París Belle Époque: canciones de cabaret (1890-1905)

CAP

 

Nos ocupamos hoy de algunas de las canciones más conocidas del periodo comprendido entre 1890 y 1905 que se interpretaban en los escenarios musicales de los cabarets y locales parisinos cuyo ambiente describíamos el pasado lunes en la entrada “París Belle Époque: nace el cabaret”. Grandes éxitos del momento, algunos más olvidados que otros, que forman parte de la historia de la música ─iba a decir popular, pero no creo en la distinción entre una música ‘popular’ y otra ‘culta’─ y se siguen grabando, cantando, escuchando, bailando o tarareando.

Comenzamos con La sérénade du pavé (La serenata del pavimento), una canción de 1894 con letra y música de Jean Varney que ha formado parte del repertorio de, entre otros, Eugénie Buffet, Fragson, Claudius o Édith Piaf. Hermosa canción un tanto olvidada de la que no hemos encontrado vídeo alguno en que fuera interpretada en directo. Lástima. De lo poco que hay disponible, nos quedamos con un vídeo con la versión de Eugénie Buffet ─que contaba con sesenta y seis años de edad cuando grabó el tema─ y recoge imágenes de la cantante y del Montmartre de la época.

“Le Chalet du Cycle au Bois de Boulogne” (1899), óleo de Jean Béraud.

“Le Chalet du Cycle au Bois de Boulogne” (1899), óleo de Jean Béraud.

Frou-frou es una canción de 1897 con letra de Monréal et Blondeau y música de Henri Chatau, quienes la compusieron para la revista Paris qui marche. Otra estupenda canción, un éxito hasta nuestros días desde que la cantara por primera vez Juliette Mealy, de la que sorprende los pocos registros en vídeo que existen. Frou-frou es una palabra onomatopéyica que se emplea en Francia desde el siglo XVIII ─cosas de la moda─ para expresar el sonido que hace la seda y otras finas telas al frotarse entre ellas. En 1992 el término fue recogido el Diccionario de la Lengua Española de la RAE para expresar “el ruido que produce el roce de la seda o de otra tela semejante”. De seda y “telas semejantes” se confeccionaban las enaguas que usaban las mujeres francesas. En principio, las amantes, pues las damas de la alta sociedad preferían el algodón. Se supone que este, menos fino y suave, era más apropiado y recatado. Pero en el último tercio del siglo XIX la bicicleta se popularizó especialmente entre las mujeres. Con ella podían moverse con mayor libertad. Por ejemplo, pasear y “perderse” en el Bois de Boulogne. Y, claro, al ir en bicicleta las finas telas rozaban entre ellas, como en los bailes, como en la calle con la acción del viento. Frou-froufrou-frou… Roce, roza, mejor rocémonos. Este es un vídeo nuestro con la versión de Berthe Sylva de 1930.

À la cabane bambou –canción ‘colonial’ de Paul Marinier que lanzó a la fama a Mayol, cantante y artista de variedades muy popular en tiempos de la Belle Époque– fue uno de los grandes éxitos de 1899. Vemos a Mayol interpretar el tema en este vídeo que recoge dos fonoescenas de 1906, una de ellas coloreada en la que canta Questions indiscrètes (1901, música de Gaston Maquis y letra de Alexandre Trébitsch y Georges de Nola). La fonoescena es un precedente del cine sonoro, que inventó Léon Gaumont, que permitió por primera vez sincronizar imagen y sonido (sobre cilindro). La directora de cine francesa Alice Guy fue la pionera en realizar este tipo de filmes, rodando entre 1900 y 1906 más de cien fonoescenas para Gaumont. Como verán, el vídeo está comentado por Maurice Chevalier.

El amor era –¡cómo no!– un tema recurrente en la Belle Époque, pero no solo ese amour fou resultante de la idealización del momento histórico que se veía con el optimismo propio de una sociedad convencida de su prosperidad y de la solidez del capitalismo liberal y la democracia parlamentaria a pesar de la crudeza de las tensiones sociales y de les formulaciones revolucionarias. Al fin y al cabo “los amores son frágiles” –también lo era la infundada euforia que inundaba a la mayor parte de la sociedad– como nos dice esta canción que compuso en 1899 el compositor e intérprete, de gran éxito durante los años de la Belle Époque, Fragson, Les amours fragiles (con letra de Alexandre Trébitsch), que escuchamos en una grabación de 1929 a cargo de Fred Gouin y la orquesta de André Cadou.

Esther Lekain, cantante belga francófona activa durante más de 70 años que comenzó en París, en el cabaret Parisiana (abierto en 1894) su carrera, obtuvo uno de sus primeros éxitos con Ça ne vaut pas l’amour (canción de 1903 compuesta por Perpignan y Trebitsch).

Pocos vídeos hay también de Fascination, vals más que popular. ¿Qué decir de él? ¿Quién no lo ha escuchado, tarareado, alguna vez? La canción fue compuesta en 1905, con letra de Maurice de Féraudy y música de Fermo Marchetti. En esta ocasión, afortunadamente, contamos con una versión excelente de la grandísima Elis Regina grabada en Lisboa, en el teatro Villaret, en 1978.

Más de lo mismo. La Matchiche es otra famosa canción de 1905 con letra de José Juan Cadenas adaptada por Paul Briolet y Léo Lelièvre y música de P. Badia con arreglos de Charles Borel-Clerc. La machicha es un procaz baile de origen brasileño en el que uno de los bailarines, generalmente dos bailarinas, una detrás de la otra, acomete con su pelvis el trasero de la compañera. Cadenas vivía por entonces con La Fornarina (Consuelo Vello), y fue esta quien estrenó el tema, con el título Aventuras de don Procopio en París, en Kursal Central de Madrid en 1907. Cadenas ─periodista, traductor, autor de obras para el teatro musical y hombre del mundo del espectáculo─, el Pigmalión de La Fornarina, fue nombrado por entonces corresponsal de ABC en París. Y con él se fue La Fornarina, que debutó en el Apollo Théâtre de París, en un espectáculo con Pastora Imperio y artistas de diversos países. El tema ganó enseguida la simpatía del público y pasó a ser La Matchiche.

Desgraciadamente, hace tiempo que nadie graba la canción. El vídeo que incluimos, y con el que finalizamos la entrada de hoy, comienza con la grabación de Mayol y corresponde al espectáculo que dio la compañía Réverénces en el marco del festival de la localidad francesa de Brindas de 2010.

Que pasen un buen día.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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3 respuestas a París Belle Époque: canciones de cabaret (1890-1905)

  1. etarrago dijo:

    Una verdadera joya, cada uno de los vídeos, manuel. Magnífico.

  2. Pingback: París tras la Belle Époque: canciones de cabaret (1926-1939) | EL BLOG DE MANUEL CERDÀ

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