Concierto Año Nuevo de Viena

Ensayo de la Orquesta Filarmónica de Viena para el Concierto de Año Nuevo de 2014 en el Musikverein (30 de diciembre de 2013).

Ensayo de la Orquesta Filarmónica de Viena para el Concierto de Año Nuevo de 2014 en el Musikverein (30 de diciembre de 2013).

Enormemente popular –es seguido en casi todo el mundo al ser retransmitido en directo por la ORF (la televisión nacional austriaca) a más de 70 países y desde 2010 puede verse también por internet–, el Concierto de Año Nuevo que en la mañana de cada uno de enero ofrece la legendaria Orquesta Filarmónica de Viena es el concierto de música clásica de mayor audiencia a nivel internacional, estimada nada menos que en mil millones de personas.

El marco en que se celebra –la Sala Dorada del Musikverein de la capital austriaca– es una de las salas de conciertos de mejor acústica de todo el mundo, junto con el Symphony Hall de Boston y el Concertgebouw de Ámsterdam. El Wiener Musikverein es un complejo arquitectónico que alberga varias salas de conciertos y otras instituciones musicales. Se inauguró el 6 de enero de 1870 y fue levantado a instancias de la Gesellschaft der Musikfreunde (Sociedad de Amigos de la Música), a la que pertenece.

El Wiener Musikverein en 2006.

El Wiener Musikverein en 2006.

La primera vez que se celebró el Concierto fue en 1939, en pleno apogeo nazi, por iniciativa del director de orquesta Clemens Krauss, amigo íntimo del ministro de Propaganda Joseph Goebbels. Krauss fue investigado al finalizar la Segunda Guerra Mundial por asociación con el nazismo, resultando exonerado de toda culpa en 1947. Krauss, por supuesto, no era el único nazi, o pronazi, de la orquesta. Alrededor de la mitad de los músicos de la Filarmónica eran miembros del partido nazi en 1942, cuatro años después de que Hitler se anexionara Austria, y trece músicos de origen judío o que tenía relaciones con judíos fueron expulsados. Cinco de ellos murieron en campos de concentración.

La Orquesta Filarmónica de Viena en 1942.

La Orquesta Filarmónica de Viena en 1942.

En este primer concierto, que dirigió Krauss el 31 de diciembre como “concierto extraordinario”, se interpretaron únicamente obras de Johann Strauss (hijo), concluyendo con la obertura de Die Fledermaus. El siguiente concierto tuvo lugar el 1 de enero de 1941, llamándose ya “concierto de año nuevo”. Exceptuando los años 1946 y 1947, Krauss dirigió todas las ediciones hasta 1954, cuando asumió la batuta el hasta entonces primer violín de la orquesta, Willi Boskovsky, que se mantuvo en el puesto durante 24 años. Fue este quien en 1958 introdujo la tradición de acabar el concierto con El Danubio Azul y la Marcha Radetzky. Tras su retirada, en 1979, tomó su lugar el entonces director de la Ópera Estatal de Viena Lorin Maazel y, partir de 1987, cuando la orquesta concedió el honor de dirigir el concierto a Herbert von Karajan, otro ilustre antiguo miembro del partido nazi, se tomó la decisión de que cada año dirigiera el concierto un director invitado distinto.

La Sala Dorada alberga todos los años algo más de dos mil espectadores en sus 1.744 butacas y 300 plazas de pie. El número de entradas que puede adquirir una persona es de dos y se ponen a la venta una setecientas, que se asignan por sorteo. La probabilidad de obtener una plaza es de un 1% (para 700 entradas hay unas 60.000 solicitudes). El precio de estas para la próxima edición, es decir, la de 2015, se sitúa entre los 35 y 1.090 euros, y será  Zubin Metha –que ya dirigió los conciertos de 1990, 1995, 1998 y 2007– quien estará al frente de la Filarmónica con un programa que incluye oberturas de opereta, valses, polcas y marchas de Von Suppé, la familia Strauss y Hans Christian Lumbye. Por supuesto, cerrará el concierto con El Danubio Azul y la Marcha Radetzky, pero en esta entrada que dedicamos al evento no escucharemos ninguna de las dos. No es que les tengamos inquina –todo lo contrario–, sino que, como siempre, limitamos los temas que insertamos a los géneros de que se ocupa Música de Comedia y Cabaret, en este caso la opereta.

Comenzamos, así, con la Obertura de Indigo und die Vierzig Räuber (Índigo y los cuarenta ladrones), la primera opereta que Johann Strauss compuso y que está basada en el cuento “Ali Baba y los cuarenta ladrones”, de Las mil y una noches. Se estrenó en 1871 en el Theater an der Wien, de Viena. El vídeo recoge la interpretación de la misma dirigió Georges Prêtre durante en Concierto de Año Nuevo de 2008.

Otra obertura, la de Die Fledermaus (1874), también de Johann Strauss, es una de las melodías que más veces ha sonado en el Musikverein. Con ella, decíamos, se cerró la primera edición del concierto, la de 1939. Es de nuevo el director francés George Prêtre quien dirige la orquesta pero en la edición de 2010.

A Prinz Methusalem (Príncipe Matusalén), opereta de Johann Strauss estrenada en 1877, pertenece este “Banditen-Gallop”. El director es ahora Mariss Jansons y el concierto el de 2006.

En 1883 Johann Strauss presentó en Berlín Eine Nacht in Venedig (Una noche en Venecia), la única de sus operetas que no se estrenó en Viena. Al igual que con Die Fledermaus, fue acogida con cierta frialdad y de nuevo Strauss introdujo diversas modificaciones, de modo que cuando ese mismo año se representó en el Theater an der Wien de Viena se anotó otro triunfo. Veamos la excelente versión que de su obertura nos ofrece Daniel Barenboim en el concierto de 2009.

Dos años más tarde, en 1885, por supuesto en el Theater an der Wien, se estrenó Der Zigeunerbaron (El barón gitano), un éxito mayor aún que el de Una noche en Venecia. Estas dos operetas, junto a El murciélago, son reconocidas como lo mejor de la obra lírica de Strauss. Es Carlos Kleiber quien nos deleita con la obertura de Der Zigeunerbaron durante el concierto de 1992.

Ritter Pásmán (Caballero Pásmán) es una ópera cómica en tres actos que escribió Johann Strauss sobre libreto en alemán de Lajos (Ludwig) Dóczi, basado en la balada del poeta húngaro János Arany Pázmán lovag. Se estrenó el 1 de enero de 1892 en el Hofoper de Viena. Se emplea alrededor de tres horas en representarla. Sus csárdás – esa contagiosa melodía propia del baile tradicional húngaro que generalmente arranca de forma parsimoniosa y termina en un tempo rapidísimo– son el número que nos ofrece la Filarmónica de Viena en el concierto de 2011, que dirigió Franz Welser-Möst.

Todo cuanto hemos escuchado hasta ahora es obra de Strauss. Pero no solo de Strauss vive el Concierto de Año Nuevo, aunque su presencia es siempre abrumadora. Entre otros que han merecido su atención figura Franz von Suppé, de quien escuchamos la archiconocida obertura de la opereta Leichte Kavallerie (1866, Caballería ligera) también con Franz Welser-Möst al frente de la orquesta (concierto de 2103).

Más Suppé para acabar. Ahora con la obertura de la opereta  Ein Morgen, ein Mittag und ein Abend in Wien (1844, Una mañana, una tarde y una noche en Viena), un tema que formará parte del programa de 2015 con el que ahora nos deleita Riccardo Muti, encargado de dirigir el concierto de 2004.

Decíamos que en esta entrada no íbamos a escuchar ni El Danubio azul ni la Marcha Radetzky, las dos melodías más famosas que llevan interpretándose desde 1958 para cerrar el concierto, pero no va a ser así, sería como si una buena comida finalizara sin el postre. Vayamos, pues, con ellas. El Danubio azul (An der schönen blauen Donau), o El bello Danubio azul, fue compuesto por Strauss en 1867 por encargo de Johann von Herbeck, director de la Wiener Männergesangverein (Asociación Coral de Hombres de Viena), que quería para su agrupación un vals “vivo y alegre” que contrastara con el anodino y mediocre repertorio que, a su juicio, interpretaba. La letra la escribió Josef Weyl, comisario de policía, que volcó en ella sus sentimientos políticos en un momento en que se vivía una ambiente derrotista por la derrota de Austria a manos de Prusia en la Guerra de las Siete Semanas (1866). Nació, pues, como una obra coral. Sin embargo no gustó, ni siquiera a sus intérpretes. Ese mismo año, 1867, el propio Strauss dirigió una versión instrumental del mismo en la Exposición Universal de París. El éxito fue enorme y su popularidad fue en aumento. Hasta hoy. La Marcha Radetzky la compuso Johann Strauss padre en 1848 en honor al mariscal de campo austríaco el conde Joseph Wenzel Radetzky, cuya acción fue fundamental para salvar el poderío militar de Austria en el norte de Italia durante la revolución de 1848-1849. Ambas las escuchamos en la última edición del Concierto de Año Nuevos, es decir, la de este año, 2104, que dirigió Daniel Barenboim.

Que terminen bien el año y el que viene lo comiencen mejor. Y que vaya a más.

Anuncios

Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
Galería | Esta entrada fue publicada en Música de Comedia y Cabaret y etiquetada , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s