París tras la Belle Époque: canciones de cabaret (1914-1925)

Paris_1920

La “gran guerra” (1914-1918) sumió a Europa en una terrible y traumática situación. La euforia predominante durante la Belle Époque desapareció en un santiamén. La realidad era mucho más dura de lo que nadie había imaginado; la guerra, la más cruenta hasta entonces conocida, y su repercusión en la opinión pública no tenía precedentes. Ahora la prensa informaba puntualmente y en sus páginas podían verse espeluznantes fotografías, tan sobrecogedoras como las que ofrecían los noticiarios, reportajes o filmes de propaganda. Los franceses perdieron casi el 20 por cien de sus hombres en edad militar. La chanson reflejó en algunas de sus canciones el antimilitarismo, cada vez más presente en la sociedad. Terminada la guerra prosiguió su camino, pero sus letras y melodías no eran tan alegres y despreocupadas como las del período anterior a pesar de que la economía se recuperó rápidamente. Y cuando parecía que regresaba la bonanza y renacía el optimismo estalló la crisis de 1929.

La canción con que empezamos la selección de hoy, Avec Bidasse, compuesta en 1914 por Henri Mailfait (música) y Louis Bousquet (letra), tiene un aire nostálgico que evidencia la frustración ante una guerra que nadie creía que pudiera llegar pero para la que todos se preparaban. ¿Te acuerdas Bidasse de los buenos tiempos?, pregunta desde el frente de batalla, Bach, cantante cómico y actor muy popular, para quien fue creada. Suya es la versión (grabación de 1931) que escuchamos en el siguiente vídeo (con imágenes).

La caissière du Grand Café fue otro de éxito de Bach, y de Polin, también de 1914. Con letra de Bousquet y música de Louis Izoird, no deja de mostrar un cierto desencanto ante la actitud de la bella cajera del Gran Café respecto a las pretensiones amorosas de un asiduo cliente. Más tarde, Fernadel la incorporó también a su repertorio. El vídeo que sigue recoge la interpretación que de la misma hizo Henri Genes en una actuación para la televisión francesa de 1965.

En 1917 los estragos de la guerra se dejaban sentir en la población como nunca antes. El conflicto parecía no tener fin; la barbarie tampoco. La chanson de Craonne, un hermoso vals, es posiblemente el más claro ejemplo del antimilitarismo reinante en amplios sectores de la sociedad. Canción anónima escrita basándose en la música de Bonsoir m’amour, fue censurada por las autoridades militares, que llegaron a ofrecer una sustanciosa recompensa a quien informara acerca de su autor. “Adiós vida, adiós amor. / Adiós a todas la mujeres. / Todo ha acabado, para siempre, / en esta guerra infame”. El vídeo que sigue pertenece a la secuencia de la película Oh! What a Lovely War –un filme musical de 1969 dirigido por Richard Attenborough– en el que se interpreta la canción.

Elle vendait des p’tits gâteaux es un tema de J. Bertet y Vincent Scotto, compuesto el mismo año que finalizó la guerra (1919). Es esta una canción mucho más alegre acerca de una vendedora de galletas. La interpretan Emmanuel Dufay (canto) y Bertrand Ravalard (piano) durante su espectáculo Autour du Chat Noir, en el marco del Les Transeuropéennes de Rouen (marzo de 2010).

Mon homme fue el gran éxito de Mistinguett en el año 1920. Con letra de André Willemetz y Jacques Charles y música de Maurice Yvain, en 1921 se tradujo al inglés –con el título de My Man– y se hizo famosa en todo el mundo occidental. “Cuando él me dice ‘Ven’ soy como un perro, no hay manera,  es como un lazo que me retiene”, canta la protagonista, pues “en este mundo, mi única alegría, mi única felicidad, es mi hombre”. A esta maravillosa canción dedicamos una entrada (“Todo cuanto tengo se lo doy a mi hombre”) el 1 de agosto de 2013. En ella incluíamos varias versiones, entre ellas la primera, que grabó Mistinguett. Hoy, la escucharemos también por la conocida vedette, cantante y actriz, si bien en otra versión, de 1949. Eso sí, el vídeo no recoge tampoco una actuación en directo sino que ilustran la canción diversas fotografías de Mistinguett.

Les roses blanches (1925) fue escrita por Charles Louis Pothier (letra) y Léon Raiter (música). La canción nos recuerda más el estilo de la chanson de los tiempos anteriores a la guerra a pesar de su triste letra, que nos cuenta la historia de un muchacho de París que por familia solo tenía a su madre, a la que todos los domingos llevaba rosas blancas. “Hoy es domingo, toma hermosa mamá / estas rosas blancas, que tanto te gustan. / Y cuando seré mayor compraré en la tienda / todas las rosas blancas, para ti, querida mamá”. La mujer enfermó y fue ingresada en el hospital. El muchacho se quedó sin dinero y robó un ramo de rosas blancas para poder seguir llevando el ramo a su madre como todos los domingos. Pero la dependienta le pilló. El niño, bajando la cabeza, dijo: “Hoy es domingo, toma hermosa mamá…”. Les roses blanches ha fue interpretada y grabada por numerosos cantantes en su momento: Mary Ketty, Berthe Delny, Priollet, Sandrey, Emma Liebel… Más tarde, la grabaron también Berthe Sylva y Lucienne Delyle. Escuchamos Les roses blanches por la primera en una grabación de 1928.

Finalizamos con La plus bath des Javas, un tema también de 1925 –con letra de Georgius y música de Trémolo– que es una parodia de las canciones realistas la época –como las que hemos escuchado hasta ahora– a ritmo de java. La interpreta Barbara en una actuación para la televisión francesa que no conseguimos datar.

Que pasen un buen día.

Anuncios

Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
Galería | Esta entrada fue publicada en Música de Comedia y Cabaret y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a París tras la Belle Époque: canciones de cabaret (1914-1925)

  1. Es difícil no disfrutar con estas entradas dedicadas a la música de cabaret en el París de la Belle Époque. Gracias, Manuel.

  2. Milena dijo:

    Cómo no agradecerte?
    Las fotos más terribles nos las enseñó un profesor de Literatura, era o es alemán. Llorábamos todos, empezando por él. Grande, Horst!
    La Música nos ayuda tanto a sobrellevar el dolor…

  3. Pingback: París tras la Belle Époque: canciones de cabaret (1926-1939) | EL BLOG DE MANUEL CERDÀ

  4. ernán dezá dijo:

    Todo un estilo que marcó una época y trascendió un continente. Es una pena que hayamos cambiado tanto y ahora escuchemos musiquita hecha por robots en Europa. Me apena definirla así, aunque me guste bailarla un rato.
    Gracias Manuel, eres un antídoto para la locura. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s