George Gershwin (I). Los inicios

George Gershwin I

Cuando murió en 1937, con solo 38 años, George Gershwin dejaba tras de sí una ingente y magnífica producción como compositor de comedias musicales para teatro y cine, además de obras para orquesta como Rhapsody in blue (1924), Piano Concerto in F (1925), el poema sinfónico An American in Paris (1928) o la ópera Porgy and Bess (1935). Aquí, no obstante, nos centraremos en sus composiciones para el teatro musical y el cine. Summertime, Someone to watch over me, They can’t take that away from me, The man I love, A Foggy Day o Embraceable You son solo unos pocos títulos, sobradamente conocidos y grabados por toda clase de músicos, de este prolífico compositor estadounidense que aseguraba tener más melodías en la cabeza de las que jamás podría llegar a escribir.

Nació Gershwin en Brooklyn, Nueva York, en 1898. Hijo de judíos rusos, en realidad se llamaba Jacob Gershovitz. Autodidacta ─aprendió por su cuenta a tocar el piano─, su padre le animó a estudiar música. Sin embargo, en 1914 dejó los estudios para trabajar en una editorial de música donde, sentado al piano, presentaba al público las melodías de moda. Sus referentes eran los compositores de moda en el Broadway de la época: Irving Berlin y Jerome Kern. Dotado de gran talento ─no es fácil aprender a tocar el piano como él lo hizo─ debió pensar algo así como “canciones como estas también podría hacerlas yo”. Y se puso manos a la obra. Inició de este modo una corta pero fecunda carrera que nos ha legado composiciones inolvidables, melodías ya clásicas, grandes standards de la música popular que siguen regalándonos los sentidos. Vamos, pues, con ellos.

Comenzamos con Oh, Lady be Good!, perteneciente al musical Lady, Be Good, estrenado en el Liberty Theatre de Nueva York en 1924, que se mantuvo en cartel trescientas treinta representaciones. Fue este el segundo musical que escribió de un total de trece, tras La, La, Lucille (1919), que le abrió las puertas de Broadway y constituyó el inicio de la fructífera colaboración con su hermano Ira, autor de la mayoría de las letras de la práctica totalidad de sus composiciones. De Lady, Be Good vemos dos de los números más celebrados: “Oh, Lady be Good!” y “Fascinating Rhythm”. Tanto del primero como del segundo insertamos dos vídeos. Así podemos contemplar la versión de Oh, Lady be Good! que llevaron a cabo dos de los más grandes clarinetistas de todos los tiempos con sus correspondientes big bands: Artie Shaw, que grabó el tema en 1938 (en una actuación que desconocemos cuando tuvo lugar), y Benny Goodman, quien lo hizo tres años antes, si bien la interpretación que vemos tuvo lugar en los Tivoli Gardens de Copenhague en septiembre de 1981, siendo el concierto que allí dio el último de su vida (fallecía en 1986).

Fascinating Rhythm es un frenético y contagioso tema que rápidamente se convirtió en un hit tras su primera interpretación en Broadway a cargo de Fred Astaire y Adele Astaire (en Lady, Be Good). El primer vídeo que figura bajo estas líneas corresponde a la película homónima que dirigió Norman Z. McLeod en 1941 y son sus intérpretes con los Berry Brothers y Eleanor Powell. En el segundo vemos a Sarah Vaughan y la orquesta de Count Basie en un concierto en el Carnegie Hall de Nueva York en 1981. La calidad no es muy buena, pero sí la versión.

A Lady, Be Good siguieron nada menos cinco musicales entre 1925 y 1927: Tip-Toes (1925), Tell Me More! (1925), Oh, Kay! (1926), Strike Up the Band (1927) y Funny Face (1927), todos ellos estrenados en Broadway con excelente acogida por parte de público y crítica, todos ellos con espléndidas canciones. De Oh, Kay! ─cuya trama gira en torno a las aventuras del duque de Durham y su hermana, lady Kay, contrabandistas ingleses en Estados Unidos durante la época de la prohibición de la venta y consumo de bebidas alcohólicas─ incluimos Someone to Watch Over Me, interpretado por Julie Andrews en una escena de la película Star! (1968, Robert Wise), sobre la vida de la actriz, cantante y bailarina Gertrude Lawrence, que la cantó en su estreno y la grabó ese mismo año (1926) por primera vez.

Bello tema, ¿verdad? Veamos otra versión, esta a cargo de la canado-estadounidense Martha Wainwright durante el concierto que dio su hermano, Rufus Wainwright, en London Palladium el 25 de febrero de 2007 como tributo a la cantante y actriz Judy Garland.

No menos bella es la canción The Man I Love, perteneciente a Strike Up the Band (1927), que interpreta la gran Ella Fitzgerald en un programa de la televisión alemana de 1974 acompañada de una formación de lujo entre la que figuran Joe Pass (guitarra), Tommy Flanagan (piano), Keeter Betts (bajo) y Bobby Durham (batería).

Y despedimos la entrada de hoy con Strike Up the Band, el tema homónimo con que se cierra el primer acto que escuchamos en interpretación de por la cantante, bailarina y actriz australiana Caroline O’Connor y la John Wilson Orchestra en un concierto celebrado en el Royal Albert Hall Londres el 29 de agosto de 2011.

Hasta mañana. Que tengan un buen día.

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Acerca de Manuel Cerdà

Historiador y escritor.
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