El Rey, El Duque y El Conde

“Jazz” (2008), óleo de Debra Hurd

“Jazz” (2008), óleo de Debra Hurd

Dedicamos la entrada de este fin de semana al buen jazz; por supuesto, y como siempre, limitándonos –por las características de nuestro blog– a temas creados originalmente para el teatro y el cine musicales o que bien triunfaron o empezaron a escucharse en cabarets. Hemos elegido a cuatro grandes músicos solistas que, total o parcialmente, desarrollaron sus trayectorias artísticas al frente de sus respectivas big band. Lo hicieron con tanta fortuna –resultado de su buen hacer– que recibieron los apelativos de rey, duque o conde. Nos referimos a Paul Whiteman (conocido como El rey del Jazz), Benny Goodman (El rey del Swing) –más que rey son, pues, dos reyes–, Duke Ellington (El Duque) y Count Basie (El Conde).

Paul Whiteman y su Orquesta

Paul Whiteman y su Orquesta

Comenzamos con Paul Whiteman (1890-1967), el primero que nació de los cuatro. Este violinista y director de orquesta estadounidense –los cuatro lo son– fue muy popular en la década de 1920 por su estilo personal, llamado jazz sinfónico, y por sus trabajos en el mundo de las variedades y el Music-hall. Su orquesta llegó hasta 40 miembros y se le considera uno de los pioneros de lo que luego se denominaría big band. En ella consiguieron ser conocidos artistas de la talla de Bing Crosby, Woody Herrman o Hoagy Carmichael, y él fue quien estrenó, en 1924, la famosa obra de George Gershwin Rhapsody in Blue. Con la llegada del swing, la popularidad de Whiteman fue decayendo y a mediados de la década de 1940 se retiró de la escena.

De Whiteman incluimos dos secuencias de sendas películas en las que intervino: El rey del Jazz (1930, King of Jazz), como él mismo se denominaba, que es una especie de revista en que se suceden los números musicales, y The Fabulous Dorseys (1947), sobre la vida de otros dos grandes músicos y directores de big band: los hermanos Tommy y Jimmy Dorsey. En la primera (copia restaurada) interpreta un fragmento de Rhapsody in Blue; en la segunda, el conocido tema de Walter Donaldson At Sundown (1927).

Duke Ellington por Leonid Afrémov

Duke Ellington por Leonid Afrémov

También a finales del siglo XIX, justo en su último año, nacía Duke Ellington (1899-1974). Inició su carrera como director en 1924 y a finales de los años veinte empezó a adquirir renombre con sus interpretaciones en un estilo (jungle style) caracterizado por determinados efectos sonoros obtenidos con las trompetas y los trombones. Pronto, su orquesta fue una de las más notables, tanto por el carácter inconfundible que supo imprimirle como por la calidad de sus miembros, casi todos solistas de gran categoría.

Entre 1927 y 1930 actuó en el famoso Cotton Club y su popularidad creció rápidamente. De la década de 1930 datan temas tan geniales como Mood Indigo (1930), It Don’t Mean a Thing (If It Ain’t Got That Swing) (1931) o Sophisticated Lady (1932). A partir de mitad de la década de 1940 se produjo un viraje en el sentido de sus composiciones, que pasaron a ser más formales y de mayor aliento temático, lo que no fue obstáculo para que continuara fiel a su manera de concebir la música y siguiera al frente de una gran big band.

Vamos a ver, en el primer vídeo, a El Duque interpretando una de la melodías que acabamos de mencionar y que tanto éxito tuvieron en cabarets y salas de baile en los años 30 del pasado siglo: Sophisticated Lady, un tema suyo de 1932 si bien la actuación que recoge el vídeo es de 1952. El segundo vídeo –Ellington apareció en numerosas películas– pertenece al filme que dirigió en 1943 Vincente Minnelli Cabin in the Sky (Una cabaña en el cielo). El tema que interpreta, Going Up, es también suyo y podemos disfrutarlo en esa atmósfera propia del momento, cuando el jazz era ante todo una música para bailar.

Bassie

Count Basie en 1974.

Count Basie (1904-1984), El Conde, fue, como Ellington, pianista, director de orquesta y compositor. Entre 1923 y 1926 acompañó a grandes cantantes de blues, entre ellas Bessie Smith, y después tocó en las orquestas de Walter Page y Bennie Moten, hasta que en 1935 fundó en Chicago la suya. Como pianista poseía un estilo potente, lleno de swing. Sobresalió tanto como solista como director de su big band, especialmente por sus arreglos musicales. Su estilo interpretativo se caracteriza por la repetición de una serie de riffs, breves frases rítmico-melódicas a manera de ostinato, que variaba inesperadamente con la introducción de un acorde original e impensado.

De Count Basie insertamos tres vídeos. En el primero, de 1965, interpreta –con su orquesta– una muy, pero que muy, hermosa canción, April in Paris, que escribieron Vernon Duke (música) y E.Y. Harburg (letra) y se estrenó como número del musical Walk a Little Faster (1932). En el segundo es Frank Sinatra quien le acompaña en la versión del clásico Pennies From Heaven, una canción de Arthur Johnston (música) y Johnny Burke (letra) que interpretó por primera vez Bing Crosby en la película homónima de 1936. Finalmente, vemos a El Conde en su faceta de pianista con una reducida formación, un cuarteto, en un éxito de 1936, These Foolish Things, que formaba parte de la comedia musical británica Spread it Abroad. La actuación tuvo lugar durante el festival de jazz de Montreux de 1977.

Con El Rey del Jazz comenzamos y con El Rey del Swing nos despedimos. Es, claro, Benny Goodman (1909-1986). En 1934 creó su propia orquesta y formó el Goodman Quartet, ampliado en 1939 a sexteto. Fue el primero en integrar negros y blancos en sus formaciones, en las que colaboraron algunos de los músicos más relevantes de la historia del jazz, como Teddy Wilson, Lionel Hampton y Charlie Christian. Interpretó también música clásica: Béla Bartók escribió para él Contrastes, y Aaron Copland y Paul Hindemith sus respectivos conciertos para clarinete.

Benny Goodman

Benny Goodman

Goodman fue el rey de la era del swing. El swing es una propiedad del jazz, un asunto de negros. Pero en la década de 1930, cuando se puso de moda, su rey tenía que ser blanco. Así, proclamaron a Benny Goodman como el rey de este estilo. Se ha discutido mucho la legitimidad del título, si bien a Benny Goodman no parecía desagradarle, pues su autobiografía se tituló The Kingdom of Swing (1939).

A Goodman le vemos en dos temas: Oh, Lady be Good! –del musical Lady, Be Good (1924), de George Gershwin– y Body and Soul, canción escrita en Londres en 1930 para la actriz y cantante Gertrude Lawrence por Johnny Green (música) y Edward Heyman, Robert Sour y Frank Eyton que cosechó gran éxito y que ese mismo año triunfó también en Nueva York en la revista musical de Broadway Three’s a Crowd. Ambas actuaciones de Goodman tuvieron lugar en el marco del Aurex Jazz Festival (Budokan, Tokio, Japón) en su edición de 1980.

Que disfruten de un buen fin de semana.

Anuncios

Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
Galería | Esta entrada fue publicada en Música de Comedia y Cabaret y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a El Rey, El Duque y El Conde

  1. etarrago dijo:

    Inmenso y gran trabajo. Nuevamente, gracias.

  2. Manuel Cerdà dijo:

    Gracias mil, Enrique.

  3. Pst dijo:

    Me sumo a las felicitaciones. Un artículo magnífico, muchas gracias.

  4. eduardodefrutos dijo:

    La primera composición de Duke Ellington que escuché fue Caravan y desde entonces se convirtió en poco menos que un ídolo para mí. Excelente entrada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s