo que el público puede esperar de un músico, de un cantante, por eso Sassy volaba a una altura muy diferente de la del resto de los músicos de jazz. Fue la musa del be bop: a su lado, Charlie Parker y Dizzy Gillesple revolucionaron el mundo del jazz, pero también supo ponerse al frente de orquestas sinfónicas para cantar sin miedo los clásicos de la música norteamericana o acercarse a los estándares más entrañables y sacarles las entretelas dándoles un toque diferencial que escapaba del círculo del jazz para tocar el corazón de los públicos másdiversos, y convirtió en estándares muchas melodías que todavía no lo eran.

Sarah Vaughan por Debra Hurd.

Sarah Vaughan por Debra Hurd.

Y Sassy supo cantar con su portentos técnica vocal a Lennon y McCartney con el mismo respeto y fervor con que entonaba negro spiritual durante su juventud en una iglesia de New Jersey, y supo hacer suyo el Brasil de Jobim con el mismo convencimiento con el que cantaba a GershwIn, a Berlín o a Kern. Y Sassy siguió al pie del cañón hasta el último momento, fiel a una música que era parte de su propia vida. Baste comparar su estremecedor Lover man del principio de su carrera, con toda la falange del bop en peso con su corta intervención en el último elepé de Quincy Jones; no hay ninguna diferencia, cuerpo y alma hasta en la última nota, hasta en el último suspiro”. Así describía el crítico musical Miquel Jurado a Sarah Vaughan –una de las voces de la historia, no solo del jazz, llamada La Divina precisamente por eso: porque su voz era celestial– en su artículo “Cuerpo y alma”, publicado en el diario El País dos días después de su fallecimiento, del que hoy, 3 de abril, se cumplen 25 años.

Hace justo seis meses publicamos una entrada sobre Sarah Vaughan en la que repasábamos sucintamente su biografía e incluíamos vídeos con las canciones “I Got Rhythm”, “Summertime”, “September in the Rain”, “Over The Rainbow”, “I’ll remember April”, “Maria” y “Send in the clowns”. Hoy, para recordarla de nuevo –aunque nunca la olvidamos, su voz nunca cansa y uno, al menos, la escucha con frecuencia– vamos con unas cuantas canciones más, que no figuraban en aquella entrada, aunque como siempre dentro de los géneros de que se ocupa esta sección de nuestro blog (Música de Comedia y Cabaret). Pocos son de actuaciones en directo, como en aquella ocasión, pero hoy se trata ante todo de su voz, portentosa, única, inconfundible.

Sarah Vaughan, que había nacido en 1924, comenzó a grabar en 1944. El tercero de sus álbumes, que se publicó diez años más tarde, se titulaba ya The Divine Sarah Sings y cantaba con Hugo Peretti y su Orquesta. Entre los temas en él registrados figura este “‘S Wonderful” que George Gershwin –con letra de su hermano Ira– compuso para el musical de 1927 Funny Face.

“Body and Soul” es una canción escrita en Londres en 1930 para la actriz y cantante Gertrude Lawrence por Johnny Green (música) y Edward Heyman, Robert Sour y Frank Eyton (letra), que fue un gran éxito. Ese mismo año triunfó también en Nueva York al incorporarse a la revista musical de Broadway Three’s a Crowd. La versión de Sarah es del álbum Sarah Vaughan with Clifford Brown (1954), del que también incluimos esta otra preciosa canción de los hermanos Gershwin, “They Can’t Take That Away from Me”, compuesta para la película musical de 1937 Shall We Dance (en España Ritmo loco.

George Gershwin es uno de los compositores preferidos de La Divina. En 1958 grabó un excepcional álbum con algunas de sus mejores canciones: Sarah Vaughan Sings George Gershwin. Entre ellas, las dos que figuran bajo estas líneas: “The Man I Love”, de la obra musical Gershwin Strike Up the Band (1927), y “Embraceable You”, composición original de 1928 para la opereta East is West, que no llegó a representarse, y que alcanzó el éxito al ser incorporada al musical Girl Crazy (1930).

Del álbum After Hours (1961) son “Ev’ry Time We Say Goodbye”, canción de Cole Porter publicada en 1944, que se estrenó en Broadway dentro de la revista musical Seven Lively Arts (1944), y “My Favorite Things”, del musical de Richard Rodgers y Oscar Hammerstein II The Sound of Music (1959).

Más Gershwin. “How Long Has This Been Going On? es una canción de 1928, del musical Funny Face, que dio título al álbum que grabó Sarah en 1978.

Vamos ahora con dos temas de otro gran álbum: Crazy and Mixed Up. En este, de 1982, la acompañan nada menos que Joe Pass (guitarra), Roland Hanna (piano), Andy Simpkins (bajo) y Harold Jones (batería). Las canciones que hemos elegido son “I Didn’t Know What Time It Was”, de Richard Rodgers y Lorenz Hart para musical Too Many Girls (1939), y “Autumn Leaves” (“Les feuilles mortes”) escrita en 1946 para a película de Marcel Carné Les portes de la nuit (Las puertas de la noche), si bien la melodía ya existía desde un año antes, pues el compositor francés de origen húngaro Joseph Kosma la había compuesto para el ballet de Roland Petit Le Rendez-vous (1945). El filme de Carné es una adaptación cinematográfica de dicho ballet –con argumento del poeta, dramaturgo y guionista cinematográfico Jacques Prévert– y el director pidió a Prévert que escribiera la letra, una letra muy hermosa que, no obstante, no vamos a escuchar, pues aquí La Divina hace gala de su gran dominio del scat.

Los recursos de la privilegiada voz de Sarah Vaughan son únicos, puede pasar a cantar como la mejor soprano de ópera en cuestión de segundos tras haber hecho gala de un registro grave de tonalidad aterciopelada con una facilidad asombrosa. Lo acabamos de escuchar y podemos seguir haciéndolo en en esta actuación en directo en que canta “September Song” –del musical compuesto por Kurt Weill en 1938 Knickerbocker Holiday– con Wynton Marsalis y la Orquesta Boston Pops, dirigida por John Williams, que corresponde al concierto que dieron en 1984 en el Symphony Hall de Boston (Estados Unidos).

Finalizamos con otra actuación en directo durante un concierto celebrado en Tokio en 1986 –aunque en el vídeo se indica que fue en 1990– en el que nos deleita con “My Funny Valentine”, bella canción de 1940 que Richard Rodgers y Lorenz Hart escribieron para el musical Pal Joey (1940).

Que disfruten de un buen fin de semana.

 

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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7 respuestas a Sarah Vaughan. 25 años sin La Divina

  1. etarrago dijo:

    Si señor … bonito homenaje, Manuel.
    Un abrazo

  2. sue dijo:

    Excelente!!!, como todas sus publicaciones.

  3. Strike Up the Band y Girl Crazy son mis musicales favoritos. Me ha gustado mucho la entrada, comparto en mi página de Facebook.

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