Marchas y valses

Valses y marchas

Para hoy hemos preparado una de esas entradas amenas y placenteras con las que pasar un rato entretenido con buena música. Esa es al menos nuestra intención. Claro que si a uno no le gustan los valses y las marchas mejor que no siga, pues de eso va hoy la entrada, de valses y marchas, en concreto de una selección –un tanto aleatoria– de ambos tipos de composiciones dentro, obviamente, de los géneros de que se ocupa Música de Comedia y Cabaret.

Comenzamos con uno de los valses más populares de todos los tiempos, del que muchos desconocen su relación con la opereta. Nos referimos a Wiener Blut (Sangre vienesa), de Johann Strauss II, opereta en tres actos que se estrenó en el Carltheater de Viena el 26 de octubre de 1899. Strauss, que ya contaba con 74 años de edad, no se encontraba físicamente bien y la tarea de estructurar la opereta correspondió a Müller, quien eligió Wiener Blut como tema principal. Wiener Blut había sido compuesto por Strauss en 1873 con motivo de la boda de la hija del emperador Francisco José, la archiduquesa Gisela María Luisa, y el príncipe Leopoldo de Baviera. Lo escuchamos por la Orquesta Filarmónica de Viena bajo la dirección de Franz Welser-Möst durante un concierto al aire libre frente al palacio de Schönbrunn de la capital austriaca.

Seguimos con otro vals, este francés y posterior al que acabamos de escuchar. Hablamos de Fascinación, que compusieron en 1905 Maurice de Féraudy (letra) y Fermo Marchetti (música). Estrenado en los cafés-concierto de la época, en París, pronto se hizo enormemente popular (y sigue siéndolo). De él hemos hablado otras veces e incluido algún que otro vídeo. No este que vemos a continuación con imágenes de la película del gran Billy Wilder Ariane (1957, Love in the Afternoon), con Gary Cooper y Audrey Hepburn de pareja protagonista. La versión es la de Jane Morgan de ese mismo año.

También de 1905 es Lippen schweigen, delicioso vals de la opereta de Franz Lehár La viuda alegre en el que apreciamos la diferencia de ritmo entre el vals francés y el vienés, este último de pasos más rápidos. Son sus intérpretes nada menos que Anna Netrebko y Plácido Domingo, también durante un concierto al aire libre frente al palacio de Schönbrunn de Viena celebrado en junio de 2008.

Damos un salto en el tiempo y nos vamos a mediados de la década de 1950 para escuchar el último de los valses de nuestra selección de hoy, el conocido “Valse Milieu” del musical de 1956 Irma la Douce (Irma la Dulce), del que, también Billy Wilder, llevaría a cabo en 1963 la versión cinematográfica. Lo escuchamos por la cantante y actriz francesa Patachou en un programa de la televisión gala de principios de los años sesenta.

Y pasamos a las marchas, de las que hemos escogido tres de carácter bien distinto. La primera es “Berliner Luft” (Aire de Berlín), de Frau Luna (1899), opereta de Paul Lincke. Es esta una célebre marcha que los berlineses consideran como un himno oficioso de la ciudad. Gustavo Dudamel dirige a la Orquesta Filarmónica de Berlín en 2008 dentro de la programación de conciertos que se tienen lugar todos los veranos en el Teatro del Bosque de Berlín (Berliner Waldbühne).

Ernst Busch fue un destacado cantante y actor alemán cuyo repertorio incluía sobre todo canciones con letras de alto contenido político. Llegó a ser muy popular en la escena del cabaret berlinés de la década de 1920. Al llegar los nazis al poder, consiguió escapar de la Gestapo en 1933 y se exilió en la Unión Soviética. Luchó con las Brigadas Internacionales en la Guerra Civil Española y grabó muchos temas de los que cantaban estas. Canciones como Der Marsch Ins Dritte Reich (La marcha del Tercer Reich) –un tema de Hanns Eisler con texto de Bertolt Brecht– no podían ser toleradas por el nuevo régimen dictatorial. La música parodia una canción de music-hall de 1912 que fue adoptada por el ejército británico durante la guerra europea de 1914-1918. La escuchamos en el vídeo que sigue (con imágenes suyas).

Finalizamos con la que es una de nuestras marchas preferidas, esta correspondiente a un musical: The Music Man (1957), del que también se rodaría, en 1962, la versión para la gran pantalla con el mismo título (Vivir de ilusión en la versión doblada al español). “Seventy-six Trombones” (o “76 Trombones”), que así se titula esta magnífica y contagiosa marcha, es uno de los números más conocidos de The Music Man. Tanto en la obra teatral como en la película fue su intérprete el genial Robert Preston, quien –cuando participó en el filme (a él corresponde nuestro último vídeo que recoge la secuencia final)– ya había interpretado más de novecientas veces el número. Así le sale: bordado.

Esperamos que hayan pasado un buen rato. Si han llegado hasta aquí, supongo que así habrá sido. En todo caso, hasta mañana. Que pasen un buen día.

Anuncios

Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
Galería | Esta entrada fue publicada en Música de Comedia y Cabaret y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s