Jule Styne

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Jule Styne

Puede que no les suene el nombre de Jule Styne, pero estoy seguro, diría que al cien por cien, de que más de una vez ha escuchado alguna de sus canciones. Es más, apostaría lo que fuera a que así es. Vean, o mejor, escuchen, la siguiente canción que interpreta Michael Bublé.

Styne y Cahn

Jule Styne y Sammy Cahn. 1 de enero de 1940.

¿Ven cómo era cierto? Efectivamente, la canción que sonaba es Let It Snow! Let It Snow! Let It Snow!, o simplemente Let It Snow (Deja que nieve), una canción de Styne con letra de Sammy Cahn (1913-1993), uno de sus preciados colaboradores. La consideramos una canción navideña, pero lo cierto es que Styne y Cahn la compusieron Hollywood, California, un día de julio de 1945 que hacía tanto calor que se imaginaron estar en un lugar más frío y su letra no menciona la Navidad en ningún momento. En realidad, es una canción de amor de ese genial compositor que fue Jule Styne (1905-1994), un hombre hiperactivo que –como suele ser habitual entre quienes tienen, o tenemos, tal carácter– hablaba en un tono muy bajo y con una vocalización muy mala, por lo que muchas veces lo que decía resultaba ininteligible. Tal vez por ello daba gran libertad a los intérpretes y letristas. Tal vez. Más bien, creo yo, que porque era una persona generosa que estaba convencida de que una canción solo existía en la interpretación y consideraba la letra tan importante como la melodía, si no más. Prolífico como pocos y sumamente versátil, en 1987 él mismo estimó que había compuesto 2.000 canciones, de las cuales se habían publicado 1.500, 200 de ellas éxitos, no populares, éxitos; éxitos muchos más.

Styne nació el 31 de diciembre de 1905 en Bethnal Green, en el East End de Londres, en el seno de una familia originaria de Ucrania (Julius Kerwin Stein era su nombre real), que emigró a Estados Unidos cuando este tenía ocho años. Se establecieron en Chicago, donde Styne estudió piano, dando al poco buena muestra de su gran talento. Antes de cumplir los diez ya había actuado con las orquestas sinfónicas de Chicago, San Luis y Detroit. Con 13 años, el pianista Harold Bauer le dijo que nunca llegaría a destacar en conciertos porque sus manos eran demasiado pequeñas. Comenzó entonces a tocar música de baile en su escuela secundaria a la hora del almuerzo, y luego en un cabaret. Al terminar sus estudios de secundaria viajó con la orquesta de Edgar Benson y, en 1926, para impresionar a una joven, compuso una canción que terminó siendo su primer éxito, Sunday. Más tarde trabajó en las orquestas de Benny Goodman, Glenn Miller y Charlie Spivak.

Por mediación de Harry Richman, a quien asesoraba en canto y dirección de orquesta en Nueva York, consiguió un contrato con la 20th Century Fox, de asesor musical. Mas el todopoderoso Darryl F. Zanuck terminó por despedirle. ¿El motivo? Uno que les resultará familiar, muy usado ahora: “esto es un lujo, y tenemos que recortar lujos”. Zanuck le dijo asimismo que lo que debía hacer era componer canciones. Formó entonces su propia orquesta, que fue apoyada por Frank Sinatra y en la cual empezó a colaborar con el letrista Sammy Cahn, con el que escribiría, además de la ya mencionada, muchas otras canciones para el cine. Actuó en numerosos clubes en un momento en que, como él dijo, “más o menos, los músicos se alimentaban de la mafia. A la mafia siempre le han gustado los músicos. Yo hice mi trabajo y mantuve la boca cerrada”.

Por supuesto, siguió componiendo y, al final, acabó siendo reconocido como uno de los grandes compositores de la historia del teatro musical de Broadway y del cine musical de Hollywood, con canciones como Diamonds Are a Girl’s Best Friend, Three Coins in the Fountain o Just in Time y musicales como Gypsy, Gentlemen Prefer Blondes o Funny Girl.

Vamos ya con los vídeos que hemos seleccionado de la maravillosa música de Styne. El que sigue recoge la canción I Don’t Want to Walk Without You (letra de Frank Loesser). Compuesta en 1941, su primera intérprete fue la actriz y cantante Betty Jane Rhodes en la película Sweater Girl (1942), si bien la versión que triunfó y llegó al número 2 de la lista de la revista Billboard ese mismo año fue la que grabó la orquesta de Harry James, con Helen Forrest de vocalista.

A la película que dirigió George Sidney en 1945 Anchors Aweigh (Levando anclas) corresponde la siguiente secuencia, en la que Frank Sinatra interpreta I Fall in Love Too Easily, estupenda canción que había compuesto con Sammy Cahn un año antes.

Con letras de Cahn y coreografía de Jerome Robbins estrenó en 1947 High Button Shoes, su primer musical para Broadway. Tras 727 funciones, se estrenó en el londinense West End en 1948, el mismo año que llegaba al cine la película de Michael Curtiz Romance on the High Seas (Romanza en alta mar), en la que Doris Day cantaba esta deliciosa canción que es It’s Magic.

gentlemen-prefer-blondes-carol-channingDos años después, en 1949, también con coreografía de Robbins y letras esta vez de Leo Robin, llegó uno de sus mayores éxitos, el musical Gentlemen Prefer Blondes, que también catapultó al estrellato a esa estupenda actriz y cantante que es Carol Channing (1921). Una de sus canciones es la popularísima y conocidísima Diamonds Are a Girl’s Best Friend (“Los diamantes son los mejores amigos de una chica”, como cantaba Carol Channing en la producción original de Broadway de Gentlemen Prefer Blondes (1949, letra de Leo Robin). Mas el gran éxito le llegó a la canción tras el estreno de la película homónima (1953, Los caballeros las prefieren rubias), del gran Howard Hawks, como recoge el segundo vídeo que figura bajo estas líneas con la mítica secuencia que protagonizan Marilyn Monroe y Jane Russell. En el primero, de 1989, su intérprete es Carol Channing acompañada de la Boston Pops Orchestra, dirigida por John Williams.

Los años siguientes fueron muy prolíficos para Styne. Con letra de Betty Comden y Adolph Green, estrenó en 1951 la revista musical Two on the Aisle y en 1954 Peter Pan. Su protagonista fue Mary Martin (1913-1990), quien ya anteriormente, en 1938, había estrenado otra canción, esta de Cole Porter, que luego popularizaría de nuevo Marilyn Monroe, My Heart Belongs to Daddy. Vemos a Martin interpretando el número Never Never Land en esta adaptación del musical para televisión de 1960.

También en 1954 ganó el Oscar a la Mejor de la canción por Three Coins in the Fountain (letra de Sammy Cahn), uno de los dos que se llevó película del mismo título (Creemos en el amor la denominaron es su versión en castellano), dirigida por Jean Negulesco. La interpretaba Frank Sinatra. Hela aquí:

El mismo equipo (Styne, Comden y Green) volvió a triunfar en 1956 con el musical Bells Are Ringing, que incluye otra preciosa canción: Just in Time. En 1960 se adaptó para la pantalla grande con el mismo título (Suena el teléfono en la versión doblada al castellano), que dirigió otro de los grandes directores de la época dorada de Hollywood, Vincente Minnelli. Veamos la secuencia en que Dean Martin y Judy Holliday interpretan el tema.

Gypsy Rose Lee con Jerome Robbins, Stephen Sondheim, Arthur Laurents y Jule Styne en una audición de Gypsy

Gypsy Rose Lee con Jerome Robbins, Stephen Sondheim, Arthur Laurents y Jule Styne en una audición de Gypsy. / Fotografía: Friedman-Abeles.

En 1959 se estrenó en Broadway Gypsy, sin duda uno de los mejores musicales de todos los tiempos. Servidor de ustedes, está más que de acuerdo con esta apreciación. Si es uno de los pocos que vio el vídeo con que el pasado jueves les daba la bienvenida de nuevo –24 reproducciones lleva hasta ahora (22 de abril, 11:37 horas), contando las tres o cuatro que he hecho yo mismo–, la melodía que suena es la Obertura de Gypsy. El musical –con letra de otro reputado compositor, letrista y autor teatral estadounidense, Stephen Sondheim– se basa en la vida de Gypsy Rose Lee (1911-1970), actriz estadounidense y artista del burlesque norteamericano, género en el que se inició a los 15 años espoleada por su madre, que no dudó en falsificar la fecha de su nacimiento para cumplir su sueño de verla convertida en estrella.

Rose Thompson –así se llamaba la madre– anhelaba que sus hijas, June y Louise, fueran estrellas de variedades. Era la única posibilidad que vía para salir de la miseria en tiempos de la Gran Depresión. June prometía más en principio, pero esta se largó con un muchacho que actuaba con ellas en el vodevil y era el amor secreto de Louise. Entonces Rose decidió que Louise sería la nueva estrella del espectáculo, pero al final terminaron haciendo trajes en un cabaret. Un buen día, faltaba una de las strippers y Louise salió al escenario en su lugar. Y así fue como se convirtió en estrella de variedades. Cambió entonces su nombre de nacimiento (Rose Louise Hovick) y formó su nombre artístico anteponiendo al suyo la palabra Gypsy (gitana) –por su afición a leer las hojas de té para predecir el futuro– y añadiendo Lee porque le pareció que, de ese modo, sonaba mejor.

Al morir su madre, Gypsy Rose escribió un libro de memorias titulado Gypsy: A Memoir (Nueva York, Harper & Bros., 1957), en el cual se basó Styne para escribir el musical Gypsy: A Musical Fable. Gypsy se merece una entrada para él solo, que ya redactaré y publicaré más adelante. Hoy incluiremos únicamente un par de números: Everything’s Coming Up Roses (con la actriz británica Imelda Staunton como Rose, la medre, en un momento del nuevo montaje que se presentó en el teatro Savoy de Londres en 2015) y Let Me Entertain You, con Natalie Wood en el papel de Gypsy Rose Lee en la película de Melvin Leroy de 1962 Gypsy (La reina del Vaudeville en la versión doblada al castellano).

Funny GirlDos años después de estrenarse la película, en 1964, con letras de Bob Merrill, llega Funny Girl. La trama, semibiográfica, se basa en la vida y la carrera de la estrella de Broadway, la actriz de cine y comediante Fanny Brice, presentando su tormentosa relación con el empresario y jugador Nick Arnstein. Su título original era My Man. La versión cinematográfica se estrenó en 1968 y fue dirigida por William Wyler, con Barbra Streisand, Omar Sharif y Walter Pidgeon en los papeles estelares. Por él Barbra ganó el Oscar a la mejor actriz, ex aequo con Katharine Hepburn. Vamos con una secuencia de la misma en la que nuestra protagonista interpreta el conocido tema People.

Nueve meses estuvo en cartel Fade Out, Fade In (letra de Betty Comden y Adolph Green, desde el 16 de mayo de 1964, día de su estreno, hasta el 17 de abril de 1965. Su protagonista fue la popular Carol Burnett. La escuchamos en la grabación original de 1964 con tema It’s Good to Be Back Home.

En los años de 1970 el teatro y el cine musicales experimentaron una profunda transformación como resultado de los nuevos gustos derivados de la eclosión de la música pop-rock y otra manera de entender la realidad tras los grandes cambios de la década anterior. Styne, no obstante, siguió componiendo. En 1972 fue nombrado miembro del Songwriters Hall of Fame (Salón de la fama de los compositores), fundado, entre otros, por el también compositor Johnny Mercer para honrar a aquellos de cuya labor creativa surgieron los temas más célebres del cancionero (Songbook) popular estadunidense; en 1981, miembro del Theatre Hall of Fame (Salón de la fama del teatro) y en 1990 fue premiado en los Kennedy Center Honors en la ceremonia anual que se celebra para galardonar a cinco artistas por su contribución a las artes escénicas.

Tras Fade Out, Fade In –su decimoctavo musical– Styne estrenó Hallelujah, Baby! (1967), Darling of the Day (1968), Sugar (1972), Lorelei (1974), Bar Mitzvah Boy (1976), Pieces of Eight (1985) y The Red Shoes (1990). Pocos son los vídeos que hemos localizado de estos. Ninguno con una aceptable calidad de imagen y, lo más importante, de sonido. No es una excepción el que sigue, con el que concluimos la entrada, pero al menos el audio se salva. Registra este el momento de la ceremonia de la entrega de los Premios Tony de 1968 en que Angela Lansbury presenta a Leslie Uggams, interpretando la canción que da título al musical Hallelujah, Baby! (1967), una historia centrada en la lucha afroamericana por la igualdad durante la primera mitad del siglo XX, también con letra de Comden y Green, por el que Styne ganó otro Tony al Mejor Musical.

El 20 de septiembre de 1994, Styne fallecía en Nueva York a causa de una insuficiencia cardíaca. Pocos como él han dejado un legado musical tan importante, imperecedero.

Que disfruten de un buen día. Gracias por su visita.

Bienvenidos de nuevo

Benvinguts (2)

Iniciamos una segunda etapa de este espacio dedicado al teatro y el cine musicales, la opereta y la zarzuela, la música de cabaret y la revista musical española en el que tratamos de ofrecer lo más destacado de una música increíble, a la que no se le presta la atención que merece.

Música de Comedia y Cabaret inició su andadura el 15 de noviembre de 2012. Hasta el 1 de diciembre de 2014 solo incluía artículos sobre la música que acabo de mencionar, una música que presentaba del siguiente modo: “¿Música divertida? Por supuesto. No toda, como podrán ver. ¿Intrascendente? En absoluto. ¿Popular? La mayoría. Para disfrutar, sí, pero también para reflexionar sobre la evolución de la música y de la sociedad’.

Al publicar mi primera novela (El viaje) –hasta esa fecha solo había publicado libros acerca de mi especialidad (la historia social y la arqueología industrial) y de divulgación histórica y/o cultural– introduje alguna que otra entrada para difundirla y promocionarla con fragmentos de la misma. Con ello abandoné el anonimato y –aunque siguió titulándose Música de Comedia y Cabaret– poco después empecé a publicar otras entradas sobre dichos temas y otros de mi interés. Hace unos meses, al aumentar el número de entradas y diversificarse el contenido, lo denominé El blog de Manuel Cerdà y lo dividí en dos áreas: Mis publicaciones y Música de Comedia y Cabaret.

Llegó un momento en que, como explicaba ayer al poner en marcha mi nuevo blog, Música de Comedia y Cabaret se había convertido en una especie de batiburrillo: demasiadas cosas que no guardaban entre sí otra relación que ser yo su autor. No me sentía cómodo con el contenido. Por otra parte, no me gustaba nada que los artículos (o entradas) que publicaba remitieran siempre a musicadecomedia.wordpress.com. Compré el dominio manuelcerda.com y decidí abrir el nuevo blog y devolverle a Música de Comedia y Cabaret sus señas iniciales de identidad, aprovechando para darle una nueva apariencia al blog y mejorar su contenido al agrupar las entradas (véase el menú desplegable) y enlazar unas entradas con otras que versen sobre el mismo asunto.

En consecuencia, este espacio vuelve a estar dedicado únicamente a esa música que descubrí al realizar una exhaustiva labor de documentación para escribir mis novelas El corto tiempo de las cerezas y Adiós, mirlo, adiós (Bye Bye Blackbird). Me fascinó entonces y me sigue fascinando. Cada día más. No soy ningún experto en la materia, ni mucho menos. Vale que muchas cosas sobre las que publico las conozco, pero prácticamente de oídas. Lo que escribo, la mayoría de las veces, es porque al tiempo que lo hago me voy documentando. Pero lo hago con pasión, movido por la curiosidad, la curiosidad lógica que despierta toda seducción.

Así pues, solo me queda decirles con este vídeo:

Bienvenidos de nuevo a Música de Comedia y Cabaret.

Seguimos en obras

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Este blog está siendo remodelado. De ahí que pueda presentar diversos aspectos según el momento en que haya accedido.

Ruego a todos que me disculpen si durante este tiempo –que parece que va a ser de días– no respondo a la mayoría de los comentarios ni apenas visito sus blogs. Créanme que materialmente no puedo, o esto no terminará nunca, y no saben las ganas que tengo de ponerle fin.

Gracias.

Cambios

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Estoy trasladando las entradas de este blog a otro, de tal modo que este pase a ser Música de Comedia y Cabaret y el otro El blog de Manuel Cerdà.

Mis conocimientos de informática son casi lo mismo que nada y no encuentro otra manera de hacer esto que ir copiando una por una las entradas de un blog a otro. Si no lo hago así se pierden los enlaces y los comentarios. Imaginaba que iba a ser cuestión de echarle horas, pero no tantas. En menudo lío me he metido, pero ya puesto habrá que apechugar con ello. Es por este motivo que da la impresión de que no paro de publicar entradas cuando en realidad no es así.

Ruego a todos que me disculpen si durante este tiempo –ese que yo creía que sería de horas, pero parece que va a ser de días– no respondo a la mayoría de los comentarios ni apenas visito sus blogs. Créanme que materialmente no puedo, o esto no terminará nunca, y no saben las ganas que tengo de ponerle fin.

Bueno, espero que en unos días pueda organizar todo y dejar listos los dos blogs: Música de Comedia y Cabaret y El blog de Manuel Cerdà.

Gracias y mis mejores deseos para todos.