Frozen

Frozen

Es posible que usted sea uno de los que estos días ha tenido, o tiene aún, que comprar algún juguete –muñecas especialmente– o cualquier otro producto –disfraces, diademas, pijamas, tazas, platos, cubiertos, bolsos y otros accesorios de una larga lista– relacionado con Frozen, especialmente de Elsa, la Reina de la Nieve de Arendelle. Si entre las personas a las que, por Papá Noel o por Reyes, les ha regalado alguna cosa figuran niñas de entre 3 y 9 años y ha hecho caso de sus deseos, casi seguro. Y es que entre estas hay una especie de adicción, casi rayana en lo obsesivo, por todo lo que tiene que ver con el mundo de Frozen (“congelado” en inglés). El merchandising que generalmente acompaña a las grandes producciones cinematográficas ha funcionado más que bien en este caso. Lideró, con diferencia, el ranking de ventas de las fiestas navideñas del pasado año y a lo largo de 2014 generó unos ingresos a la productora, Disney, de mil millones de dólares. Este año ha perdido algo de fuerza, pero poca. Frozen sigue incombustible y parece que va para largo, pues ya se ha anunciado que habrá segunda parte.

Frozen_(2013_film)_posterFrozenFrozen: El reino del hielo en España y Frozen: Una aventura congelada en Latinoamérica– es una película de animación estrenada en 2013 de la que pocos serán quienes no hayan oído hablar. Dirigida por Chris Buck y Jennifer Lee, narra la historia de una princesa con mucho carácter (Elsa) que es capaz de crear con sus manos hielo y nieve cuyo reino, a causa de una profecía, queda condenado a vivir un invierno eterno. Su hermana Anna, junto al osado montañero Kristoff y el reno Sven, emprenderán un viaje épico en busca de Elsa, que –asustada– ha huido de palacio para poner fin al hechizo.

Frozen está basada, muy libremente, en el cuento de Hans Christian Andersen La Reina de Nieves, el más largo de cuantos escribió, y es un proyecto que ya figuraba en la agenda Disney desde los tiempos en que su fundador, Walt Disney, estaba al frente de la compañía. Tal vez por ello, conserva en buena parte ese aroma que caracteriza sus primeros clásicos.

Sus indiscutibles méritos, que no son pocos, la llevaron a ganar los Oscar a la Mejor película de animación y Mejor canción en la última edición de la gala (2014). Y es que la película “tiene aventura, humor y fantasía; también amor; pero lo que sobresalen son sus brutales pasiones primitivas, el odio, el terror y el dolor desbocados, en la línea de los grandes cuentos infantiles de siempre, desgarradores en su concepción del destino que aguarda a los personajes. Quizá nunca hasta ahora se habían visto tan bien desarrollados los efectos de un poder, de una bendición que se convierte en la peor de las maldiciones; el paso de una niña juguetona a una adulta esquiva que se refugia en sí misma por culpa de una magia que, según se utilice, se puede acercar a la brujería. Hay un grandísimo personaje en esa Reina de las Nieves, y los creadores de la película han sabido plasmarlo con delicadeza y brillantez, tanto técnica como narrativamente”.  [Javier Ocaña, “Un ‘disney’ de los grandes”, El País, 29 de noviembre de 2013]

Idina Menzel / Elsa.

Idina Menzel / Elsa.

De ahí que las niñas prefieran ser Elsa y no su hermana Anna, que en realidad es la protagonista. “Las niñas ven en su potestad maléfica un arma de rebeldía y afirmación femenina que les habían negado hasta ahora las historias de princesas sumisas y pasivas tipo Cenicienta o Pocahontas. De hecho, la protagonista original en el guion es su hermana Anna, una beatífica princesita, cursi hasta el extremo, que intenta enmendarla. Pero ninguna niña quiere vestirse con el disfraz de Anna la tontorrona. Y han entronizado a Elsa como su reina. Porque puede hacer el mal petrificando en hielo a quien le lleve la contraria, el sueño de cualquier niño. Si tienen una hija o una nieta de esa edad, tengan cuidado con sus miradas gélidas.” [Ramón Muñoz, “Frozen o la gélida maldad de las niñas”, El País, 20 de julio de 2014]

Kristen Bell / Anna.

Kristen Bell / Anna.

La música ha sido otro factor decisivo en su éxito y la banda sonora lleva vendidas casi 3,5 millones de copias desde enero, con lo que podría acabar como el disco más vendido del año. El compositor canadiense para cine y televisión Christophe Beck fue el responsable de la banda sonora, es decir, de la música de fondo que da vida a las escenas, mientras que las canciones corrieron a cargo de Robert Lopez –coautor de uno de los musicales más irreverentes y satíricos de los últimos años: el excelente The Book of Mormon– y Kristen Anderson-Lopez, su esposa. Para las voces contaron con un excelente reparto en que figuran Idina Menzel, Kristen Bell, Jonathan Groff, Santino Fontana, y Josh Gad.

Vamos ya con los números musicales al tiempo que comentamos más detenidamente su argumento. El primero, “Frozen Heart”, es con el que se inicia el filme.

Acto seguido Elsa, princesa de Arendelle, muestra a su hermana Anna la habilidad mágica que posee para crear hielo y nieve. Jugando ambas Anna la lastima sin querer y Elsa queda inconsciente. Entonces, el rey y la reina buscan la ayuda de los trolls, quienes curan Anna borrando de su mente los recuerdos de la magia de su hermana. El troll líder les advierte de que si Elsa no aprende a controlar sus poderes su mismo miedo será su peor enemigo. Por eso sus padres deciden aislar a Elsa de todos, incluso de su hermana Anna, hasta aprenda a controlarlos. Mientras, Anna trata de estar con su hermana como antes, pero Elsa no quiere salir de su habitación. Veamos a Anna en dicha situación en este número (“Do You Want To Build A Snowman?”) que interpreta Katie Lopez (Anna, en las canciones cuando esta tiene entre 5 y 8 años).

El miedo de Elsa a lastimar a Anna crea un distanciamiento entre ambas a medida que crecen. Siendo adolescentes, sus padres mueren al naufragar el barco en el que viajaban. Sucede esto tres años antes de que Elsa cumpla la mayoría de edad y se convierta en reina. Los preparativos para su coronación avanzan y por fin se le permite a Anna salir del castillo. Excitada, recorre la ciudad y se encuentra con el príncipe Hans de las Islas del Sur, naciendo entre ambos una repentina atracción mutua. “For The First Time In Forever” (Por primera vez en mi vida) cantan Elsa (Idina Menzel) y Anna (Kristen Bell).

Tiene lugar la coronación de Elsa y se ofrece con tal motivo una recepción, en el transcurso de la cual Hans –el villano principal de Frozen– pide matrimonio a Anna y esta acepta. “Love Is An Open Door” (El amor es una puerta abierta) es el tema que interpretan Kristen Bell (Anna) y Santino Fontana (Hans).

Elsa, que quiere protegerla, discute con su hermana y no puede controlar sus emociones, lo que hace que sus poderes queden expuestos ante todo el mundo. Presa del pánico, huye de palacio, desatando sin querer el invierno eterno en su reino. Anna sale en busca de Elsa para que regrese a Arendelle. Pero Elsa, en lo alto de las montañas, lejos de Arendelle, construye por sí misma un palacio de hielo donde desea vivir en soledad. “Let It Go” es la canción que suena en la voz de Idina Menzel (Elsa) y que se alzó con el Oscar a la Mejor canción original. Otra versión de la canción, más pop, por Demi Lovato, figura en los créditos finales. Nos quedamos, sin duda, con la de Idina Menzel, excelente soprano y una de las grandes del actual mundo del espectáculo de Broadway.

Anna intenta obtener suministros para poder seguir con su viaje y se encuentra con un vendedor de hielo llamado Kristoff y su reno Sven. Anna lo convence para que la guie hasta la Montaña del Norte. “Reindeer(s) Are Better Than People” (Los renos son mejores que las personas) canta Kristoff (Jonathan Groff).

Sin saberlo, Elsa ha dado vida a un muñeco de nieve llamado Olaf, a quien el grupo encuentra y que será quien acabe llevándoles al escondite de Elsa. Olaf, que solo conoce un mundo gélido, se pregunta cómo será el verano (“In Summer” canta, la voz es de Josh Gad).

Se produce el reencuentro de las dos hermanas, pero Elsa está todavía temerosa de poder herir a Anna. Así, cuando esta intenta persuadirla para que regrese, Elsa se enoja y golpea accidentalmente a Anna en el corazón con sus poderes sin darse cuenta de lo que ha hecho. A continuación, crea una criatura de nieve gigante para echarlos de su castillo. Suena de nuevo “For The First Time In Forever”, con Kristen Bell e Idina Menzel.

Mientras huyen Kristoff advierte que el pelo de Anna se está volviendo blanco y busca ayuda en su familia adoptiva de trolls. Le explican que el corazón de Anna se ha congelado y que únicamente se descongelará con un ‘acto de amor de verdad’. Maia Wilson (Bulda, una de los Trolls del Valle de la Roca Viviente, madre adoptiva de Kristoff, que al conocer a Anna trata de que se sienta atraída por Kristoff) y el resto de los trolls cantan en ese momento “Fixer Upper”.

Creyendo que solo Hans puede salvarla, Kristoff la lleva de regreso a Arendelle. Este, sin embargo, ha salido en búsqueda de Anna y encuentra el palacio de Elsa. Tiene lugar una batalla en la que Elsa queda inconsciente y es encarcelada de nuevo en el reino. Allí, Hans le ruega a ella que deshaga el invierno, pero Elsa no sabe cómo hacerlo. Cuando Anna se reúne con Hans, le ruega que la bese para romper la maldición; Hans acepta, y cuando está a punto de hacerlo, revela que su verdadera intención: casarse con ella para tomar el control del trono de Arendelle.

Elsa escapa y se dirige hacia la tormenta de nieve en el fiordo. Olaf se encuentra Anna y le cuenta que Kristoff está enamorado de ella. Hans se enfrenta a Elsa y le dice que su hermana está muerta por su culpa. En la desesperación de Elsa, la tormenta para y da la oportunidad a Kristoff y Anna de encontrarse. Pero Anna, al ver que Hans está a punto de matar a Elsa, decide arrojarse entre los dos y posteriormente se convierte en hielo sólido, bloqueando el golpe de la espada.

Elsa llora por su hermana, pero Anna comienza a descongelarse. El hecho de sacrificarse por Elsa es ese ‘acto de amor verdadero’ del que hablaban los trolls. De este modo Elsa consigue controlar sus poderes y descongela el reino. Hans es enviado de vuelta a las islas del sur como castigo, Anna y Kristoff se besan, las dos hermanas se reconcilian y Elsa le dice a Anna que nunca volverán a cerrarse las puertas de palacio.

En esta larga parte del argumento, la banda sonora de Christophe Beck deviene un elemento imprescindible. Suyo, y de Frode Fjellheim, es también este último tema de escuchamos, “Vuelie”, que interpreta el coro femenino noruego Cantus.

Al finalizar los créditos, el guardián malhumorado creado por la reina Elsa para proteger su reino aparece en el salón del castillo recogiendo la corona de la reina, colocándosela en su cabeza y a la vez sonriendo.

Que disfruten de un buen día.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
Galería | Esta entrada fue publicada en Música de Comedia y Cabaret y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Frozen

  1. etarrago dijo:

    Como siempre. Gracias, Manuel.

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