Dulce Caridad, dulce Shirley

CAP A

A Shirley MacLaine le va que ni pintado el calificativo de dulce. El encanto que transmite el rostro de esta increíble, talentosa y multifacética actriz la convierte en idónea intérprete de papeles que necesitan de gran dosis de ternura y de una actitud un tanto pizpireta. Ya hace tiempo dedicábamos una entrada a Irma la dulce y hoy vamos a hacerlo a otra “dulce” de nombre Charity (Caridad). En una y otra, Shirley –como siempre– brilla con luz propia, si bien –todo hay que decirlo– no es ajeno a tal situación el hecho que fueran dos grandes directores los responsables de ambos films: Billy Wilder y Bob Fosse.

Sweet....2Sweet Charity (1969) supuso el debut de Bob Fosse en el cine. Tres años antes, sin embargo, Sweet Charity (Dulce Caridad) se estrenó en Broadway como musical, también dirigido –y coreografiado– por Fosse. La película –que en su versión doblada al español se tituló Noches en la ciudad– es, lógicamente, la adaptación cinematográfica de este, que –con música de Cy Coleman, letras de Dorothy Fields y libro de Neil Simon– se basa en la maravillosa película de Federico Fellini Las noches de Cabiria.

En su estreno teatral el papel de Charity fue protagonizado por Gwen Verdon, esposa del director. Sin embargo, a la hora de su adaptación para el cine, los productores eligieron a Shirley McLaine, quien entonces era más y mejor conocida que Verdon. Junto a Shirley, encabezaron el reparto John McMartin, Ricardo Montalban, Sammy Davis Jr. y Chita Rivera.

Shirley MacLaine en "Sweet Charity".

Shirley MacLaine en “Sweet Charity”.

Sweet Charity es la historia de una joven inocente que anhela en todo momento encontrar el gran amor de su Sin embargo, los hombres que se cruzan en su camino la llevan de decepción en decepción. Todos intentan aprovecharse de ella en el cabaret donde trabaja, Fandango. Un buen día, sin embargo, Charity (Shirley MacLaine) conoce a Oscar Lindquist (John McMartin). Cree haber encontrado por fin su príncipe azul. Pero las cosas no van a suceder como ella imagina, sobre todo desde que Oscar se entera a qué se dedica Charity.

“La película es un emotivo musical a favor de la libertad individual. Es la búsqueda por encontrar espacio en un mundo poco ecuánime e intolerante. La lucha por conseguir un universo donde la diferencia, no sea motivo de exclusión, sino un valor innegociable. (…) Charity es un canto a la vida, pero no una vida cualquiera. La protagonista nos muestra como el miedo y los convencionalismos pueden malograr los sueños. Y como por su causa, infinidad de vidas mueren sin haber acabado de nacer.” (Josep Giralt, “La mujer no colonizada”, El País, 8 de septiembre de 2013). Con Sweet Charity Fosse consiguió realizar una de las mejores películas musicales de la historia del cine, aunque financieramente fue un fracaso, tal vez por el inconfundible estilo personal que impuso su director.

Sweet...Los números musicales son sencillamente magníficos, como podrán comprobar acto seguido en la selección que hemos elaborado –como siempre, en función de la existencia de vídeos que se puedan insertar– en la que no faltan los más relevantes.

“Tu pones tu corazón como un hotel, siempre consigues gente que se chequea y se va”, le dice una bailarina a Charity, poco antes de que tengan que ponerse a trabajar mostrándose a los clientes del Fandango. Ocurre esto en “Big Spender”, el número más famoso de Sweet Charity.

Siguen a “Big Spender”, “Rich Man’s Frug”, el genial “If My Friends Could See Me Now” y “There’s Gotta Be Something Better Than This”, números que nos muestran las diversas vicisitudes de Charity y las chicas del Fandango.

Tras “It’s a Nice Face”, que vendría a continuación pero de cuya secuencia no hemos encontrado ningún vídeo que pueda insertarse, llega el turno de “The Rhythm of Life”.

Tampoco disponemos del número que da título al film (“Sweet Charity”), en el que Oscar, que todavía no conoce la profesión de Charity, se siente atraído hacia ella pero tiene dudas. Resueltas estas le propone casarse y Charity estalla en júbilo: “I’m a Brass Band”.

Finalmente, no se casarán. Oscar, manifiesta, no puede dejar de pensar acerca de los otros hombres  (“I Love to Cry at Weddings”). Y, así, como vemos en la escena final, Charity sigue sola, pero esperanzada.

Que pasen un buen día.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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7 respuestas a Dulce Caridad, dulce Shirley

  1. Milena dijo:

    Excelente!

  2. Siempre que escucho Big Spender me recuerda a Cell Block Tango de Chicago.

  3. ernán dezá dijo:

    Uno de mis vicios, “Sweet Charity”. Juntos Shirley Maclaine y las coreografías de Bob Fosse.
    Big Spender, If my friends could see me now y mi favorita: There’s gotta be something better than this, un canto de esperanza bailado en la azotea por tres maravillas de la creación: Chita, Paula Kelly y la Maclaine.
    Dulce película, respetando “Noches de Cabiria” de Fellini con guión de Passolini.
    Buen gusto que tienes, Manuel. Gracias!

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